sábado, 6 de noviembre de 2010

QUISIERA QUE ME RECUERDEN!!! SI QUERIDO COMPAÑERO NESTOR, POR EL RESTO DE MI VIDA!!!
 Quisiera que me recuerden 
sin llorar ni lamentarme
quisiera que me recuerden
por haber hecho caminos
por haber marcado un rumbo
porque emocioné su alma
porque se sintieron queridos, protegidos y ayudados
porque interpreté sus ansias
porque canalicé su amor.
Quisiera que me recuerden
junto a la risa de los felices
la seguridad de los justos
el sufrimiento de los humildes.
Quisiera que me recuerden
con piedad por mis errores
con comprensión por mis debilidades
con cariño por mis virtudes,
si no es así, prefiero el olvido,
que será el más duro castigo
por no cumplir mi deber de hombre
.
DIOS TE BENDIGA COMPAÑERO QUERIDO NESTOR!!!
COMPAÑERA CRISTINA QUERIDA, NI UN PASO ATRAS, NI PARA TOMAR IMPULSO, EL PUEBLO ESTA CONTIGO!!!, NESTOR VIVE EN NUESTROS CORAZONES PARA SIEMPRE!!!

Kirchner me engañó!!!

Kirchner me engañó

POLÍTICA - COLUMNA 04-11-10 - 23.08
Kirchner sacando la lenguaPrimero pensé que luchaba contra Menem, posteriormente fueron Duhalde, Cobos y todo el arco opositor. Más tarde me preocupó cuando enfrentaba a la oligarquía del campo y, nada más ni nada menos que a Clarín. Pero no, el “Flaco” me engañó, no luchaba con ellos, estaba peleando con la muerte, desafiaba la muerte, y le ganó...
Por Fabian G. Tigur- fabiangtigur@gmail.com

Néstor Kirchner le ganó a la muerte porque en el momento en que despedían los restos del líder, como por arte de magia aparecían jóvenes y no tan jóvenes a reproducir su mensaje. Centenares de miles de personas se acercaron, tanto en forma espontánea como organizada a darle el adiós con mucha tristeza, aunque todo culminó con un gran apoyo a Cristina, en un ámbito de mejor ánimo.

La muerte logró llevarse su cuerpo, en forma certera logró afectar su corazón hasta doblegar su carne, sólo se llevó eso, carne, huesos, órganos; que bien podrían ser los tuyos, los míos, los nuestros, pero no logró llevarse su idea, su proyecto, sus sueños. A medida que pasan los días su figura se agiganta, no solo a nivel nacional, sino también internacional, con un reconocimiento pocas veces visto, comparable solamente con las despedidas de Evita y Perón.

Tarareando la música de León Gieco podemos decir que el pueblo cantaba en la plaza:

- “Sacamos cuerpo, pusimos alas”..........

¿Por qué no se cuidó?
Esa es la pregunta nuestra, la de los comunes, que no logramos entender los idearios de los patriotas. Tampoco San Martín, Belgrano, Moreno, Güemes, Juana Azurduy no se cuidaron en las batallas que libraron por la liberación de la Patria. Le peleaban a la muerte!!!

Tampoco Evita se cuidó y hasta el último día de su vida estuvo entregada a la causa del pueblo. Ni Perón se cuidó, el sabía la vuelta de España a la Argentina conllevaba un gran riesgo a su vida, tanto por las amenazas de los golpistas, como el estado de su salud.

Cosa de grandes, líderes destinados a ganarle a la muerte, pasar a la inmortalidad para alumbrar siempre el camino de los pueblos en el camino a la felicidad. Todos ellos quedan como lucecitas de esperanza cuando se producen los negros procesos de dictaduras. Dictaduras que las podemos clasificar como políticas, militares, económicas y mediáticas.

Néstor no se cuidó porque no le importaba, era tema menor, sabía que no era lo más imprescindible para la causa, había otras prioridades. “Primero la gente”, te acordás, prometido.. Cumplido!!

¿Quién da más?
El lo dio todo, hasta su cuerpo, su existencia física, para parir el tercer movimiento histórico, que como tercero deberá ser el definitivo, el que lleve a la Argentina a una sociedad mas justa, libre y soberana.

Qué mayor ejemplo de lucha que dar su cuerpo?, quién va a poder cuestionar algo?, ese fue el efecto que acusó una sociedad expectante. No es una sociedad en crisis como quieren hacer ver los medios monopólicos, todo lo contrario, es una sociedad en inquietud, que retomó al debate, al análisis, la crítica orientada (distinto a la crítica desorientada como en el 2001).

La felicidad del pueblo por lo general suele tener estas cosas, grandes costos, muchas lágrimas y también derramamiento de sangre. Néstor recuperó la sangre de los desaparecidos de la dictadura, se nutrió de ella para enfrentar a la muerte y sus voceros: ese regimiento de “Tilingos” capaces de venderle el “alma al diablo” a cambio de algunos privilegios.

El Cuerpo de Néstor cayó de pie, porque no quería vivir arrodillado!!

Néstor recuperó los símbolos
Néstor recuperó los símbolos robados al pueblo. Se los restituyó a sus verdaderos dueños como herramientas de crecimiento hacia una sociedad más justa. Al decir de los analistas, le sacó la agenda. Democratizó los espacios públicos, bajó cuadros de traidores y subió cuadros de patriotas.

Eduardo Aliverti, en el programa 6 7 8 indicaba al respecto: “¿qué les hizo este tipo (por Néstor Kirchner) para que lo odien tanto? Y si vos repasás la lista de aquello que se rotula como los mayores méritos del kirchnerismo, desde lo económico lo que les tocó el bolsillo es el tema de las retenciones al campo, más allá de que esto no es óbice para que sigan viviendo una orgía de ganancias, lo que revela el hecho de que la mesa de enlace está desaparecida; desconozco el paradero de la mesa de enlace”, señaló.

Sin embargo, el periodista dijo que lo que motiva “el odio” más allá de lo económico es la “Corte Suprema, Zaffaroni. Arbibay, descolgar el cuadro de Videla, la ley de medios, el matrimonio homosexual … Es decir, efectividades políticas pero básicamente símbolos, no guita. Clarín sí, por la ley de medios… Pero los empresarios de este país ganan cada vez más plata, no es al revés. Entonces, ¿qué les hizo este tipo?: les tocó los símbolos”, concluyó Aliverti.

El significado de la derrota de la muerte
La muerte no es nada mas ni nada menos que el miedo. ¿Por qué tenerle miedo a algo que es lo más seguro que tenemos en la vida?. Lo digno de la vida es vivirla con altura y dignidad, pero sin rendirse ante el miedo.

El miedo-muerte- es la herramienta que utilizan para subordinar al pueblo los dictadores, incapaces, chatos, tilingos, mediocres. Enanos y miopes por naturaleza, incapaces de mirar mas allá de sus narices, pero capaces de utilizar cualquier herramienta para someter a la gente.

El derrumbó muros para liberar “años de alambradas culturales”. Ideas perversas del que “No se puede”, “No te metas”, “Hacé la tuya”, Salváte solo”, que no le permiten el crecimiento a la sociedad.

Cuando le gana a la muerte recupera la Fe, revitaliza el ideario de los patriotas latinoamericanos que también dieron su cuerpo por nosotros, pero que le ganaron a la muerte. Por ello, otra de las decisiones trascendentes de Cristina es haber despedido su cuerpo en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos.

Hasta la Victoria, Néstor

LOS MAFIOSOS DEL CAMPO!!! GORILAS!!! VOS LES CREES?!!!, YO NO!!! A ESTOS MAFIOSOS DEL CAMPO LO UNICO QUE LES INTERESA ES LA GUITA, DESPUES QUE SE CAGUE DE HAMBRE EL PUEBLO A ELLOS NO LES INTERESA!!! ACA EXPONGO EL PARADIGMA DE LAS DIFERENCIAS DE LA FEDERACION AGRARIA EN "EL GRITO DE ALCORTA" CON LA SOCIEDAD RURAL Y LAS DE HOY, PASEN Y VEAN, AYER IDEALISTAS, UTOPICOS. HOY SE PELEAN POR LA GUITA Y EL PODER!!! CAMPO "La Mesa de Enlace está en serios problemas"

LA GORDA CARRIO ME TIENE REPODRIDO, AHORA ES CONSEJERA PSICOANALITICA, QUE BASTARDA QUE SOS LOCAAAA!!! LAS REVELACIONES DE PARA TI Carrió dijo que Cristina "no hizo el duelo" y que "eso se paga"

LAS REVELACIONES DE PARA TI

Carrió dijo que Cristina "no hizo el duelo" y que "eso se paga"

La diputada rompió el silencio y criticó a la presidenta Cristina Kirchner. Dijo que no “por una semana” no tendría que haber vuelto a su función. Cuestionó a los que "ensalsaron" la figura de Néstor.

"No hizo el duelo, que tiene sus tiempos y su proceso normal. Y eso se paga. Ver a la Presidenta en dos, tres, cuatro actos va contra los ritos que las religiones imponen al duelo", dijo en declaraciones al diario La Nación, las primeras tras la muerte de Néstor Kirchner.

"Mostrar debilidad o tristeza no le haría mal, al contrario le daría más fuerza" sostuvo la diputada de la Coalición Cívica, reflexión que según el articulo de La Nacióncoinciden "con un artículo de la revista Para Ti que está cerca de su dormitorio". "Allí -explica la autora del artículo que hoy publica el matutino- se leen algunos párrafos del libro "Salir del duelo", de Evelyne Bissone Jeufoy, en los que advierte sobre la posibilidad de 'dolor permanente y enfermedades' para aquellos que no cumplan con los ritos del duelo". 

Sobre su silencio, sostuvo que "tiene que ver con el respeto hacia quienes sintieron dolor", aunque criticó a los "medios de comunicación y políticos opositores" que "ensalzaron" la figura de Kirchner.

El nombre de Kirchner, POR RICARDO FORSTER

POR RICARDO FORSTER

El nombre de Kirchner 


Ricardo Foster
Una pancarta hecha y sostenida por manos inexpertas sintetiza, para mí, lo caudaloso del legado de Néstor Kirchner, la intensidad con la que tocó hondamente el alma de millones de argentinos. En letras bien visibles y desprolijas se podía leer: “Los gitanos de Santa Cruz te recordaremos por siempre Lupo, fuerza Cristina”. Ese puñado de familias gitanas que al costado del camino que lleva al cementerio de Río Gallegos sostenían, en medio del frío y del viento patagónico, ese cartel de agradecimiento se contraponía, dramática y decisivamente, a las nuevas formas del racismo y la exclusión europeas. Mientras que en Francia Sarkozy expulsa a los gitanos, en nuestro país se acoge con enorme generosidad, y gracias a una ley impulsada por este gobierno, a los migrantes que buscan habitar nuestro suelo. Los gitanos simbolizan, con su sufrimiento, a los pueblos humillados y excluidos por los ricos del planeta, mientras que en nuestro continente, tantas veces saqueado y lastimado por esos mismos poderes, vemos de qué modo corren otros vientos que encontraron en nuestro país, y en el giro histórico que significó la llegada a la presidencia de Kirchner en 2003, la fuerza de la hospitalidad.

Parece una anécdota menor, una nota de color en medio de un acontecimiento estremecedor que marca una inflexión en el derrotero de la Argentina; y sin embargo, es la metáfora de una manera de concebir la política y de imaginar los caminos de la reparación de una sociedad fragmentada y profundamente dañada por décadas de degradación y de concentración en pocas manos del poder económico. Kirchner, en todo caso, quebró, de modo inesperado, el rumbo inercial de una sociedad devastada y atrapada entre las redes de poderes implacables e inclementes que fueron desmontando, con siniestra prolijidad, tanto la realidad como la memoria de una época más equitativa en la que los derechos tenían como eje al mundo de los trabajadores.

Kirchner como el nombre de una reparación, como el santo y seña de un giro que habilitó la restitución de derechos y de memoria, pero también como el nombre de una refundación de la política sacándola del vaciamiento y la desolación de los noventa. Y haciéndolo de manera transgresora, pero no al modo de la farandulesca, banal y prostibularia “transgresión” del menemismo, sino quebrando el pacto ominoso de la clase política con las corporaciones, tocando los resortes del poder y haciendo saltar los goznes de instituciones carcomidas por la deslegitimación. Kirchner como el nombre de una insólita demanda de justicia en un país atravesado por la lógica del olvido y la impunidad.

Ese nombre tantas veces gritado y llorado en estos días guardaba dentro de sí, y como un mentís histórico al fraude mediático, la verdad de lo negado, la verdad de aquello que quiso ser ocultado, el gesto desenfadado de quien había creado las condiciones, tal vez inimaginables años atrás, de una esencial reconstrucción no sólo de la economía sino, fundamentalmente, de la vida social, cultural y política envilecida por décadas de degradación y asoladas por algunas marcas indelebles como lo fueron la dictadura, la desilusión de Semana Santa y de las leyes de la impunidad, la caída en el abismo de la hiperinflación, la frivolidad destructiva del menemismo y la desesperación posterior a las jornadas de diciembre de 2001.

Cabalgando contra esa desolación y viniendo de una tierra lejana, cuyo nombre no deja de tener resonancias míticas y fabulosas, un viejo militante de los setenta, aggiornado a los cambios de una época poco dispuesta a recobrar espectros dormidos, derramó sobre una sociedad, primero azorada y luego sacudida por un lenguaje que parecía definitivamente olvidado, un huracán de transformaciones que no dejaron nada intocado y sin perturbar. Un giro loco de la historia que emocionó a muchos y preocupó, como hacía mucho no ocurría, a los poderes de siempre. Sin esperarlo, con la impronta de la excepcionalidad, Néstor Kirchner apareció en una escena nacional quebrada y sin horizontes para reinventar la lengua política, para sacudirla de su decadencia reinstalándola como aquello imprescindible a la hora de habilitar lo nuevo de un tiempo ausente de novedades.

Kirchner, entonces y a contrapelo de los vientos regresivos de la historia, como un giro de los tiempos, como la trama de lo excepcional que vino a romper la lógica de la continuidad. Raras y hasta insólitas las épocas que ofrecen el espectáculo de la ruptura y de la mutación; raros los tiempos signados por la llegada imprevista de quien viene a quebrar la inercia y a enloquecer a la propia historia redefiniendo las formas de lo establecido y de lo aceptado. Extraña la época que muestra que las formas eternas del poder sufren, también, la embestida de lo inesperado, de aquello que abre una brecha en las filas cerradas de lo inexorable que, en el giro del siglo pasado, llevaba la impronta aparentemente irrebasable del neoliberalismo.

Es ahí, en esa encrucijada de la historia, en eso insólito que no podía suceder, donde se inscribe el nombre de Kirchner, un nombre de la dislocación, del enloquecimiento y de lo a deshora. De ahí su extrañeza y hasta su insoportabilidad para los dueños de las tierras y del capital que creían clausurado de una vez y para siempre el tiempo de la reparación social y de la disputa por la renta. Kirchner, de una manera inopinada y rompiendo la inercia consensualista, esa misma que había servido para reproducir y sostener los intereses corporativos, reintrodujo la política entendida desde el paradigma, también olvidado, del litigio por la igualdad.

En el nombre de Kirchner se encierra el enigma de la historia, esa loca emergencia de lo que parecía clausurado, de aquello que remitía a otros momentos que ya nada tenían que ver, eso nos decían incansablemente, con nuestra contemporaneidad; un enigma que nos ofrece la posibilidad de comprobar que nada está escrito de una vez y para siempre y que, en ocasiones que suelen ser inesperadas, surge lo que viene a inaugurar otro tiempo de la historia. Kirchner, su nombre, constituye esa reparación y esa inauguración de lo que parecía saldado en nuestro país al ofrecernos la oportunidad de rehacer viejas tradiciones bajo las demandas de lo nuevo de la época. Con él regresaron debates que permanecían ausentes o que habían sido vaciados de contenido. Pudimos redescubrir la cuestión social tan ninguneada e invisibilizada en los noventa; recogimos conceptos extraviados o perdidos entre los libros guardados en los anaqueles más lejanos de nuestras bibliotecas, volvimos a hablar de igualdad, de distribución de la riqueza, del papel del Estado, de América latina, de justicia social, de capitalismo, de emancipación y de pueblo abandonando los eufemismos y las frases formateadas por los ideólogos del mercado.

Casi sin darnos cuenta, y después de escuchar azorados el discurso del 25 de mayo de 2003, nos lanzamos de lleno a algo que ya no se detuvo y que atraviesa los grandes debates nacionales. El nombre de Kirchner, su impronta informal y desacartonadora de discursos y prácticas, nos habilitó para volver a soñar con un país que habíamos perdido en medio del desierto de una época caracterizada por las proclamas del fin de la historia y la muerte de las ideologías e incluso de la política. Apertura de un tiempo capaz de sacudir la inercia de la repetición maldita, de esa suerte de inexorabilidad sellada por el discurso de los dominadores. Pero también un nombre para nombrar de nuevo a los invisibles, a los marginados, a los humillados, a los ninguneados que, bajo sus banderas multicolores y sus rostros y cuerpos diversos, se hicieron presentes para despedir a quien abrió lo que parecía cerrado y clausurado. Los otros del sistema, los pobres y excluidos pero también los pueblos originarios, los habitantes de la noche y los jóvenes de los suburbios, los migrantes latinoamericanos que se encontraron con sus derechos y las minorías sexuales que se adentraron en un territorio de la reparación. Todos, absolutamente todos, estuvieron para nombrarlo, para llorarlo, para agradecerle y para juramentarse. Nadie utilizaba, en la plaza multitudinaria, retóricas políticamente correctas y todos se sintieron identificados con la irreverencia de “los putos peronistas”, como si en ellos, en su delirio agradecido, estuviera, una vez más, el nombre de quien dislocó el curso de una historia de la infamia, el olvido, la desigualdad y la represión.

Extravagancias de una historia nacida de lo inesperado y que se deslizó por una grieta mal cerrada del muro de un país desguazado; que lo hizo para interpelarnos de un modo excepcional y que parecía provenir de otros tiempos y de otros corazones pero que se manifestaba en la encrucijada de un presente que pudo, gracias a su aparición a deshora, desviarse de la ruta de la intemperie y la desolación para dirigirse, con la intemperancia de lo inaudito, hacia la reconstrucción y la reparación de una sociedad descreída que, por esos enigmas de la vida y de la historia, se descubrió de nuevo alborozada por antiguas y nuevas militancias, de esas que entrelazaron lo anacrónico y lo contemporáneo y que se derramaron de a miles, con su tristeza a cuestas pero también con su deseo de seguir y seguir, para despedir a ese flaco desprolijo, pícaro, entrañable y decidido que nos cambió la vida a todos. Extraño y maravilloso privilegio el de aquel que recibe de ese modo el amor de los incontables de la historia; enigma de una vida vivida con la fervorosa plenitud de los elegidos. Privilegio, el nuestro, de haber sido tocados por su ímpetu.

El nombre de Kirchner convertido para miles y miles de jóvenes en Néstor, en una alquimia de padre y de compinche, en uno más que se entramaba con la emergencia, también inesperada y formidable, de la participación y de fervores desconocidos que remitían a otra Argentina. Los jóvenes supieron de qué va el nombre de Kirchner, descubrieron qué se guardaba en ese flaco desgarbado que dejó una marca indeleble y que hizo descender sobre todos nosotros, y al mismo tiempo, la tristeza infinita por su muerte con la potencia y la energía de saber que todo está allí, junto a Cristina, para transformar la sociedad y volverla más justa, solidaria y festiva.

Permítame el lector cerrar esta nota con una anécdota personal, de esas que se atesoran para toda la vida. Tuve el privilegio de asistir a la cena de honor que se realizó el 25 de mayo en la Casa Rosada; allí, cuando la noche avanzaba hacia la madrugada, me estreché en un abrazo que no olvidaré con un Néstor Kirchner feliz ante tanto pueblo derramándose por las calles de Buenos Aires. Mientras nos abrazábamos me dijo al oído palabras que me resultaron sorprendentes y que a la luz de su muerte adquieren una especial relevancia: “Ricardo, estamos revirtiendo la situación y vamos a entrar por la puerta grande a la historia”. Néstor ya lo hizo.

Cristina... Luego de una primera fase de construcción de vacío de poder intentando opacar la figura de Cristina al exaltar las dotes de estadista de Néstor Kirchner, que durante años negaron, y ante la evidencia de que la condición de unidad política absoluta entre ambos provocaba el efecto paradojal de que el reconocimiento de Néstor reforzaba ambas imágenes, el sistema de medios hegemónicos ha decidido clausurar los efectos del fallecimiento e iniciar la estrategia de campaña de silencio y olvido.

OPINIÓN

Cristina...

Luego de una primera fase de construcción de vacío de poder intentando opacar la figura de Cristina al exaltar las dotes de estadista de Néstor Kirchner, que durante años negaron, y ante la evidencia de que la condición de unidad política absoluta entre ambos provocaba el efecto paradojal de que el reconocimiento de Néstor reforzaba ambas imágenes, el sistema de medios hegemónicos ha decidido clausurar los efectos del fallecimiento e iniciar la estrategia de campaña de silencio y olvido.

Bajo la certeza de que todo pasa, aún que los acontecimientos más importantes en términos emotivos finalmente ceden, sin embargo, el doble vínculo amoroso que constituyó como sujetos políticos a muchos de quienes participaron en la despedida a Néstor, el vínculo de amor personal hacia su líder muerto y el amor ya definitivo entre Néstor y Cristina, harán más persistente la reivindicación de ambos en parte de la ciudadanía, en especial los jóvenes, que la que supondría un simple y volátil estado de opinión pública, donde no se juegan lazos de afecto.

Esta circunstancia constitutiva del sujeto peronista en su modalidad kirchnerista, bajo un doble vínculo amoroso, permitirá construir aceptación con una persistencia e intensidad superior a la de un estado de opinión pública tradicional.

Sin embargo, debemos convenir que estadísticamente en el gran número, la magnitud de la conmoción irá cediendo como fenómeno socialmente activo, capaz de producir efectos de legitimidad política y electoral.

Pero, aun cuando todo pase, queda sin embargo el recomienzo de la gestión de Cristina con este estado de opinión pública tan favorable que será factor clave en el encolumnamiento de todo el justicialismo tras su jefatura. Hoy es Cristina Kirchner la única figura que lleva al Justicialismo a la victoria, y eso, en el partido fundado por Perón, no se discute. El que gana tiene los votos y, además, la razón.

En líneas generales, el sacrificio personal de Néstor Kirchner devolvió a Cristina y su gestión los niveles de popularidad y votos previos a la crisis de la resolución 125. La angustia que lo atravesó desde la traición de Cobos, y lo que supuso en términos de erosión de la popularidad del Gobierno y en particular de Cristina, marcó el último tramo de la vida de Néstor. Hay ahí también en especial para la mirada de los jóvenes, una historia de traición y amor incondicional, que se despliega en su entrega final.

Luego, será el estilo de conducción enérgico de Cristina, del que aún algunos dudan rememorando la metáfora de "Chirolita" de Duhalde que le endilgaban a Néstor -y así les fue-, junto a la gestión del largo año por venir, serán factores clave para ya no lograr aumentar, sino apenas sostener la imagen pública, de gestión y la intención de voto de magnitudes superiores que manifiesta Cristina Kirchner, que le permitiría hoy un holgado triunfo en primera vuelta, frente a una oposición duramente golpeada.

En efecto, la desaparición física de Kirchner reconfiguró el escenario electoral con tal profundidad que desparecieron prácticamente las opciones que se fundaron sólo en la crítica al ex Presidente. Desaparece Elisa Carrió, agoniza Cleto Cobos, como ejemplos paradigmáticos del rediseño electoral que se operó tras el fallecimiento de Néstor Kirchner.

Es una gran diferencia cuali/cuantitativa respecto del pasado reciente, donde la primera minoría del FPV estaba aún en camino a cumplir el llamado “mito del 40+1”. Tal como señalamos desde estas mismas columnas, estaba aún a cuatro puntos de ganar en primera vuelta.

Hoy ya no se trata de aumentar, sino de mantener niveles de adhesión, y eso supone una estrategia distinta pero, por supuesto, de otro tipo de complejidad que la necesidad de crecimiento.

Es aún imposible imaginar qué sucede con este cambio de escenario notable pero, como siempre, su sostenimiento se define en la gestión de gobierno y el ejercicio pleno de la conducción política, que supondrá entre otras cuestiones, el reordenamiento electoral de distritos clave como Santa Fe, Córdoba y Capital, modificando el sistema de alianzas que se dibujó en el año 2009, donde el oficialismo obtuviera el 9% de los votos.

Datos alentadores en esa dirección ya ha dado Cristina en su primera aparición pública en la planta automotriz de Santa Isabel, con el gobierno y el peronismo cordobés sosteniendo su figura. En provincias emblemas del impacto de la crisis de la 125, como Santa Fe y Entre Ríos, la imagen positiva de Cristina Kirchner -según relevamientos de Horacio Robustelli- llega al 61% contra apenas 19% de imagen negativa. ¿Se desarmará ahora todo el andamiaje de desdoblamientos de elecciones provinciales y nacionales sin manda constitucional contruido a la luz de la incertidumbre del triunfo en 2011 del FPV?

En orden a la gestión, una prioridad será intervenir con transferencias de ingresos vía Asignación Universal y otros planes sociales sobre los segmentos vulnerables con energía, sectores de la base ampliada de la pirámide social, que tradicionalmente votaron el proyecto justicialista que se desplegara centrado en la figura de Néstor Kirchner a partir del año 2003 y continúa hoy bajo la conducción unificada de Cristina.

Segmentos vulnerables que en el año 2009 fugaron hacia otras alternativas, en especial en Buenos Aires, donde optaron por el hoy muy menguado peronismo disidente, dándole, por ejemplo, el 30% de los votos a Francisco De Narváez en el segundo cordón del Conurbano.

Lo mismo ocurrirá con la jubilación mínima. Luego del necesario veto al planteo irresponsable del 82% móvil, el Gobierno nacional elevará la jubilación mínima.

Mínima que hoy impacta sobre el 72% del total de jubilados y pensionados, producto de la ampliación de la base previsional que supuso la incorporación de 2,5 millones de ciudadanos al sistema que se encontraban sin cobertura tras el impacto de la informalización del mercado de trabajo y la imposibilidad de realizar aportes que trajo como herencia el neoliberalismo que reclama ahora restituir el 82% móvil.

En suma, la sociedad argentina observará en el próximo año el ejercicio del liderazgo y la conducción política del Justicialismo y la gestión presidencial sin sobresaltos, por primera vez unificados en manos de mujer: Cristina.
Por Artemio López

NA MIRADA DISTINTA SOBRE SINDICALISTAS Y EMPRESARIOS ¿Quiénes son los reales patoteros? Publicado el 6 de Noviembre de 2010 “Bajar el nivel de confrontación” y “contener la ofensiva de Moyano” son frases que bien podrían remplazarse con “frenar la discusión del reparto de ganancias”. ¿Por qué los editoriales jamás critican a al sector empresarial?

UNA MIRADA DISTINTA SOBRE SINDICALISTAS Y EMPRESARIOS

¿Quiénes son los reales patoteros?

Publicado el 6 de Noviembre de 2010
“Bajar el nivel de confrontación” y “contener la ofensiva de Moyano” son frases que bien podrían remplazarse con “frenar la discusión del reparto de ganancias”. ¿Por qué los editoriales jamás critican a al sector empresarial?
 
Hay que evitar los excesos verbales de Moyano.” Fue esa la frase más escuchada desde las cúpulas empresarias en las coberturas de cuanto coloquio o reunión donde participaran los hombres más poderosos del país. Y por supuesto el latiguillo fue amplificado a viva voz y sin profundidad por los medios del establishment, concentrados como nunca en instalar la consigna de que lo que hay que hacer es “bajar el nivel de confrontación”.
“Están cebados”, citó El Cronista a un directivo en referencia al afán de la CGT por discutir el proyecto para distribuir entre los trabajadores el 10% de las ganancias que ellos mismos generan. Según explicó la nota, los empresarios creen que “los efectos de la iniciativa serían ‘contraproducentes’ para el país, ya que impedirían ‘el clima de paz social que es necesario para que la empresa y sus trabajadores prosperen’”. La frase, si no de “patotera”, podría calificarse cuanto menos de amenazante. El lunes pasado, Clarín transcribió una conversación con un empresario que, muy enojado, expresó: “La UIA y la CGT rompieron la escalada, hubo un acuerdo de cortarla. Nos estábamos yendo a la m…, un enfrentamiento así no tiene retorno. Pero en la cancha se ven los pingos. Moyano no es el hombre bueno y negociador que nos quieren mostrar ahora.”
El domingo, en tanto, La Nación publicó un comentario de un miembro de la UIA, quien, especulando sobre la influencia que distintos funcionarios podrían tener sobre la presidenta, señaló que “si el que gana es (Carlos) Zannini, gana la pingüinera, y ahí sonamos. Pingüinera y kirchnerismo significan lo mismo para todos: menos diálogo, tal vez mayor soberbia”. Vale recordar también que, si bien el diputado Héctor Recalde, autor del citado proyecto, reconoció que probablemente éste no será tratado en lo que queda de 2010, sí organizó reuniones con las entidades empresarias para darles la posibilidad de conversar sobre la iniciativa. Estas, no obstante, postergaron la cita en varias oportunidades, en lo que hasta La Nación calificó como un “desplante”. 
Por eso llama la atención que, ante tantas descalificaciones, sigan insistiendo los editoriales en tildar de “patotero” al sindicalismo sin escribir una sola crítica hacia la “polémica” actitud del sector empresario. Estas notas amplifican el reclamo corporativo de “bajar la confrontación”, pero raras veces lo ponen en el contexto de la discusión por el reparto de ganancias, un hecho que resulta fundamental para comprender el trasfondo del problema. En otras palabras: en algunos artículos, la proposición “bajar el nivel de confrontación” podría sustituirse con “aplazar el debate sobre la distribución de las ganancias”.
Por el contrario, una de las frases más repudiadas fue aquella en que Moyano aseguró que “sacaría a los pibes a la calle” si Julio Cobos fuese presidente. Es cierto que, de buenas a primeras, la insinuación puede no caer muy simpática. Y también es verdad que, escuchado sin atención y a vuelo de pájaro, el enunciado suena a pelea más que a concordia. Pero puestos a reflexionar, tampoco resulta verosímil una imagen de “los pibes en la calle” si lo que hay es trabajo digno, sueldos decentes y la promesa de distribución de utilidades. Por eso, hacia el interior de una empresa, es raro pensar que alguien proteste simplemente por deporte. Esa es una suposición falaz. Pero la imagen de “los pibes en la calle”, en otro sentido, podría también remitir a la idea de un colectivo de trabajadores unido, compacto, solidario y capaz de forjarse una identidad común. Y entonces lo opuesto a eso no sería, precisamente, “la paz social”, sino antes bien organizaciones sindicales débiles y, por lo tanto, funcionales a los intereses de las compañías.
La semana pasada, Eduardo van der Kooy escribió en Clarín un artículo en el que, hablando del “estilo” de Moyano, cuestionó “los aprietes, el clientelismo y la vetusta práctica de las movilizaciones como símbolo de poder”. El tema es que, aunque se pretenda instalar lo contrario, la movilización es una vía de protesta legítima mediante la cual determinados grupos sociales cuentan con la posibilidad de manifestar su descontento de manera pública. Sea cual fuere la definición, el caso es que no estamos hablando de nada “vetusto” ni asimilable tampoco al “apriete”, de la misma manera que “sindicalismo” no equivale necesariamente a “patota”.
“Bajar el nivel de confrontación” puede sonar a deseo muy bonito, pero en la práctica esa consigna pareciera estar enmascarando otros fines. Tal vez no esté tan mal que el gobierno se atreva a “confrontar” cuando es necesario. De otra forma, más que un gobierno, lo que tendríamos sería apenas una junta para administrar los intereses del empresariado.

"No quiero que hagan cosas por Cristina, quiero las hagan por la Argentina" aseguró la Presidenta

"No quiero que hagan cosas por Cristina, quiero las hagan por la Argentina" aseguró la Presidenta

La Presidenta, Cristina Fernández encabezó el acto del 50 aniversario del municipio de Berazategui. "No quiero que hagan cosas por Cristina, quiero que hagan cosas por la Argentina y por la memoria de ese gran argentino" afirmó. Entregó netbooks y firmó convenios de obras públicas para la localidad
La Presidenta, Cristina Fernández encabezó hoy el acto del 50° aniversario del municipio de Berazategui. "No quiero que hagan cosas por Cristina, quiero que hagan cosas por la Argentina y por la memoria de ese gran argentino", afirmó refiriéndose a Néstor Kirchner.

La mandataria hizo un paralelo con el nacimiento de Berazategui y el proyecto político forjado en 2003: "ambos son casos de construcción de autonomía" aseguró, y dijo que "ni la Asignación Universal por Hijo, ni el plan de obras públicas, ni las jubilaciones, ni las mil escuelas, ni las miles de viviendas, obras de energía, obras viales podrían hacerse si no se hubiera concebido que fuéramos un país que tomara las decisiones desde la Casa Rosada, para beneficio de los argentinos".

"Aquellos que nos querían convencer de importar las ideas, ni siquiera eran traidores, eran necios, que es peor, porque los traidores defienden intereses, mientras que los necios a veces actúan en contra hasta de los propios" subrayó la Presidenta.

Ante un nutrido público Cristina señaló que muchas veces "nos dividieron y nos enfrentaron para que solo un puñado pudiera disfrutar y acumular riqueza" y afirmó que "el proyecto es esta autonomía que le hemos dado a la República Argentina, con las mismas banderas, e instrumentos políticos que muchos levantaron, pero que cuando llegaron al poder hicieron completamente lo contrario."

Cristina sostuvo que "teníamos que ir desendeudándonos para quitarnos ese corset que significaba el endeudamiento permanente, cuando venían a imponernos las políticas los funcionarios del FMI y eran recibidos como virreyes" y explicó que "para eso también teníamos que volver a poner en pie el país industrial, para que Berazategui, Florencio Varela y tantos otros municipios no fueran ciudades dormitorios, poner en marcha la reindustrialización de la Argentina, que no significaba ponernos en puja con lo que instituye las exportaciones, sino la necesidad de vincular la magnifica materia prima con mayor valor agregado."

"Esto nos permitió estar de pie frente al peor vendaval de la economía" manifestó, hoy "tenemos más de $52.000 millones de reserva, lo que nos ha dado una autonomía frente a la crisis financiera, pagando la totalidad de la deuda sin retirar un solo peso de los sectores industriales o sociales. Hoy la primera economía mundial acaba de transferir de su banco central $600.000 millones a su gobierno" expresó refiriéndose a los Estados unidos.

Cristina llamó a los especuladores "loros" y aseguró que "repiten recetas", "nosotros somos creadores, y lo hemos hecho con mucho amor, el odio mata las almas, el odio no te deja querer y nosotros tenemos mucho amor para dar con las cosas que estamos construyendo para todos los Argentinos. Porque tenemos un profundo amor por el pueblo, porque tenemos un profundo amor por nuestra historia, por los hombres y mujeres que lucharon en estos 200 años para lograr un país mejor" aseguró la mandataria.

"Me reconozco militante desde muy joven y me siento orgullosa de esa pertenencia, y además de haber sido tan afortunada de ser elegida por millones de argentinos para ser Presidenta, tuve la dicha de ser elegida por él para ser su compañera de toda la vida" expresó emocionada Cristina, "créanme es un privilegio haber sido su compañera y ser Presidenta de los argentinos, y es también al mismo tiempo una inmensa responsabilidad de cumplir con los sueños de cada uno de ustedes", manifestó.

Luego de firmar el convenio para la construcción de la avenida Costanera, con una inversión superior a los $72 millones y entregar netbooks a alumnos secundarios, Cristina destacó el censo realizado el 27 de octubre pasado: "El día anterior había twitteado que esperaba ansiosa al censista, ese censo que fue tan criticado, y por el que se armó tanto revuelo", "lo que me duele es que nos quieren convencer de que somos malos y que nos va a salir todo mal" expresó la mandataria, "y yo siento que podemos hacer las cosas bien".

"Solamente el 0,8% se negó a ser censado, miren que poquitos que son, miren cuantos somos los que queremos seguir construyendo, creciendo, tener un país mejor" aseguró la jefa de Estado, "somos más aunque no lo muestren" aseguró la jefa de Estado.

Cristina afirmó que "van a tener en mí siempre una amiga, como lo era él", y que "en este año tenemos que estar más unidos que nunca, están yendo bien las cosas amigos, la economía está trabajando, estamos pudiendo tener la oportunidad histórica de ocupar un lugar privilegiado en un mundo que ha cambiado mucho mas de lo que pensamos. Sepamos aprovechar esta oportunidad que nadie nos regaló, sino que la hemos construido ladrillo por ladrillo".

"Se que no estoy sola y por eso puedo seguir adelante" dijo Cristina y convocó a "seguir trabajando juntos para lograr más educación, más salud, más y mejor trabajo, más industria, más exportación, más valor agregado", "el modelo que hemos construido tenemos la obligación de cuidarlo y seguir haciéndolo crecer para que los hijos de nuestros hijos no tengan que vivir las cosas que nos tocaron vivir a nosotros", aseguró.

Finalmente la mandataria expresó que no quiere "que hagan cosas por Cristina, quiero que hagan cosas por la Argentina y por la memoria de ese gran argentino también."

Estuvieron presentes el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el intendente de Berazategui, Juan José Mussi, los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido, del Interior, Florencio Randazzo, de Industria, Débora Giorgi, y una gran cantidad de intendentes bonaerenses que se sumaron a los festejos por el aniversario de la vecina localidad.
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La DAIA repudió los dichos de Mariano Grondona por banalizar el nazismo 06-11-2010 / La Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina publicó un comunicado en el que protesta por la comparación que hizo el periodista Mariano Grondona entre los jóvenes que fueron a despedir a Néstor Kirchner y las juventudes hitlerianas.

La DAIA repudió los dichos de Mariano Grondona por banalizar el nazismo

06-11-2010 / La Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina publicó un comunicado en el que protesta por la comparación que hizo el periodista Mariano Grondona entre los jóvenes que fueron a despedir a Néstor Kirchner y las juventudes hitlerianas.

DAIA apoya el reclamo argentino
La Delegación de Asociaciones Israelitas de Argentina publicó un comunicado en el que protesta por la comparación que hizo el periodista Mariano Grondona entre los jóvenes que fueron a despedir a Néstor Kirchner ylas juventudes hitlerianas. La organización hizo un llamamiento “a utilizar con cuidado y respeto las analogías políticas, sobre todo en los casos ligados a la Shoá, donde se han exterminado a 6 millones de personas” 

El texto completo del comunicado es el siguiente. 

La DAIA, representación política de la comunidad judía argentina, rechaza los términos empleados por el periodista Mariano Grondona para referirse a las juventudes políticas que acompañaron el sepelio del ex presidente Néstor Kirchner. En esa ocasión, el periodista Grondona comparó, en su programa del canal 26, a dichas agrupaciones con las juventudes hitlerianas, banalizando y disminuyendo la gravedad del rol jugado por estos grupos nazis. 

Dicha homologación supone que las juventudes seguidoras del nacional-socialismo hitleriano se caracterizaban única y simplemente por evidenciar signos de euforia política, cuando en realidad se dedicaban a delatar, perseguir y asesinar --entre otros-- a ciudadanos judíos, gitanos, minusválidos, Testigos de Jehová y opositores políticos. En ese sentido, esta banalización no hace más que quitarle dramatismo y gravedad a prácticas genocidas instauradas durante la hegemonía nazi. 

A pocos días de la triste rememoración de la Noche de los Cristales Rotos, en la que se recuerda el recrudecimiento de la violencia contra la comunidad judía alemana, hacemos un llamamiento a utilizar con cuidado y respeto las analogías políticas, sobre todo en los casos ligados a la Shoá, donde se han exterminado a 6 millones de personas pertenecientes al Pueblo Judío, entre otras víctimas. La responsabilidad periodística y política debe ser tributaria de la prudencia, sobre cuando se trata del dolor de las víctimas y de los sobrevivientes de la Shoá, evitando la utilización de analogías inapropiadas.

“Otros piensan como yo”,Dice Ider Peretti, presidente de la Sociedad Rural de Morteros, Córdoba,


“Otros piensan como yo”

Publicado el 5 de Noviembre de 2010
Dice Ider Peretti, presidente de la Sociedad Rural de Morteros, Córdoba, que desde que salió en todos los canales de TV dándole su apoyo a Cristina Fernández y reivindicando a Néstor Kirchner, el teléfono no para de sonarle. Lo llaman –asegura– productores de todo el país para decirle que ellos también piensan como él. “Pequeños y medianos”, aclara.
Y jura que no tenía previsto ese mensaje sanguíneo que provocó que la presidenta se levantara para abrazarlo. Que fue lo que le salió. Porque Kirchner lo había recibido, junto a la Mesa Lechera, en varias oportunidades y que siempre procuró darle soluciones. “Uno dice de corazón, no es fácil despedir a un presidente que a uno lo recibió muchas veces en la Casa Rosada y también en la Quinta de Olivos. Hemos logrado soluciones. Recibimos una ayuda cuando hubo sequía, cuando se luchó para que la leche no tenga retenciones. Hay una gran cantidad de cosas que a uno le producen muchísimo dolor y muchísima emoción”, dice Peretti, que hasta hace poco era un gringo más de la cuenca lechera argentina y, ahora, desde hace días, está en la boca de todos.