domingo, 28 de noviembre de 2010

El problema del pasado es que a veces te lo cuentan cambiado



El problema del pasado es que a veces te lo cuentan cambiado


La revista gente escracha a Mirta Legrand saludando al represor Alfredo Astiz.



La historia comenzó el lunes pasado, cuando algunos medios argentinos reprodujeron unas declaraciones de Federico Luppi a un programa de Canal 10 de Montevideo, emitido el sábado pero grabado una semana antes. Al actor, que había ido a Uruguay para concretar tres funciones de la obra Por tu padre, cuyo protagónico comparte con Adrián Navarro, le hicieron el juego de pedirle opiniones sobre figuras públicas de la televisión en el marco de una entrevista larga y distendida. Fue cálido con China Zorrilla, tibio con Marcelo Tinelli y casi escatológico con Susana Giménez, tras preguntarles a las conductoras si le permitían una grosería (“fisiológicamente, hay gente que caga por la boca”, dijo). Cuando le mostraron una foto de la diva de los almuerzos telefónicos, su respuesta fue algo más que contundente: "No se qué me irrita más de Mirtha: si su profunda, extensa ignorancia o el carozo totalmente reaccionario de su alma”. Y agregó: “Pobre, un alma pobre. Dice cosas que son realmente agresivas y que desmienten la capacidad humana de convivir”.
El martes, ya que el lunes su programa había salido grabado, Mirtha contestó a esas apreciaciones con la cara avinagrada por el rencor, como si no hubiese sabido que Luppi –como muchas otras personas– piensa eso, y está dispuesto a decirlo cuando se lo pregunten. Al fin y al cabo, se supone que los actores son reflejos de la sociedad que los rodea. Sin embargo, alguien le sopló a Mirtha que había palabras de Luppi que parecían similares a otras que le había dedicado el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y ella percibió una clara conspiración en su contra. “Me sorprende que este gobierno posibilite que los actores hablen mal de sus colegas”, masculló con su tono de directora de escuela secundaria. “¿Usted lo sabrá, señora Presidenta? Si no lo sabe debería tomar nota.” Envalentonada con sus propias palabras, agregó, en un monólogo algo errático: “¿Qué es esto? Actores contra actores, es increíble. Yo no soy de izquierda, pero ojo, tampoco soy de derecha. Soy de centro y adoro la democracia.” Acto seguido identificó a Andrea del Boca, Esther Goris y Florencia Peña como otros arietes gubernamentales en la pugna por desacreditarla. Goris dijo en un programa de televisión lo que la mayoría de la sociedad tiene claro: que hay muchas evidencias de la colaboración de Mirtha Legrand con la dictadura 1976-1983. No en vano Mirtha es la misma persona que saludó la llegada al poder de Néstor Kirchner y Cristina Fernández preguntándoles a boca de jarro si era cierto que ahora se venía “el zurdaje”
Un día después, tras haber visto por televisión sus reacciones de Torquemada del siglo XXI, Marilina Ross le comunicó a la producción que no asistiría al programa del día siguiente (al que estaba invitada desde la semana previa junto a Julia Zenko) en repudio a los agravios de Mirtha a los actores que encuentran a este gobierno por lo menos interesante. La producción le armó para el jueves una mesa con periodistas, todos dispuestos a escucharla con interés: Osvaldo Granados, Clara Mariño, Luis Ventura y Osvaldo Bazán. Ventura, hombre de la casa, concurrió con una misión específica: hablar pestes de la vida personal de Luppi sacando a luz una serie de notas publicadas en los años ’80, cuando su tormentosa separación de Haydeé Padilla fue la comidilla de los interesados en los chimentos de la farándula. Además, Ventura maltrató al actor por el tema de su relación (o su no relación) con un hijo uruguayo de once años, asunto por el que Luppi había contestado ya a los periodistas uruguayos. Eso sirvió para que, entre otros, se prendieran a pegarle a la supuesta alianza entre Luppi y el Gobierno el siempre sorprendente Jorge Lanata, que habló en su programa de Canal 26 sobre los actores que se sienten “bajando de la Sierra Maestra”.
Pálido y molesto por estar participando de una situación que daba vergüenza ajena, Bazán le sugirió a Mirtha que explicara si había tenido o no relaciones con la dictadura. La señora de Tinayre, que debe creer que no existen los tapes ni la memoria colectiva, se explayó en explicaciones sobre cuán independiente había sido su trabajo en la televisión de los años de plomo, aunque olvidó explicar por qué no trabajó desde el retorno de la democracia hasta que se instaló en la Casa Rosada un señor llamado Carlos Menem. Tan enfrascada estaba en su propia indulgencia con el pasado –en su visión actual jamás tuvo trato con los responsables del genocidio– que incluso contó cómo fue que un día fue retratada por la revista Gente saludando al asesino Alfredo Astiz delante de muchos testigos. Cuidando muy bien su relato, recordó que había asistido sin muchas ganas a una fiesta en una confitería llamada Lepanto, en la Avenida del Libertador al 2100, cerca de su casa, a la que también estaba invitado el almirante Emilio Massera y que en esa situación Astiz la había abordado para declararle su admiración.
No debía ser una cena de nenes de pecho: entre otros invitados estaba allí, mencionó al pasar, el “conocido abogado Pedro Bianchi”, con quien ella misma tenía una estrecha relación. Bianchi fue el abogado de Massera, entre otros púberes inocentes. Lo raro es que nada de lo que cuenta se deduce en aquella edición de Gente, la revista que más trabajó para hacerle favores a la dictadura. Bajo el título de “Sorpresa y media”, la señora de Tinayre luce en la doble página una sonrisa espléndida mientras el hombre que se dijo alguna vez como el mejor preparado para matar compatriotas, aunque se rindió ante los ingleses en las Georgias sin disparar un bala, la cholulea con timidez. El agregado de una foto de Massera a la composición gráfica no deja dudas respecto de la intención de la nota: exhibir la amable convivencia entre los represores y cierto sector de la farándula. Lepanto, se lo recordó el propio Ventura durante el almuerzo al que asistió con dos sobres de archivos contra Luppi, era un lugar por demás conocido de reunión de uniformados, amigos y adherentes. No fue éste, ni en broma, el único contacto de Mirtha con los militares.
Tal vez, lo mejor que podría hacer Mirtha es seguir hablando de rosas rococó. En la medida en que habilite un camino de respuesta a las críticas que se le hacen por sus dislates en cámara con datos sobre la vida privada de otras personas abrirá un camino para que se hable en público sobre la suya. Y ahí hay tanta tela para cortar que espanta: la verdad de su tormentoso matrimonio, su hijo convenientemente ocultado a la luz pública por gay, sus amoríos clandestinos con personalidades bastante sueltas de boca, la miserabilidad de su contabilidad personal. Este año, contó por primera vez en cámaras que una sobrina suya estuvo detenida ilegalmente, pero olvidó agregar que cuando pidió por ella a los gerentes armados de la dictadura, con la que dice no haber tenido trato, no lo hizo por su marido, que fue masacrado. La mitad de su propia familia no le dirige la palabra por su actitud al respecto. Y la otra mitad dice cosas entre bambalinas que resultan imposibles de repetir. Luppi apenas expresó en público lo que medio mundo sabe y anda diciendo por ahí. El problema de Mirtha es su propia historia, está en su espejo, debajo del maquillaje. Es ella la que no resiste archivos.
                                                                             

El primer mes sin Kirchner: la única verdad es la realidad


En su primer mensaje al país después de la muerte de su marido, Cristina Fernández de Kirchner se comprometió a sostener y profundizar el proyecto nacional. (TELAM)

OTRAS NOTAS

  • La encuesta sobre intención de voto a presidente realizada por la empresa Ricardo Rouvier & Asociados arroja, a primera vista, un dato significativo: en cuatro posibles escenarios electorales, el segundo y el tercer candidato, juntos, no llegan a superar el porcentaje que alcanza el primero (y, menos, la primera).
  • Cuando falta exactamente un año para que se celebren por primera vez las internas abiertas simultáneas y obligatorias, los sondeos de las diferentes consultoras coinciden en señalar que Néstor Kirchner tiene actualmente la mayor intención de voto, a la vez que se produce una caída de los diferentes referentes de la oposición.
  • “Esa encuesta no sirve, la desconocemos”, dijo a Miradas al Sur el analista Sergio Berensztein, de la consultora Poliarquía. Fue la respuesta que dio al ser consultado por el sondeo que el periodista Marcelo Zlotogwiazda dio a conocer en su programa de Radio Mitre. El dato más significativo de ese sondeo es que sus números coinciden con los de otras consultoras que ubican a la Presidenta al tope de la aprobación social.
  • Casi todos los encuestadores consultados coincidieron: los niveles de aprobación de Cristina Fernández no son un fenómeno que se explique por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner. El oficialismo tenía (y tiene) una recuperación sistemática en los índices de aprobación. Los números de la consultora Equis –que coinciden con los de otras encuestadoras– son los siguientes: la imagen positiva de la Presidenta se ubica alrededor del 55 por ciento. La aprobación a la gestión está en 68 puntos y la intención de voto alrededor de 46.
  • Tener más tiempo para construir un discurso y poder recorrer el país para que el electorado los conozca. Estos son –según los analistas que hablaron con Miradas al Sur– algunos de los motivos por los que Fernando Pino Solanas y Ricardo Alfonsín lanzarán formalmente sus candidaturas presidenciales los próximas días, adelantándose al resto de los opositores. En el caso de Eduardo Duhalde, que también se lanza antes de navidad, hay causas diferentes. “No tiene un rol institucional, como una banca en el Congreso.
  • Los últimos sondeos muestran un aumento de tres puntos. Además, las cifras de intención de voto señalaron una baja de Julio Cobos.
Según una encuesta de Poliarquía, hoy Cristina ganaría en la primera vuelta electoral
A contramano de los “análisis”, las predicciones y las especulaciones repetidos como un martilleo constante por los grandes medios concentrados durante los primeros días después de la muerte de Néstor Kirchner, al cumplirse un mes de la desaparición física del ex presidente el escenario político argentino muestra tres hechos innegables: primero, Cristina Fernández de Kirchner no sólo continuó sino que profundizó los lineamientos básicos de su gobierno; segundo, la imagen positiva y la intención de voto de la Presidenta – ya instalada como única candidata natural del Frente para la Victoria con vistas a las elecciones de 2011– crecieron en alrededor de 20 puntos en menos de treinta días; y tercero, el heterogéneo conglomerado al que los voceros del establishment unifican ilusoriamente como “la oposición” no sólo siguió mostrándose carente de otro proyecto que no fuera el de obstaculizar la gestión del Gobierno sino que –al quedar privado del recurso de atacar a Néstor Kirchner como si fuera una suerte de demonio encarnado de la política argentina– sacó a la luz sus profundas diferencias y se rompió en más pedazos que Humpty Dumpty al caerse de lo alto del estrecho muro desde donde pontificaba.
Mejor imagen y más intención de voto. Miradas al Sur tuvo acceso a una encuesta telefónica realizada entre el 2 y el 11 de este mes por Poliarquía, una consultora cuyas mediciones siempre aparecen en la portada del diario La Nación y de la que nadie sospecha que pueda tener vinculaciones con el Gobierno o el kirchnerismo. Se trata de una muestra de mil casos en la que se consultó a personas mayores de 18 años, residentes en centros urbanos de más de 10.000 habitantes. Los resultados –parcialmente adelantados por Marcelo Zlotogwiazda en Radio Mitre y por Miradas al Sur el domingo pasado– son elocuentes.
Según Poliarquía, por estos días la imagen positiva de Cristina Fernández de Kirchner alcanza un 57%, 21 puntos más que el mes pasado, mientras que sólo el 17% de los encuestados la evalúa de manera negativa. El crecimiento de la aceptación de la Presidenta es aún más notorio si se compara su imagen actual con la de diciembre del año pasado, cuando sólo el 21% de los consultados la veía positivamente. Como contrapartida, el 75% evalúa de manera regular o negativa a la oposición al Gobierno.
Paralelamente, el índice de optimismo de los argentinos sobre su futuro llega hoy al 75%, en una tendencia creciente que viene registrándose desde septiembre pasado – antes de la muerte de Néstor Kirchner–, luego de un largo período de pesimismo predominante, iniciado a mediados de 2008 en coincidencia con el conflicto por las retenciones a la exportación de granos con las patronales agropecuarias.
Con vistas a las elecciones del año próximo, Poliarquía planteó en primer lugar una pregunta abierta, sin nombrar a ningún candidato: “¿Quién le gustaría que fuera el próximo presidente de la Argentina?”. Un 35% eligió a Cristina Fernández de Kirchner; en segundo lugar, muy lejos, quedaron Cobos con un 6%, Alfonsín y Macri con un 5% cada uno, y Eduardo Duhalde con un 3%. Si se comparan estos resultados con los obtenidos el mes pasado ante la misma pregunta, el crecimiento de la intención de voto por la Presidenta es sideral: subió 22 puntos. En octubre, Cristina obtenía un 13%, seguida por Néstor Kirchner con el 10%; más atrás se ubicaban Eduardo Duhalde y Mauricio Macri con el 5% y Ricardo Alfonsín con el 4%. Néstor y Cristina acumulaban, juntos, un 23% de la intención de voto, un 12% menos que lo que hoy –tras la desaparición de Kirchner– suma la Presidenta.
En cuanto la intención de voto para presidente con candidatos definidos, en diferentes escenarios electorales, si las elecciones fueran hoy Cristina Fernández de Kirchner ganaría los comicios en la primera vuelta, con 27 puntos de ventaja sobre su competidor más cercano. En uno de esos escenarios la Presidenta obtendría el 46% de los votos (15% más que el mes pasado frente a los mismos adversarios), contra un 19% de Ricardo Alfonsín, un 15% de Mauricio Macri y un 10% de Pino Solanas. Si en lugar de Alfonsín, el candidato radical fuera Julio Cobos, Cristina treparía al 48%, contra un 19% de Cobos, un 13% de Macri y un 11% de Solanas.
Poliarquía también propuso a los encuestados dos hipotéticos escenarios de ballottage. En el primero de ellos, la Presidenta obtendría el 58% de los votos, contra un 35% de Julio Cobos; en el segundo, alcanzaría el 57%, contra un 35% de Ricardo Alfonsín.
Los dichos y los hechos. En su primer mensaje después de la muerte de su marido, la Presidenta no ocultó su dolor, pero dejó en claro que el enorme vacío abierto en su vida y en la del país con la desaparición de Néstor Kirchner no significaría un cambio de rumbo en su gobierno, y mucho menos la rendición –disfrazada de peticiones de diálogo y de consenso– que le reclamaban “la oposición” y sus conductores mediáticos.
“Éste es el momento más doloroso, no el más difícil”, dijo por la cadena nacional, y no se trató de una simple cuestión semántica, sino de una respuesta a la andanada de “análisis” mediáticos que intentaban mostrarla como una mujer debilitada, que debería buscar nuevos apoyos para seguir gobernando. Agregó también que honraría y continuaría la tarea de su esposo. El mensaje quedó claro: en la Argentina no habría ningún vacío de poder.
Por esos días, el principal apoyo que Cristina Fernández de Kirchner necesitaba para continuar con el proyecto político iniciado en mayo de 2003 se había hecho visible aun en las pantallas de los medios que intentaban mostrarla debilitada. El pueblo, encarnado en esa multitud que se dio cita en la Plaza de Mayo y en la Casa Rosada para despedir a Néstor Kirchner, pero también para pedirle que siguiera adelante, se había hecho tan presente que ni siquiera los opinólogos más recalcitrantes de TN y compañía pudieron negar su existencia. Bastaba verles las caras para leer el desesperado desconcierto que les causaba el fenómeno. Unas horas después, en la planta de Renault en Santa Isabel, la Presidenta unificó la industrialización y el Cordobazo. Fue un discurso emocional con un claro mensaje que tuvo dos ejes políticos: la ratificación del modelo productivo y el elogio de la movilización popular.
La encuesta de Poliarquía mencionada más arriba también echa por tierra otro de los análisis deseantes de no pocos columnistas de los grandes medios: que, muerto Néstor, Cristina no podría liderar sola su propio espacio político. Consultados por sus preferencias para la candidatura del oficialismo en 2011, el 48% de los encuestados se inclinó por la Presidenta, contra apenas un 7% que eligió a Daniel Scioli, a quien algunos opinólogos pretendían instalar como la gran esperanza blanca y civilizada del Frente para la Victoria. Sin leer ninguna encuesta, el gobernador bonaerense había cortado de cuajo cualquier especulación anunciando que su lugar era junto a Cristina.
No es materia de estas líneas repasar el último mes de gobierno, aunque bien vale mencionar algunos hechos salientes, como la participación en la Cumbre del Grupo de las 20 realizada en Seúl, la firma de acuerdos agrícolas con China, el anuncio del entendimiento para el pago de la deuda defaulteada que la Argentina mantiene con el Club de Paris, la revalorización histórica y presente de la Vuelta de Obligado, y el anuncio del pago en diciembre de una suma de 500 pesos a los jubilados que cobran menos de 1500 pesos. Una serie de acciones de gobierno que ratifican la continuidad del modelo.
Mientras tanto, la oposición en desbandada consumó su última acción no positiva del año legislativo y no dio quórum para la aprobación del presupuesto en medio de un escándalo que alcanzó su pico más berreta e impotente en las falsas denuncias de Hotton & Cía. y en el cachetazo de Graciela Camaño a Carlos Kunkel.
Como se decía al principio, al escribirse estas líneas el ex rejuntado opositor está roto en más pedazos que Humpty Dumpty al caer al suelo (y los esfuerzos de los hombres del rey Magnetto por volver a unirlos son vanos): el Grupo A pasó a mejor vida; el Peronismo Federal se quedó sin Reutemann mientras Duhalde, Rodríguez Saá, Solá y Das Neves se debaten al borde de la inexistencia; el radicalismo vive la vergüenza de haber sido usado y tirado por Carrió en el Congreso para impedir la aprobación del Presupuesto y se encamina hacia una interna feroz; Solanas no sabe si ir para presidente o para jefe de Gobierno; Macri sólo gestiona su luna de miel y Carrió, después de tirar otra piedra, huyó a un nuevo retiro espiritual.
Poco, muy poco, para hacer política en la Argentina. Porque ahí, en la capacidad de hacer política en y para el país real, está la diferencia que se lee en la calle y en las encuestas.
• Los números de Equis 
Artemio López, director de la consultora Equis, publicó en su sitio web los resultados preliminares de una encuesta realizada en la zona metropolitana de Buenos Aires. Sobre una base de 600 casos, los resultados de la medición corroboran las tendencias que varias consultoras: Cristina Fernández tiene una intención de voto del 44 por ciento y le saca más de 30 puntos al segundo, que en este caso es Mauricio Macri, con 11 puntos.
En el muestreo se mide a ocho dirigentes en total, incluida la Presidenta. Luego del primer y segundo lugar, viene el diputado radical Ricardo Alfonsín con 6,1 por ciento de intención de voto. Le sigue Eduardo Duhalde con 5,3 y Julio Cobos con 4,8. Fernando PinoSolanas se ubica casi en un empate técnico con el vicepresidente, mide 4,6. Con la líder de la Coalición Cívica Elisa Carrió y el senador del Peronismo Federal Carlos Reutemann sucede algo similar. Miden 2,4 y 2,5 por ciento de intención de voto, respectivamente.
Además, López publicó un sondeo realizado en la provincia de Santa Fe por la consultora Horacio Robustelli y Asociados. La encuesta mide intención de voto e imagen positiva. La Presidenta figura en primer lugar con 42 por ciento, sacándole más de 25 puntos al segundo, que en este muestreo es Ricardo Alfonsín, con 16 puntos.
SEGÚN UNA ENCUESTA DE LA CONSULTORA EQUIS: Crece la intención de voto a favor de Cristina: ganaría en primera vueltaPublicado el 28 de Noviembre de 2010
El 44% de los encuestados aseguró que votará a la presidenta para un segundo mandato en 2011. Los indecisos, un 15% , ocupan el segundo puesto en el sondeo. Macri se ubica, con apenas el 11,1%, muy lejos del primer puesto. 
 
La presidenta Cristina Fernández ganaría en primera vuelta las elecciones presidenciales del año próximo, ya que cuenta con una intención de voto del 44%, mientras que el segundo puesto lo ocupan los indecisos, que suman un 15%, según lo reveló una encuesta de la consultora Equis.
Para ganar en primera vuelta es necesario sumar más del 40% de los votos y una diferencia del 10% sobre el segundo, o un total de 45% de los votos efectivos. Esta encuesta revela que recién en un postergado tercer lugar se ubica el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, con un 11,1%, seguido por el diputado Ricardo Alfonsín, que tiene un 6,1%. Más abajo le sigue el ex presidente y precandidato por el Peronismo Federal, Edualdo Duhalde, con el 5,3%, el todavía vicepresidente Julio Cobos con un 4,8%, y el titular de Proyecto Sur, Pino Solanas, con un 4,6%.
Si bien Cristina mostraba en las encuestas una alta imagen positiva personal y de su gobierno, la intención de voto a la presidenta, que todavía no confirmó su postulación, se disparó luego de la muerte Néstor Kirchner y el masivo funeral que, durante los días siguientes, inundó las calles del centro porteño con muestras de adhesión.
El hecho, además, se tradujo en un descenso de los niveles de popularidad de los referentes de la oposición. Así lo muestra esta investigación, ya que al evaluar porcentajes de rechazo electoral, la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, encabeza el ránking, con un 27,4% de encuestados que no la eligen como presidenta, seguida por Duhalde, con un 25%, y Cobos, con el 19,7%.
En cuanto a la imagen de dirigentes políticos, el sondeo revela que la presidenta lidera la lista con un 65,3% de imagen positiva, seguida por el gobernador bonaerense Daniel Scioli, que cuenta con un 60,7%, el intendente de Tigre, Sergio Massa, con el 52,4%, y Pino Solanas con un 32,2%. Más abajo se encuentran el senador Carlos Reutemann con un 26,1% y el diputado Martín Sabbatella, con el 21,6%. Le siguen Alfonsín (26,5%), Macri (35,8%), Felipe Solá (24,1%), Cobos (26,1,%), el diputado Francisco de Narváez (19%), Duhalde (23,3%) y Carrió (15,2%).
La investigación también evaluó la opinión sobre la gestión de gobierno. Mientras la presidenta tiene una consideración positiva del 55,9% al frente del país, Daniel Scioli suma un 41,5% de aprobación en la provincia de Buenos Aires, mientras que Mauricio Macri suma un 31% en la administración porteña.

Exclusivo: Cómo operan Clarín y Techint cuando nadie los ve


Exclusivo: Cómo operan Clarín y Techint cuando nadie los ve

Publicado el 28 de Noviembre de 2010

Muchas personas, con intereses circunstanciales, a veces incluso opuestos, tienen sus terminales en los dos dueños de la AEA, que son los que les dicen cómo y qué tienen que hacer o decir para mantener sus privilegios. Esta es la verdadera foto del poder en la intimidad.
 
No es habitual que los periodistas hablemos del poder. Hablamos de los gobiernos, pero de los dueños del dinero muy poco, o casi nada. La mayoría de las veces, por supervivencia. Ningún periodista ignora las alianzas del poder real. Burlarse de las corbatas amarillas de Carlos Menem o de lo aburrido que era Fernando de la Rúa, por tomar dos malos ejemplos de la política reciente, fue siempre un atajo de los editores para no disgustar a los actores invisibles que realmente deciden sobre la vida cotidiana de millones de argentinos. Recordemos que mientras buena parte de los periodistas nos ocupábamos de la Ferrari y la avispa, el Estado era desguazado, la Argentina se endeudaba como nunca antes y casi un tercio de los habitantes de este país perdía el trabajo, en un plan de reingeniería social y económica que fue defendido y naturalizado por la prensa tradicional como si fuera necesario para todos, cuando sólo era conveniente para unos pocos. Eso es poder.
Nadie sabe cómo funciona esa red en la intimidad. Quizá por eso, la imagen que ilustra esta nota tiene un valor testimonial inmenso: reúne al poder en serio de nuestro país, cuando nadie lo ve. Allí posan, festivos, Jorge Rendo y Luis Betnaza, dos de los hombres más importantes de Clarín y Techint, los grupos concentrados que dominan la Asociación Empresaria Argentina (AEA), punta de lanza de un proyecto de país en sí mismo, donde sobra mucha, mucha gente. Sus caras no son conocidas. Sin embargo, son sus decisiones económicas y sus posicionamientos políticos los que definen cómo vivimos los argentinos. Eso es  poder.
La foto fue tomada el 19 de noviembre, en la fiesta de cumpleaños 43 de Augusto Rodríguez Larreta, hermano de Horacio Rodríguez Larreta –el ladero político de Mauricio Macri, precandidato presidencial de la derecha– y gerente de Relaciones Institucionales del Grupo IRSA, propietario de los shoppings Alto Palermo, Paseo Alcorta, Patio Bullrich, Abasto, Buenos Aires Design y Dot; y accionista mayoritario del Banco Hipotecario, en sociedad con el Estado. No será sencillo para Augusto explicarle a su patrón –Eduardo Elsztain, verdadero dueño del holding– qué hacía ese día fotografiándose con Rendo, director corporativo del Grupo Clarín: cuando Elsztain quiso entrar a la AEA, Clarín se lo impidió. La razón: su condición de judío practicante. Pueden preguntarle a Elsztain.
Rendo es, además, el principal operador en el terreno judicial de las necesidades de Ernestina Herrera, junto a Pablo Casey, sobrino de Héctor Magnetto. Se atribuye ser más duro que su jefe, es el padre de las medidas cautelares que desafían la Ley de Medios de la Democracia y como trofeo de caza tiene a Roberto Marquevich, el juez que se convirtió en ex juez luego de animarse a investigar el origen de los herederos de Noble, que (se presume) son hijos de desaparecidos.
En la foto, como para refrendar la comunidad de intereses comerciales que une a ambos diarios, Rendo aparece tomado del hombro por Carlos Pagni, el periodista de La Nación que aspira a suceder a Joaquín Morales Solá en su rol de versionador melodramático de las intrigas que dominan Balcarce 50. Mientras eso no sucede, porque Morales Solá no se jubila, Pagni se entretiene contando entresijos vidriosos de empresarios, en prosa amenazante. Por si alguien no sabía cuáles eran las fuentes de lo que Pagni escribe habitualmente, aquí está la foto.
A Betnaza se lo puede ver tomando de la cintura a Rodríguez Larreta. Es, al menos, curiosa la afinidad entre ambos. En 2003, cuando el Grupo Techint intentó quedarse con el Banco Hipotecario, desplazando a Elsztain, contó con la invalorable ayuda de Clarín y La Nación, que le brindaron apoyatura mediática desde sus tapas para la operación que, finalmente, frustró el duhaldismo en retirada. Betnaza es director corporativo de Techint. Es el segundo del ítalo-argentino Paolo Rocca, el empresario que en la última reunión de IDEA pidió una devaluación; y es vicepresidente de la Fundación Mediterránea, que en los años ’90 catapultó a Domingo Cavallo como ministro de Economía de Menem y De la Rúa, con los resultados a la vista.
Otro de los abrazados a Rendo es Alejandro Macfarlane, actual CEO de la eléctrica Edenor, que viene presionando al gobierno por el aumento de tarifas. Es raro, porque mientras Clarín presiona para que esto suceda, cuando parece que va a ocurrir (para mal de todos, menos para Edenor), Clarín y Techint privilegian su pelea con el kirchnerismo, hacen una tapa que habla de tarifazo y las eléctricas se quedan sin poder ganar más de lo que ganan. ¿Existe la bipolaridad empresaria? Parece. Macfarlane es el yerno de Hugo Anzorreguy, el ex jefe de la SIDE menemista. Se trata de un entrepreneur de elásticos dominios: de la mano de su suegro, cuando Menem estaba  en su apogeo, llegó a la presidencia de Telinfor, que junto a Hard Communication –de Rodolfo Galimberti, Jorge Born y “Corcho” Rodríguez–, manejaba los juegos telefónicos de Susana Giménez que terminaron en escándalo. La foto con Rendo explica su llegada a Papel Prensa, donde ahora la Comisión Nacional de Valores abrió un sumario en su contra, junto a Magnetto, José Aranda, Julio Saguier y Alberto Jorge Gowland Mitre, entre otros. La CNV los denunció a todos ellos (miembros privados del Comité Ejecutivo, de la Comisión Fiscalizadora, del Consejo de Vigilancia y directores titulares) por “severas irregularidades” en el funcionamiento de firma. En el mundillo empresario es un enigma el vínculo entre Macfarlane y Marcelo Mindlin, el dueño de Edenor. Para todos es evidente que no usan los mismos métodos. Hace tres años, cuando Mindlin quiso incursionar en el terreno de los medios comprando las radios de los mexicanos del Grupo CIE, Francisco de Narváez le salió al cruce: le dijo que nadie podía invertir con sus amigos sin previa autorización suya. Ese verano, la casa en José Ignacio que alquila Alika Alikate sufrió un incendio que la destruyó por completo. Mindlin, dicen, jamás habría tomado una decisión así. Seguramente nada tuvo que ver el siniestro con la operación de las radios. Igualmente, el negocio nunca se concretó.
Pese a todo, Macfarlane siguió ganando buen dinero. Con 45 años, vuela en avión privado: fue así que pudo llegar a tiempo al casamiento de Macri y Juliana Awada en Tandil.
A Miguel Peirano, el de camisa blanca por fuera del jean, que posa junto a Betnaza, siempre se lo vinculó con el Grupo Techint, del que fue empleado durante dos años. Economista de carrera, llegó a ser funcionario K, aunque siempre se ocupó de mantener canales de diálogo abiertos con Elisa Carrió. La fuente de este último dato es el propio Clarín. Basta buscar en su archivo. Peirano salió del gobierno durante el escándalo por las presuntas coimas de Skanska, que enfrentó a Néstor Kirchner con Paolo Rocca. Quedó claro ante aquel episodio a quién debía más lealtad.
La pregunta es qué hace Jorge Telerman –el ex jefe de gobierno porteño que asumió luego de que el macrismo se llevara puesto a Aníbal Ibarra– entre gente tan poderosa. Quizá pasó a saludar, como hicieron Marcos Gastaldi o Marcela Tinayre, hija de Mirtha Legrand. En realidad, su vínculo con Augusto Rodríguez Larreta es muy estrecho, desde que este último lo asesoró durante la campaña en la que el ex vocero de Antonio Cafiero y ex embajador en Cuba se enfrentó con Macri y con Horacio Rodríguez Larreta, hermano del anfitrión. Todo muy raro.
Claro: así, tan mezclado, resulta difícil de entender. Hermanos que compiten con hermanos, y presidentes de compañías que contradicen a los dueños de esas mismas empresas. Parece de locos. Sí. Siempre y cuando no se comprenda que el verdadero poder en la Argentina es la sociedad entre Clarín y Techint. Muchas personas, con intereses circunstanciales a veces opuestos, tienen sus terminales en los dos dueños de la AEA, que son los que les dicen cómo y qué tienen que hacer o decir para mantener sus privilegios.
Cuando Tiempo Argentino salió a la calle, asumió el compromiso periodístico de defender un país inclusivo, con todos adentro. Señalamos también, con claridad, que el país de Techint y Clarín no es el de los que queremos una democracia que reparta la riqueza entre todos los argentinos. Las ideas que promueven esos dos grupos sostuvieron el paradigma económico y cultural de los ‘90, donde uno de cada cuatro argentinos perdió el trabajo y se dio la mayor concentración del ingreso de la historia nacional, con la complicidad de todo el sistema tradicional de medios.
Crean desde sus empresas sólo 500 mil puestos de trabajo y les quieren explicar a 40 millones de argentinos cómo tienen que vivir.
Nosotros nacimos para decir otras cosas. Las que nadie dice.
Y para mostrar qué hace el poder, el de verdad, cuando nadie lo ve.

Informe: Franco Mizrahi.

COLUMNAS DOMINICALES La Nación se obsesiona con la candidatura de Cristina Kirchner

COLUMNAS DOMINICALES

La Nación se obsesiona con la candidatura de Cristina Kirchner

El diario de Mitre deja ver a través de las columnas del domingo, una fuerte preocupación por la candidatura de Cristina Kirchner. Grondona admite que Cristina mide más de 40 puntos y sugiere que perderá ese capital ya que sólo se debe al "efecto viudez". Morales Solá por su parte, parece rogar que no sea candidata.

Los columnistas de La Nación salen, como cada domingo, con los tapones de punta. Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá están obsesionados con la posibilidad, hoy más firme que nunca, de que el kirchnerismo vuelva a ser gobierno en 2011.

En ese contexto, ambos intentan darse ánimo imaginando que perderá su caudal electoral o que no será candidata. Puro desconcierto.

Dice Grondona: "Gracias al Pacto de Olivos que forjaron Carlos Menem y Raúl Alfonsín a fines de 1993, nuestro sistema electoral de la doble vuelta sufrió una "rebaja" porque ya no exige, para ganar en primera vuelta, el 50 por ciento más un voto que establecen otras democracias más auténticas como las de Brasil, Chile o Uruguay, sino sólo un 40 por ciento de los votos. Aun con esta ayuda considerable, Kirchner, al morir, quedó lejos de esta mínima frontera. Pero ayudada por otro "huracán" ahora "político" a su favor, la intención de voto de su viuda es hoy del 45 por ciento, a sólo un punto de lo que ella misma había logrado en 2007. Si la elección presidencial fuera mañana mismo y no en octubre de 2011, Cristina volvería a ganar, como hace tres años, en la primera vuelta".

Grondona omite así que no sólo es necesario el 40% de los votos, sino 10 puntos porcentuales sobre el segundo; omisión no menos que maliciosa para desacreditar el sistema electoral argentino que es herencia de Carlos Menem, presidente que gozó de la simpatía del mencionado columnista.

Continúa Grondona: "El dilema electoral de Cristina es hoy, por ello, cómo conservar de aquí a 2011 más del 40 por ciento de los votos. El súbito crecimiento de sus posibilidades electorales deriva a su vez de dos factores. El primero de ellos, el llamado efecto viudez , será de limitada vigencia porque es sólo emocional. El segundo factor podría ser en cambio más duradero si Cristina consigue demostrar de aquí en adelante que, ya con ella al volante, puede empezar un cambio esta vez auténtico como el que ella había prometido y no concretó en 2007. ¿En qué consistiría este cambio? En el abandono de la política de crispación que había caracterizado a su marido y que la mayoría de los argentinos desea dejar atrás".

Por su parte, Morales Solá pone en duda la candidatura de Cristina Kirchner o más bien, pareciera rogar que la Presidente no sea quien encabece la boleta del kirchnerismo.

"La candidatura de Cristina será una decisión familiar, personal y política, dijeron a su lado; se supone que estaban repitiendo un concepto que escucharon de boca de la propia jefa del Estado.
¿Qué piensan los hijos del destino de una madre absorbida por la política y el poder? ¿Qué piensa ella misma luego de perder no sólo a su marido, sino también a la persona con la que compartió la política y el poder? ¿Es lo mismo una aventura personal de conquista política que un desafío compartido durante casi 40 años con la única persona en la que confió? Cristina no habla de su futuro, y nadie le habla a ella de esas cuestiones".
Para concluir, Morales Solá, apuesta a que en el mes de marzo Cristina Kirchner pierda 10 puntos de los aproximadamente 46 que mide hoy: "Los encuestadores recuerdan que los Kirchner tuvieron siempre en el mes de marzo, estacionalmente, una caída de unos 10 puntos en las mediciones de opinión pública. ¿Se mantendrá esa tendencia? ¿O la caída será más profunda por los índices más elevados que tiene Cristina ahora? ¿La oposición seguirá tan desorientada o se acomodará a las nuevas necesidades electorales?"
La Nación tiene una obsesión con la candidatura de Cristina Kirchner y se obsesiona con la misma más que el propio gobierno. Asimismo ambos columnistas parece irritados porque la presidente aún no se manifestó al respecto.

JULIO ALAK "Néstor transformó el pasado y Cristina transformará el futuro"

JULIO ALAK

"Néstor transformó el pasado y Cristina transformará el futuro"

28-11-2010 / El titular de la cartera de justicia Julio Alak comparó al matrimonio de los Kirchner con el de los Perón antes de participar de una misa al ex presidente en la Ciudad de La Plata al cumplirse un mes de su muerte.

Julio Alak se sumó al recuerdo de Néstor Kirchner
“Así como Néstor supo revertir el pasado político, social y económico del país, Cristina va a transformar el futuro de la patria, llevando la Argentina al nivel de dignidad que merece y como una de las naciones más prosperas del mundo”, vaticinó Julio Alak. 

Por otra parte, el ex intendente de La Plata recordó con cariño militante al ex presidente: 
“Supo apostar claramente por la democracia, en contra de las corporaciones, y ese fue otro de los grandes logros de él, de enseñarnos a diferenciar entre el poder político y el económico, y a valorar el poder político como base democrática, y el poder económico como base corporativa”. 

"Esta misa es un reconocimiento a su lucha, sus convicciones, su valentía, a su claridad intelectual en impulsar un proyecto de país autónomo, soberano, con justicia y con igualdad social”, agregó Alak.

Néstor, un balance Por Artemio López

Néstor, un balance Por Artemio López

La valoración comunitaria de la gestión de Néstor Kirchner le permitió en su momento ser el presidente desde la recuperación democrática con mayor popularidad y concluir su mandato con niveles de aceptación superiores al 65% de imagen positiva en la gestión y 70% en valoración positiva personal.

No fue esta una casualidad, durante su período se produjeron transformaciones sustantivas llevadas adelante por un presidente que asumió con 24% de desempleo y apenas 22% de los votos y convivió inicialmente con la amenaza de desestabilización plasmada por los editorialistas del establishment, cuyo paradigma fue aquel panfleto de Claudio Escribano publicado en La Nación, donde le auguraba apenas un año de gobierno. Enumeramos quince logros de la gestión de Néstor Kirchner, que nos parecen centrales:

1. Se recompuso la autoridad presidencial deteriorada por la mega crisis del año 2001.

2. Se consolidó el mayor ciclo de crecimiento económico en de los últimos cien años del orden del 52% del PBI, desde el piso de junio del año 2002.

3. Con la aceptación del 76% de los acreedores se consiguió la mayor quita de deuda externa de la historia, que pasó de 192.000 a 145.000 millones de dólares más beneficios adicionales como la proporción en pesos argentinos que pasó de un 3% en la situación inicial al 37% después del canje, en tanto la proporción en dólares de la deuda reestructurada bajo del 66% al 37% y los plazo de pago se extendieron notablemente algunos a más de 40 años.

4. La tasa de pobreza cayó 30 puntos y la de indigencia 19 , por lo cual pudieron superar la situación de pobreza por ingresos 7.300 personas por día durante cada uno de los 1.640 días de su gobierno.

5. Tras un lustro de destrucción de empleo, se generaron 1.520 puestos de trabajo cada 24 horas, todos y cada uno de los días de gobierno.

6. Tras doce años de informalidad creciente, se inició el ciclo de formalización del mercado de trabajo haciendo caer la tasa de trabajo en negro a razón de un punto por año, pasando del 48% inicial al 40.2% actual. Se quebró así por primera vez el ritmo inédito ascenso en la precarización laboral consolidados durante los años noventa con 0,5% de PEA asalariada informalizada por año y que tras la devaluación alcanzó los 5 puntos anuales promedio el lapso diciembre de 2001/ mayo de 2003.

7. Se promovieron aumentos del 380% del salario mínimo que pasó de $200 a $980 y nueve aumentos sobre la jubilación mínima que aumentó desde $150 hasta $ 596,25 mensuales y un 11% para quienes cobran por sobre los montos mínimos, mejora esta que no ocurría desde el año 1992. Estos aumentos del 297% del piso previsional disminuyeron la pobreza entre la población mayor de 65 años con jubilación o pensión del 28,9% en mayo de 2003 al 6,9% actual, con lo cual mas de 600.000 mayores de 65 años salieron de la pobreza en cuatro años y medio.

8. Se extendió el derecho jubilatorio a 2,5 millones de beneficiarios en edad de jubilarse que estaban fuera del sistema y que mayoritariamente habían sido informalizados por las empresas donde prestaron servicio durante su trayectoria laboral.

9. Recuperación heterogénea pero firme de la participación de los trabajadores en el ingreso total a punto que la información de la Encuesta Permanente de Hogares muestra que en el piso de la crisis el factor trabajo participaba con el 34,6% sobre el total del ingreso, en diciembre de 2006 con el 40,2%, último dato disponible.

10. Consecuencia de lo anterior , las franjas medias y medias altas, grandes beneficiarios del modelo actual, segmentos con ingresos mensuales por hogar que van entre los $2500 y $15.000 que en mayo de 2003 representaban el 23% de la estructura social nacional luego de cuatro años se ampliaron hasta abarcar al 58,7% de la población

11. Se revocaron por primera vez luego de prolongados incumplimientos contractuales las concesiones del Correo Argentino, las de control del espacio radioeléctrico de Thales Spectrum y la de Aguas Argentinas asignada para el suministro de agua potable y cloacas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

12. La renovación de los miembros impulsada desde el poder ejecutivo mejoró sustancialmente la calidad técnica y la independencia de la Corte Suprema, quebrándose el mecanismo de mayoría automática que dominó al organismo en la década de los noventa.

13. Se asignó respaldo político a la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.

14. Se clausuró la deuda con el FMI, lográndose mayores cuotas de autonomía en las decisiones de política doméstica.

15. Inédita performance electoral para un oficialismo que, como consecuencia de la evaluación positiva creciente de su gestión, pasó de obtener el 22,0% de los votos en 2003, al 39,7% en 2005 y el 45,2% en 2007, consolidando al finalizar su mandato la mayor diferencia electoral respecto a la segunda minoría desde el año 1983. 

PRENSA CANALLA Clarín: Mirtha Legrand es buena y Federico Luppi un monstruo

PRENSA CANALLA

Clarín: Mirtha Legrand es buena y Federico Luppi un monstruo

El matutino de Noble-Magnetto replicó el último programa de “Almorzando con Mirtha Legrand” para lavar la imagen procesista de la conductora y acusar de golpeador, abusador y mal padre a Federico Luppi.

La foto de Astiz y Mirtha: sonrisas cruzadas...
Que la señora Mirtha Legrand se sacó una foto con el genocida Alfredo Astiz engañada y que el kirchnerista Federico Luppi es un golpeador que no reconoció a su hijo. Así de desmedida es la crónica anónima que Clarín publicó hoy en página 16 sobre el programa de ayer de “la Señora”, en medio de las peleas de Legrand con el kirchnerismo. 

Clarín salió hoy a defender a sus estrellas mediáticas y, por eso, publicó la mesa de Almorzando con Mirtha Legrand, donde la antigua diva invitó a periodistas para criticar al Gobierno, contar que su foto con el genocida Alfredo Astiz durante la dictadura fue producto de “una trampa” y difamar al actor Federico Luppi, con quien tuvo un contrapunto.

Clarín relata la noticia así: “Llegó el día en que Mirtha Legrand habló de su vínculo con la dictadura militar. ‘Me tendieron una trampa’, dijo ayer en relación a una foto que en esos años publicó la revista Gente, donde aparecía dándole la mano al ex marino y represor Alfredo Astiz. Mirtha, con la complicidad de Osvaldo Bazzán y el chimentero Luis Ventura, relató que durante un cumpleaños en un bar de la avenida Libertador, junto a su marido Daniel Tinayre, se le acercó Astiz y le dio la mano. “Yo se la tendí intuitivamente”, se excusó. “Apareció un fotógrafo y la foto apareció en la revista Gente. Yo me di cuenta de que caí en una trampa.”

Luego, el matutino de Noble-Magnetto publicó, sin chequear ninguna fuente, una denuncia que en la mesa del programa exhibió Ventura para tomar partida entre Legrand y Luppi, cuyo distanciamiento se agudizó por las opiniones diversas con respecto al Gobierno nacional y al proceso kirchnerista.

Transmite Clarín -con inocultable alegría- los dichos de Ventura sobre Luppi: “Es un personaje nefasto, un sinvergüenza, un golpeador (exhibió denuncias de la ex mujer de Luppi, la actriz Haydé Padilla) que no reconoció a su hijo ni le pasó jamás una cuota alimentaria”.

De este modo, con todas las armas que tiene a su alcance, Clarín da batalla en todos los frentes para golpear al Gobierno que puso en jaque su predominio comunicacional y económico.  

Cristina y Dilma, garantía de la integración latinoamericana y de la continuidad democrática, por Eduardo Barcelona

Cristina y Dilma, garantía de la integración latinoamericana y de la continuidad democrática, por Eduardo Barcelona


La presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Argentina y el reciente triunfo electoral de Dilma Rouseff en el Brasil son la mejor garantía de integración económica y continuidad democratica en la región, que nada más en el último año y medio observó la actuación de jefes de Estado que creen en el voto popular como sistema renovación política.

Si la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) pudo haber sido una idea surgida de los intelectuales de Itamaraty (cancillería brasileña), no es menos cierto que la acción de Cristina en contra de los golpes de Estado en Honduras y en el Ecuador y la labor de Néstor Kirchner en la mediación para que Colombia y Venezuela dirimieran el diferendo por la vía pacífica, le dieron al organismo regional la madurez política que carecía, el sentido para el que había sido creado.

La labor desplegada por los presidentes de la Unasur relacionado con las bases norteamericanas en Colombia, que dieron lugar a una reunión especial en Bariloche, fue el acto de adultez de la entidad, un rol que siempre había ocupado la Organicación de Estados Americanos (OEA).

La Unasur, surgida de la alianza estratégica establecida por el Brasil de Lula Da Silva y la Argentina de Néstor y Cristina de Kirchner, marcaron el territorio, que siempre había sido usado como patio tasero.

Desde entonces, los líderes de la región pueden gritar con razón urbe et orbi: "Esta tierra es mía". Va a ser difícil que alguien quiera desandar este camino sin pagar un enorme costo político.

Para llegar a este paso trascendental de integración a nivel político, fue necesario crear el acuerdo comercial del Mercosur entre los países de Cono Sur, que permitió un nivel de intercambio comercial con Brasil, Paraguay, Uruguay y las demás naciones que buscan sumarse, como no se conoce en los 200 años de historia soberana.

Los hitos del Mercosur y de la Unasur no son las únicas razones por el que las naciones de la región buscan hoy la integración como forma de desarrollo, progreso y de avance en la lucha contra la pobreza y el analfabetismo.

Existen otros antecedentes más duros y trágicos que abonan el camino latinoamericano de la integración.

El sufrimiento de los pueblos de la región por la acción de los dictadores militares y de sus socios civiles, contribuyeron con sangre para que los argentinos, los brasileños, los uruguayos, los paraguayos, los venezolanos, los ecuatorianos y los chilenos comprendieran que la vía de la violencia del Terrorismo de Estado no sirve para alcanzar el deseo de una mejor vida para los latinoamericanos.

Tuvieron que pasar dictaduras como la argentina, la de Pinochet, la de Stroessner o la brasileña para convencer a los pueblos que es mejor la democracia, que una buena dictadura, si es que pudiera existir esa categoría política.

Le adjudican a Néstor Kirchner la frase "el voto es la voz sagrada del pueblo", la cual admite por default la posibilidad de que gane en una elección transparente y democrática un sector no popular, de derecha. De hecho, ocurrió en la Argentina y y en otras naciones hermanas.

Si lo que se debe respetar "es la voz del pueblo, que es la voz de Dios", agregaba el ex presidente, entonces, tendremos asegurada la democracia, la soberanía y el desarrollo para América Latina, cuyo distintivo históricos en los dos últimos siglos es que nunca dejaron que los pueblos del Sur experimentaran: acertaran o se equivocaran con sus decisiones.

La larga lista de intromisiones por parte de otras naciones en Latinoamérica estuvieron dirigidas a impedir la acumulación de experiencia, a cortar la vía propia para el desarrollo, a terminar con lo que consideraron "malos ejemplos", en suma para impedir la integración soberana de las naciones.
"Me han hecho vibrar y llorar, salten las tranqueras los cercos, y demos una demostraciòn de conciencia popular" Nestor kirchner
Gracias Nestor!
Kirchner hizo la diferencia. Antes sólo existía la lógica política 
heredada de la dictadura terrrorista, y ahora existe la posibilidad de 
debatir, de construir una nueva dirección. La sociedad argentina 
recuperó la política.