viernes, 3 de diciembre de 2010

Por Ricardo Forster La inflación, el miedo y la política.

VEINTITRES
Por Ricardo Forster

La inflación, el miedo y la política

Pensar críticamente la cuestión no menor de la inflación es intentar ir más allá de un fenómeno económico; es tratar de desarticular un viejo recurso del poder concentrado en el interior de nuestras sociedades de mercado, recurso que busca invisibilizar las causas reales del aumento de precios para transferirlas hacia el orden político. Una manera artera de proyectar la amenaza de lo indiscernible, una suerte de regreso de los dioses dormidos que se lanzan, ávidos de sangre, sobre los ciudadanos-consumidores que, horrorizados ante lo que no comprenden, suelen volverse carne de cañón de distintas propuestas autoritarias y antidemocráticas.

La querella alrededor de la inflación jamás es neutral ni inocente, encierra, dentro de sí, el conflicto que suele atravesar a la sociedad y que siempre tiene que ver con la distribución de los ingresos y de la renta. Hay una “política” que el poder concentrado, que las grandes corporaciones (y la mediática es una de sus principales piezas), utilizan para debilitar los procesos democráticos en especial cuando estos, como el que vivimos los argentinos desde mayo de 2003, apuntan hacia el corazón del litigio por la igualdad. Los precios, sus aumentos, son como descargas de artillería contra los intereses populares. La recreación de la memoria del miedo, herramienta utilizada a destajo por el capitalismo neoliberal, encuentra en la subordinación de la política a la economía una de sus estrategias preferidas, en particular cuando los fenómenos económicos se convierten, por el arte de magias negras, en fenómenos que se escapan a los simples mortales para mutar en fuerzas descomunales que, como huracanes arrasadores, amenazan con llevarse los últimos restos de lucidez que le quedan a la sociedad.

Néstor Kirchner logró algo decisivo: invertir la inercia del poder omnisciente de las corporaciones para reinaugurar un tiempo democrático atravesado por las políticas de la reparación y la equidad. Contra esa decisión histórica es contra la que se alzan las fuerzas reaccionarias, la oposición y el establishment económico. Es ahora a Cristina Fernández a quien le toca, en el interior de una coyuntura potenciada por la reconstrucción de antiguas memorias de la equidad y por la marca excepcional dejada por el nombre de Kirchner, despejar, en la conciencia del pueblo, la trama que se oculta detrás de esta “guerra de precios”. 

Nuestro país tiene un raro privilegio: haber sido uno de los contados casos de la historia del siglo XX que atravesó la terrible experiencia de la hiperinflación, una experiencia que suele dejar marcas imborrables en el cuerpo social y en lo más profundo del inconsciente colectivo. El recuerdo, siempre paradigmático, de la devastación económica alemana como escalón previo al triunfo del nazismo, nos ofrece una clara muestra de las potenciales consecuencias de vivir un período hiperinflacionario.

Todo se subvierte cuando estalla la economía y los precios entran en una carrera loca hacia el abismo; pero lo que realmente se quiebra no es el orden económico (en general a esos períodos de crisis galopante suelen suceder reacomodamientos en la concentración del capital), sino la trama de la convivencialidad entrelazada con ese otro núcleo insustituible de las sociedades modernas que es la política democrática. El frenesí alucinante de un mercado enajenado se traduce, de inmediato, en el debilitamiento de los lenguajes de la representación y en la pérdida de la legitimidad política allí donde lo que suele emerger es un reclamo de orden y saneamiento autoritario de una sociedad que parece desquiciada por fuerzas que se vuelven, para el común de los mortales, indescifrables, jeroglíficos incomprensibles que amenazan con devorar la vida cotidiana hasta convertirla en una guerra de todos contra todos.

Los procesos de inflación galopante son vividos, por las sociedades, como brutales interrupciones semejantes a catástrofes naturales, aunque con una distancia no menor: a diferencia de esas catástrofes que provienen de la naturaleza, la que genera el desquicio de la economía y amenaza el bolsillo de los ciudadanos es el producto, así se dice desde las usinas mediáticas, de acciones identificables, de políticas y de políticos que son denunciados, muchas veces por los mismos causantes de la inflación a través de un ardid narrativo, como gestores del mal, como los responsables que deben ser removidos del poder para que vuelva la calma y la normalidad. Lo que casi nunca es denunciado como causante de la inflación es el poder económico que suele actuar desde la opacidad y la astucia que lo caracteriza allí donde logra invisibilizar su responsabilidad directa. La terrible experiencia del gobierno de Alfonsín está allí para recordarnos lo que puede hacer el establishment económico para desestabilizar y finalmente destituir a las autoridades democráticas. No hay espectáculo más nauseabundo que ver de qué modo los grandes causantes del aumento desorbitado de precios se muestran ante la opinión pública como simples víctimas de algo que ellos suelen desencadenar para apuntalar sus propios intereses corporativos y garantizar, de ese modo, su absoluto predominio en la disputa por la renta.

Extraño fenómeno psicológico por el cual una crisis económica tiene como una de sus principales consecuencias no la denuncia y el rencor contra los que hegemonizan el poder del capital, los que fijan los precios y se transforman en los beneficiarios de la especulación, sino que el odio suele volcarse hacia la política, en especial cuando esta se despliega como parte de la experiencia democrática (o hacia sectores vulnerables como los extranjeros o las minorías). La desesperación por la caída al vacío se traduce en rechazo de la política y de los políticos para dejar paso, muchas veces, al frenético reclamo de mano dura y orden capaces, según este imaginario, de sanear el desquicio económico producido por la malversación del sistema de partidos. La experiencia de la Alemania de Weimar y su bancarrota están allí como señal ominosa de las respuestas que suele dar el “sentido común” de los ciudadanos ante situaciones de aguda crisis inflacionaria (allí el chivo expiatorio, junto al sistema de partidos propio del orden democrático, serían los judíos). Lo primero que se debilita es la democracia y la idea de lo político como escenario para el procesamiento de los conflictos. Por eso, la inflación siempre se cruza con la política; su núcleo no responde a tecnicismos que sólo pueden descifrar los especialistas, sino que atraviesa la puja decisiva (como la que hoy estamos viviendo) por el modelo de sociedad.

En las últimas tres décadas, la Argentina ha sufrido algunas heridas devastadoras que dejaron sus marcas profundas en el cuerpo social y cultural; nuestro presente, de un modo u otro, todavía sigue atravesado por esas heridas. La primera y más brutal fue, sin dudas, la infligida por la dictadura militar inaugurada en marzo de 1976. El terror de Estado se desplegó con una intensidad inédita en la historia nacional dejando no sólo un saldo de miles de muertos y desaparecidos sino también marcando a fuego, desde la lógica del horror, la vida de nuestra sociedad (las diversas formas de violencia que todavía insisten entre nosotros están aquí como muestra de una persistencia nunca saldada del todo y vuelve imprescindible la profundización, que viene desarrollándose desde 2003, de una genuina política de la memoria asentada en la justicia). La segunda herida, de otras características, fue la producida por la fallida aventura malvinense, una aventura llevada adelante por una dictadura exhausta pero apoyada por una vastísima parte de nuestra sociedad que, una vez consumada la derrota y desplegada la crónica de la vergüenza, buscó, como otras veces, despegarse de sus propias responsabilidades y complicidades para proyectar fuera de sí el mal del engaño, la improvisación y la impunidad que caracterizó la invasión de las islas un 2 de abril de 1982. Bañarse en las aguas puras de la inocencia ha sido una constante de muchos sectores de la sociedad que suelen eludir, rápidamente, sus responsabilidades efectivas.

La tercera herida es la que parece regresar hoy a través de la alarma inflacionaria multiplicada por el aparato mediático y convertida, por ese discurso del engaño, en el centro pecaminoso de un proceso al que se pretende horadar y deslegitimar en lo que tiene de virtuoso; es aquella que se produjo hacia el final del gobierno de Alfonsín y que llevó a nuestro país a contemplar los bordes del abismo hiperinflacionario. De esa experiencia traumática, desoladora y subvertidora del tejido social, emergió el menemismo, la convertibilidad y todas sus consecuencias. Ninguna sociedad sale indemne de una experiencia de esa naturaleza que la deja en estado de absoluta disponibilidad, sin recursos propios, inerte ante el ejercicio de alternativas brutales en su supuesta terapéutica (allí está aquella frase anticipatoria del futuro ministro de la convertibilidad: “Cuanto peor mejor”, dejemos que la hiperinflación se devore toda posibilidad de resistencia social hasta el punto de romper cualquier memoria reivindicatoria de derechos e igualdades tan cara a la historia social argentina). Los efectos de la hiperinflación no se agotan ni desaparecen cuando se sale de ella; todo lo contrario: permanecen en lo más recóndito de las prácticas culturales, se vuelven núcleos que habitan zonas de nuestro inconsciente listos a derramarse sobre nuestra cotidianidad ante cualquier coyuntura en la que los precios comienzan a moverse.

Lo sabe cierta prensa que representa los intereses de la derecha vernácula: el fantasma de la inflación tiene consecuencias políticas directas, su regreso pone en vilo no sólo a los actores sociales y económicos, sino que debilita al poder político, lo somete, de nuevo, al miedo que emerge de ese fantasma profundamente arraigado en los lenguajes del imaginario de época. Junto con el espectro que regresa lo que también se expresa con fuerza es la sospecha, nunca acallada del todo en amplios sectores de nuestra sociedad, de la política y de los políticos como fuente de todos los males y en especial esos que llevan hacia el infierno en el que los precios se desbocan y la vida de todos los días parece entrar en una espiral indetenible que amenaza con arrojarnos al más profundo de los abismos.

Es contra ese discurso de la catástrofe contra el que se deben desplegar las acciones de un gobierno, el que hoy encabeza Cristina, el primero en décadas, que no sólo reabrió el litigio por la igualdad a favor de los débiles y de los incontables, sino que también se plantó con firmeza y decisión ante el eterno chantaje de las corporaciones económicas. En la politización de la economía sigue estando la clave, como lo vio Kirchner, de la profundización de un proyecto más igualitario.

EDITAN UN LIBRO DE POESIAS DE ALEJANDRO ALMEIDA, DESAPARECIDO EN 1975 Versos que fueron rescatados

EDITAN UN LIBRO DE POESIAS DE ALEJANDRO ALMEIDA, DESAPARECIDO EN 1975

Versos que fueron rescatados

Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, supo que su hijo escribía poesías un día después de su desaparición, en junio de 1975. Ahora se decidió a hacer públicos esos papeles privados y editó un libro que se presentará hoy.
Por Alejandra Dandan
El salió de la casa el 17 de junio de 1975, y antes de irse le dijo: “Mirá mamá, mañana no voy a trabajar porque tengo un parcial. Esperate que yo venga”. Pero nunca llegó. Alejandro no volvió a aparecer en la casa de su madre. Le dejó sus papeles y una agenda en la que Taty Almeida encontró un día más tarde 24 poesías de su hijo, todas escritas, una detrás de otras, en las últimas páginas del cuaderno. Taty en ese momento no sabía que su hijo escribía. Tampoco sabía otras cosas, que fue atreviéndose a preguntar más tarde.
“Si la muerte me sorprende/
lejos de tu vientre,
porque para vos los tres/
seguimos en él,
si me sorprende lejos de tus
caricias que tanto me hacen falta,
/si la muerte me abrazara fuerte
como recompensa
por haber querido la libertad,
y tus abrazos entonces solo/
envuelvan recuerdos,
llantos y consejos que no quise/
seguir,
quisiera decirte mamá que parte/
de lo que fui,
lo vas a encontrar en mis/
compañeros...”
Sin título, Alejandro dejó escrita allí una de sus últimas letras, del 13 de enero de 1975, cuando faltaban meses para su desaparición. A Taty aquello le pareció parte de una despedida. Una despedida que todavía espera.
En 1975 Alejandro tenía 20 años, trabajaba en el Instituto Geográfico Militar, donde estaba el represor Santiago Omar Riveros, estudiaba medicina y militaba dentro del ERP, el Ejército Revolucionario del Pueblo. Aunque Taty guardó sus poesías, desde entonces nunca se había animado a publicarlas. “Siempre me preguntaron por qué no, y yo decía que si Alejandro no había querido mostrarlas, tampoco tenía que hacerlo yo. Pero ahora las cosas son distintas, porque hace tiempo que yo entendí que nuestros hijos son hijos de la historia y eso tiene que ver con eso.”
Las poesías están compiladas en un libro editado por el Colectivo Cultural Entrelibros, empujadas por el editor y todavía militante Pascual Guido Spinelli. Se van a presentar el 17 de junio en la casa de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Piedras 153. “Taty Almeida dice que ha sido parida por su hijo”, dice Spinelli detrás del libro. “Y a no dudar que fiel a sus principios se desprende de lo privado y viene desde entonces a compartirlo.”
En los textos, Alejandro es el que se comparte. Aparece con su propia letra. Finita, balbuceada, manuscrita. Recortada sobre los renglones de aquella vieja agenda con moldes de marfil. Los textos, uno tras otro, se parecen a una voz. A veces es militante, en otras voz de hijo y en otras de amante.
Silvia Maldonado era su novia en ese momento. Sobrevivió en el exilio y volvió al país, pero hasta ahora no se había encontrado con las letras de Alejandro.
“Te voy a escribir
mi canto, mi ser,
mi persona,
tu nombre, mi ayer
mi afán de vivir
mi hoy de papel
que se borra.
Hoy no quiero olvidar
el amigo que está
mi perro, tu pan,
ni mi hogar...”
Como sucedió con los hermanos y sobrinos de Alejandro, Taty le pidió a Silvia que escribiera algo. “Tanto le debo, pero lo copio. A mí también sus recuerdos me sostienen muchas veces en días de tormentas, estoy con ellos y luego me los llevaré. Sueños de Alby que esperan y versos de Alejandro que están aquí.”
Taty descubrió a su hijo más tarde. En su familia hay coroneles, militares y especialmente un furioso antiperonismo. “Yo me crié en ese ambiente, ¿qué querés?”, dice. “A mi padre no lo ascendieron a coronel porque no era peronista; yo soy Uranga por parte de madre, de Paraná, Entre Ríos; mi tío Raúl ¡Raúl Uranga! fue gobernador de Entre Ríos, un político radical que metían preso a cada rato, para colmo se lo llevaron a Alejandro en 1975, durante el gobierno de Isabel Perón. Entonces yo... ¡qué te parece! Eran los peronistas, ¡los únicos culpables eran los peronistas!”.
Para buscarlo, empezó a recurrir a los conocidos de la familia. Albano Harguindeguy había sido oficial de su padre. Lo visitó acompañada de su cuñado, otro teniente coronel, padrino de Alejandro y director de la Agencia de Noticias Télam en 1972 y 1973, la época en la que Alejandro pasó por la redacción de la agencia donde hoy hay una placa como homenaje. –¡Son los peronistas! ¡Fueron los peronistas! –le dijo Harguindeguy cuando la vio. Y Taty dice que le creyó.
Ella se había divorciado en 1970. Cinco años más tarde viajó a Europa y Alejandro le escribió en una notita en la que le decía que estaba contenta por su valor. Para ella, también aquello fue una premonición: él no sabía todavía la fuerza que ella iba a tener que tener más adelante.
“Me costó, me costó desprenderme de amistades, de conocidos: hice todo yo, a mí nadie me dejó, dejé yo todo ese mundo y todo ese entorno, aterricé y de qué manera porque me enteré que había unas mujeres que iban a la Plaza de Mayo pero con mi currículum familiar yo me decía: si me acerco, van a pensar que soy una espía.”
Tardó, pero cuando llegó a la Casa de las Madres en la calle Uruguay, la atendió María Adela de Antokoletz. Cuando la vio le preguntó lo único que importaba:
–Mi hijita, ¿quién le falta a usted?

RAMÓN CARRILLO, PRIMER MINISTRO DE SALUD DE LA NACIÓN No hay política sanitaria sin política social.


FELIZ DIA DEL MEDICO!!!
 El movimiento que nacía con la llegada de Perón al poder no sólo estaba basado en lo que su líder podía dar sino, también, en la tarea de numerosos hombres capaces que brillaron en muchas áreas. Uno de estos hombres fue el doctor Ramón Carrillo, quien fue el primero en aplicar en la Argentina una política sanitaria.
        Ramón Carrillo nació en Santiago del Estero el 7 de marzo de 1906, hijo del profesor Ramón Carrillo y de la señora María Salomé Gómez Carrillo. Pasó sus primeros años de vida en su ciudad natal. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Manuel Belgrano y los secundarios en el Colegio Nacional de Santiago del Estero. Obtuvo su título de bachiller en 1923, con Medalla de Oro. Cuando todavía cursaba el secundario, escribió una temprana obra literaria en la que ya dejaba ver su interés por los temas sociales.
        En 1924, viajó a Buenos Aires para cursar estudios en la Facultad de Medicina. Inició las clases con solo 17 años, siendo el más joven de su curso. En 1927 obtuvo, por concurso de calificaciones, el cargo de Practicante Externo del Hospital de Clínicas y, casi al mismo tiempo, comenzó sus tareas como redactor de la Revista del Círculo Médico Argentino y Centro de Estudiantes de Medicina, de la que llegaría a ser subdirector. Ese mismo año conoció al doctor Manuel Balado, importante neurocirujano argentino con formación en los Estados Unidos, con quien publicaría trabajos científicos que fueron calificados como los primeros trabajos publicados en serie y los cuales presentaban una alta calidad en sus métodos de investigación.
        Pese a estar compenetrado en sus estudios, tuvo tiempo para ocuparse de la situación social que lo rodeaba, sentía que faltaba un movimiento político que contuviese a la masa de necesitados. Expresó sus críticas a la prensa, las letras y las artes, ya que pensaba que no representaban cabalmente a la Argentina, en especial al interior, sino que estaban impregnadas de ideas extranjeras.
        A los 22 años de edad recibió su título de médico. En 1930, gracias a sus altas calificaciones y a la calidad de sus trabajos, ganó la Beca de la Universidad de Buenos Aires, que consistía en tres años de perfeccionamiento en Europa. Eligió capacitarse en Holanda, Francia y Alemania. Su paso por Europa, además de servirle para aumentar sus conocimientos médicos, le permitió ver los cambios políticos que estaban produciéndose en ese momento (1930-1933).
        En octubre de 1932, Carrillo representó a la Argentina en el Primer Congreso de Neurología, en Berna, Suiza, siendo el participante más joven y uno de los más activos. Retornó al país en 1933 y lo encontró en medio una gran crisis económica y política, propia de la Década Infame, y en esa etapa continuó buscando el modelo nacional que faltaba en ese momento. Cuando las discusiones entre aliadófilos, germanófilos y neutralistas ya lo aburrían, conoció a Juan Perón, quien trabajaba para salirse de esos modelos preestablecidos y buscaba elaborar un plan nacional y popular. Carrillo trabajó con Perón en un proyecto que abarcaba la Salud Pública y la Educación.
        El 17 de Octubre de 1945 lo encontró como Jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Militar, lo que lo convirtió en un testigo privilegiado de la llegada de Perón en las primeras horas de ese día. Según cuentan allegados a Carrillo, después de una reunión con Perón, salió del hospital con una serie de misivas para activos participantes de tan histórica jornada.
        Después de las elecciones que llevaron al Partido Laborista al poder, el doctor Carrillo pasó a ocupar un lugar importantísimo en la estructura del naciente peronismo. El 23 de mayo de 1946, en acuerdo general de ministros, se creó la Secretaría de Salud Pública, con rango de ministerio (pasaría a ser Ministerio con la reforma constitucional de 1949). El 29 de mayo, mediante un decreto del Poder Ejecutivo, el profesor doctor Ramón Carrillo fue designado Secretario de Salud Pública, cargo que asumiría el día 4 de junio de 1946 cuando el General Juan D. Perón se hizo cargo de la presidencia.
        Al iniciar sus funciones, el doctor Carrillo se encontró con una gran desorganización, con instalaciones sanitarias inadecuadas, y con falta de camas, de equipamiento médico, de insumos y de personal capacitado. Esto fue lo que lo motivó a comenzar a trabajar en una serie de cambios representados en tres puntos que el mismo Perón enunciaría:


  1. Todos los hombres tienen igual derecho a la vida y a la salud.
  2. No puede haber política sanitaria sin política social.
  3. De nada sirven las conquistas de la técnica médica si ésta no puede llegar al pueblo por los medios adecuados.
        Carrillo marcó un interés especial en áreas que el Estado no había profundizado hasta entonces: la medicina preventiva, la medicina social y la atención materno-infantil.
        Como ejemplo de su pensamiento podemos referirnos a sus dichos:

  • La medicina moderna tiende a ocuparse de la salud y de los sanos y el objetivo principal es ya no curar al enfermo sino evitar estar enfermo.
  • La medicina no sólo debe curar enfermos sino enseñar al pueblo a vivir, a vivir en salud y tratar que la vida se prolongue y sea digna de ser vivida.
  • Las tareas de los higienistas no rendirán frutos si previamente no se consolidan las leyes obreras destinadas a dignificar la tarea en fábricas y oficinas, a mejorar sueldos y salarios y lograr los beneficios de jubilaciones y pensiones.
  • A los fines de la Salud Pública, es más importante proporcionarle a la madre los medios para que, una vez que tenga al hijo, pueda defenderse de las contingencias posibles, o bien otorgar al padre los medios materiales para atender al nuevo hijo.
        Para la organización de su Secretaría elaboró un plan de más de cuatro mil páginas, el Plan Analítico de Salud Pública, en el que preveía hasta el más mínimo detalle. Todos los puntos del funcionamiento hospitalario estaban contemplados en este plan: cada empleado debería atender su función específica y todos ellos eran importantes por igual. El cuerpo médico dependía de que las áreas de mantenimiento, intendencia, lavandería, ropería, administrativa, contable, compras y personal cumplieran acabadamente con sus funciones.
        Carrillo también otorgó a la arquitectura hospitalaria una relevancia que no había tenido hasta entonces y promovió la construcción de centros de salud espaciosos, luminosos y funcionales. Incluso alentó la creación de una cátedra de Arquitectura Hospitalaria, así como la organización de cursos de instrumentación quirúrgica, enfermería, administración hospitalaria, hemoterapia, radiología, anestesiología, alimentación y muchos otros.
        Como parte de su estrategia para mejorar la estructura sanitaria, Carrillo dividió el país en zonas sanitarias y planificó para cada una de ellas la atención especifica de sus problemas, procurando lo que denominó -centralización normativa y descentralización ejecutiva, es decir que todos en la órbita de la Secretaría de Salud se regirían con las mismas normas y criterios, pero las decisiones y la atención directa quedaban bajo la decisión de cada uno de los centros de salud, aun en el caso de los más pequeños. Como ejemplo del buen funcionamiento de su estrategia puede mencionarse la llegada de la vacunación antivariólica y antidiftérica hasta los pueblos más aislados y distantes.
        Pese a que algunos sostuvieron lo contrario, la gestión de Carrillo siempre colaboró con la Fundación Eva Perón, y coordinó con ella el establecimiento de Hogares para la Ancianidad (lo que se podría decir que fue el inicio de la geriatría en nuestro país) y Hogares Escuela, en donde se albergaba, educaba y alimentaba a los niños más necesitados.
        Como hechos relevantes de su incansable obra al frente de la Secretaría de Salud podemos destacar que el doctor Carrillo fue el primero en todo el mundo en llevar a cabo una campaña exitosa para erradicar una endemia (la campaña contra el paludismo, dirigida por los doctores Carlos Alberto Alvarado y Héctor Argentino Coll); la creación de EMESTA, primera fábrica nacional de medicamentos; y el apoyo a los laboratorios nacionales por medio de incentivos económicos para que los remedios estuviesen disponibles para toda la población sin tener que depender de la voluntad de los laboratorios extranjeros (que preferirían volcar sus productos en los mercados europeos).
        Su fecunda actividad se vio resentida por una enfermedad de la que había sufrido una recaída en 1951. Padecía de hipertensión arterial con cefaleas intensas, lo cual dificultaba su trabajo.
        A pesar de su devoción por la Secretaría y su labor constante, comenzó a recibir cuestionamientos -muchos de ellos injustificados- por parte de otros miembros del gabinete de Perón. El 31 de julio de 1954, le envió una carta al presidente, a quien había intentado ver infructuosamente días antes. La carta, que comenzaba diciendo -Querido jefe, explicaba en uno de sus párrafos los motivos de su alejamiento: -cuando todo estaba por hacerse no chocaba con nadie ni recibía tiros desde ningún ángulo pero, con el ministerio armado y en perfecto funcionamiento, concluyó para mi la paz.
        Pocos meses después viajó a Nueva York, junto a su esposa Susana y sus cuatro hijos, para tratarse de su enfermedad. La Revolución Libertadora lo encontró lejos de su patria. El gobierno de Lonardi lo acusó de enriquecimiento ilícito e impuso interdicción a dos departamentos que tenía y confiscó sus cuadros y sus libros, pese a la justificación que hizo de todos y cada uno de sus bienes a través de su hermana.
        En los Estados Unidos decidió emplearse en la empresa Hanna Mineralization and Co., que tenía un emprendimiento a unos kilómetros de Belem do Pará, en Brasil. Llegó a su nuevo lugar de trabajo el 1 de noviembre de 1955, donde además colaboró desinteresadamente con el hospital local. Como consecuencia de su enfermedad, el 28 de noviembre de 1956 sufrió un accidente cerebrovascular. Falleció el 20 de diciembre de 1956. Fue enterrado en el Cementerio Santa Isabel de Belem do Pará hasta que, en 1972, sus hijos repatriaron sus restos para enterrarlo en su provincia natal.
La labor de Ramón Carrillo al frente del primer Ministerio de Salud Pública no está debidamente reconocida. Pese a la tarea de muchos historiadores, aún falta una obra que refleje al hombre, al médico y al servidor público abnegado que fue.
Ramón Carrillo, un hombre al que se le deben muchas cosas y, entre ellas, un justo reconocimiento a su tarea como organizador del sistema de salud argentino.

ESTO TIENE UN OLOR A CIA!!!, Wikileaks, ¿verdad revelada u operación atroz de EE.UU.?


Wikileaks, ¿verdad revelada u operación atroz de EE.UU.?
5b415a0a74765006f122f979f487f751LO QUE NO SE CUENTA SOBRE LA ORGANIZACIÓN COMANDADA POR JULIAN ASSANGE
En los últimos días, el mundo entero se vio escandalizado por las supuestas revelaciones del sitio Wikileaks a través de la desclasificación de documentos secretos de Estados Unidos. Si bien el polémico sitio venía dosificando la entrega de oportunos papers, durante los días pasados hubo una suerte de catarata de información que dejó a más de uno con la boca abierta.
En tal sentido, cabe preguntarse: ¿Tan relevantes son esos documentos? ¿Afectan de verdad los intereses de Estados Unidos?
Realmente, no. Por empezar, llama la atención que los papeles que han trascendido no mencionen a ciertas corporaciones que ostentan enorme gravitación en ese país, como la reserva Federal o la CIA, siempre detrás de muchas de las conspiraciones que incuban en ese país.
Peor aún, en los documentos de Wikileaks la Inteligencia norteamericana aparece mencionada como “preocupada” por el hecho de que ciudadanos norteamericanos puedan ser reclutados por el terrorismo internacional. ¿No suena hasta tierno?
En realidad, los documentos de Wikileaks solo ridiculizan a cierto arco político de Estados Unidos, no casualmente enfrentado a los centros de poder de ese mismo país. Por caso, ¿por qué no hablan esos papers del Council of Foreign Relations, uno de los ejecutores de la política exterior de ese país?
Esas y otras omisiones generan cada vez más dudas sobre la “espontaneidad” de Wikileaks a la hora de filtrar documentos “secretos“.
Las dudas van aún más allá: ¿Qué tan complicado sería para el gobierno norteamericano descubrir y destruir los servidores de Wikileaks? ¿Cuánto le costaría encontrar a Julian Assange, supuesto fundador de ese sitio?
Por el momento, preguntas sin respuesta.
Duda perseguirás
Uno de los primeros en patear el tablero sobre la posible falsedad de Wikileaks fue uno de sus más importantes ex miembros. Se trata de John Young, quien en enero de 2007 renunció a la organización alegando que el trabajo de esa organización se trataba en realidad de una “operación encubierta de la CIA”.
A esas sospechas, se suman las dudas de los departamentos de Inteligencia de diversos países asiáticos, quienes han sugerido la posibilidad de que“WikiLeaks está operando una campaña de desinformación, alegando persecución de las agencias estadounidenses de inteligencia, pero realmente pertenece a esas mismas agencias”. No deja de llamar la atención en ese marco, que la organización sea respaldada por personajes de la talla de George Soros.
Según el sitio Pijamasurf.com, “los secretos revelados por la organización están cuidadosamente seleccionados de acuerdo a una compleja agenda, pero que a fin de cuentas los hechos más significativos, que realmente revelarían los intereses de la élite geopolítica son simplemente mantenidos en la sombra, por ejemplo la necesidad de Estados Unidos de que Pakistán continúe apoyando a los talibanes para mantener a flote la supuesta guerra de Afganistán, la cual forma parte de un mega show bélico destinado a lucrar del tráfico mundial de heroína y a mantener activa la economía de guerra estadounidense”.
Por su parte, Wayne Madsen, conocido periodista radicado en Washington, reveló que Wikileaks opera “como parte de la estrategia de espionaje digital de Estados Unidos e Israel, operada por la CIA y el Mossad respectivamente, y como fuentes cita a comunicados de las agencias de inteligencia en China y Tailandia”. En particular, China sospecha que la organización tiene conexiones con el Mossad.
En sentido similar, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, considera que WikiLeaks es solo propaganda y se trata de una guerra psicológica en contra de su país, el cual se ha visto involucrado en los cables filtrados, donde se menciona presión del rey de Arabia Saúdita y de Israel para atacar a Irán. “No creemos que la información haya sido filtrada. Creemos que fue organizada para ser publicada en una base regular para lograr ciertas metas políticas”, dijo el mandatario a la BBC hace pocos días.
Los sospechosos de siempre
Hay que decirlo: finalmente Wikileaks ha reportado más beneficios que daños a los centros de poder de Estados Unidos, llegando al extremo de dar fe de la existencia de armas masivas en Irak, algo que ni siquiera los científicos más prominentes del mundo pudieron certificar.
En sentido similar ha opinado el joven intelectual pakistaní Zahir Ebrahim, quien asegura que las revelaciones de Wikileaks permiten seguir temiendo los supuestos ataques Osama Bin Laden, al tiempo que la “guerra contra el terrorismo” es algo real, y que hay una agresión contra Occidente a partir del nexo Irán Pakistán. Según Ebrahim, la desclasificación de documentos permite respaldar la idea de que “se está preparando otro atentado estilo 9/11, y no es Afganistán sino Pakistán el que está detrás”, manera de transferir la clarividencia de Bush a la administración Obama, dándole una nueva sustancia.
Pero las sospechas se hacen carne más elocuentemente cuando se descubre que los miles de cables diplomáticos de Estados Unidos que ha publicado Wikileaks proceden de SIPRnet, una red de comunicaciones supuestamente secreta que utiliza el Pentágono.
No lo dice ningún periodista escéptico o desconfiado, sino la reconocida agencia de noticias EFE: “En su gran mayoría los documentos filtrados hoy llevan la identificación como SipDis —el acrónimo de las palabras en inglés ‘distribución por SIPRnet’—. SIPRnet es el acrónimo que corresponde a la Red de Protocolo de Encaminamiento por Internet Secreta”.
¿Más claro, echarle agua?
Diez interrogantes clave
Para sumar a los interrogantes, el español Alfredo Embid expone en un interesante artículo llamado “¿Es otra maniobra distractora?” algunas dudas sobre Wikileaks que merecen reproducirse:
¿A quién beneficia WikiLeaks?
A la apariencia de democracia USA: En primer lugar muchos analistas reconocen que los documentos hechos públicos por Wikileaks no aportan nada nuevo que otros medios no hayan dicho antes. Esto ha sido reconocido incluso por el secretario de defensa Gates.
La pantomima de persecución personalizada en su director Julian Assange y su triunfo final sobre los que aparentan querer su cabeza da credibilidad a la burla de democracia imperante en Estados Unidos.
A la minimalización del genocidio en Irak: Según el profesor John Tirman, Director Ejecutivo del Centro del Instituto de Tecnología de Masachusets (MIT) para Estudios Internacionales. “los documentos que se acaban de filtrar, por desgracia, refuerzan las estimaciones más bajas de mortalidad iraquí… Wikileaks aceptó el recuento bajo de IBC como línea de base” Se refiere al Irak body Count del IBC una ONG londinense que solo recoge datos pasivos publicados.
A las compañías de mercenarios: Otro ejemplo es el de los crímenes cometidos por los mercenarios, una denominación absurda ya que sugiere que el resto de los soldados no lo son. Subestiman el número de homicidios cometidos por las empresas de seguridad privada según Pratap Chatterjee, del periódico británico The Guardian: En primer lugar, solo incluyen casos en que soldados de EE.UU. observaron a los contratistas en acción, o entraron en escena poco después de que la violencia se hubiese cometido. En segundo lugar, los informes de campo sobre los ataques mercenarios parecen subestimar su gravedad.
Refuerza la pantomima de que los criminales pueden auto investigarse: El fundador de WikiLeaks no solo ha invitado a los E.E.U.U. a investigar abusos alegados de sus tropas en Afganistán e Iraq, sino que además ha tenido el cinismo de declarar que “EEUU tiene una “tradición orgullosa” de auto-escrutinio”. Esto se está convirtiendo en una tradición. Tenemos a los israelíes investigando sus crímenes contra los palestinos, en Gaza y contra la flotilla de la libertad y hace tiempo que el gobierno de EE.UU. hace lo mismo en casos puntuales de abusos y torturas.
A la ocultación de las actividades más sucias del gobierno: En este sentido va la crítica de Cryptome, una web que desveló cómo Microsoft guarda datos privados de los usuarios que acceden a servicios ’online’ como MSN Messenger, Windows Live y Xbox Live, y cómo esos datos están a disposición de las autoridades de EE.UU. Cryptome, acusa a WikiLeaks de ser una iniciativa “publicitada” que desvía la atención de las “actividades más negras”. Los documentos revelan que nunca cuestionan el fondo de las guerras y probablemente por eso han recibido tanta atención mediática.
A la fraudulenta guerra contra la droga: Algo huele mal en Wikileaks titulaba William F. Engdahl uno de sus últimos artículos resaltando que en sus documentos no se hace mención al negocio de la droga afgano. “La evidencia sugiere sin embargo que, lejos de una fuga honesta, es una desinformación calculada para la ganancia de los EE.UU. y tal vez la inteligencia israelí y de la India y un encubrimiento del papel de EE.UU. y de Occidente en el tráfico de drogas fuera de Afganistán”.
A la fraudulenta guerra contra el terrorismo: Otro ejemplo: Wikileaks no cuestiona el fraude de la guerra contra el terrorismo contribuyendo a la esquizofrenia del movimiento contra la guerra que Michel Chossudovsky señalaba recientemente “el falso activismo contra la guerra que surgió a raíz del 9 / 11 en términos generales consistía en afirmar: “Estoy en contra de la guerra, pero yo apoyo la guerra contra el terrorismo”.
A Osama bin Laden, y a Al Qaeda: “Los documentos filtrados también afirman que Osama bin Laden, que fue reportado muerto hace tres años por la fallecida candidata pakistaní Benazir Bhutto en la BBC, todavía estaba vivo.” Así que Wikileaks contribuye de este modo a resucitar los mitos de Osama bin Laden, y Al Qaeda que son justificaciones esenciales de la guerra contra el terrorismo estadounidense.
A la escalada guerrera en Pakistán: El principal periódico de los ricos, el Financial Times de Londres dice que el nombre del General Paquistaní Hamid Gul aparece en alrededor del 10 de aproximadamente 180 archivos clasificados de EE.UU. difundidos por Wikileaks. Se acusa a Gul de ser un enlace clave con los “talibanes” y de apoyarlos en su lucha contra las fuerzas de la OTAN. En los documentos difundidos por Wikileaks es acusado de mantener regularmente reuniones con Al Qaeda y los talibanes y de estar relacionado con las personas responsables de orquestar ataques suicidas contra fuerzas de la OTAN en Afganistán. Gul dijo a la prensa que dado que “EEUU ha perdido la guerra en Afganistán, la filtración de los documentos ayudaría a la administración de Obama a desviar la culpa por lo que sugiere que Pakistán era el responsable… Yo soy un chivo expiatorio de América favorito. No se pueden imaginar que los afganos pueden ganar las guerras por su cuenta.”
A la versión oficial del 11S: En el caso del 11/S el papel de Wikileaks es todavía más descarado, no solo omite cuestiones cruciales u orienta hacia lo que refuerza las versiones oficiales sino que bajo la cobertura de su supuesto prestigio de disidente, el director de Wikileaks se permite descalificar (sin crítica) a otros movimientos que denuncian el fraude de la versión oficial del 11/S. Hace algunos meses ya comentaba su sospechosa opinión acerca del movimiento por la verdad 9 / 11: “Me molesta que constantemente la gente esté distraída por conspiraciones falsas, tales como 9 / 11, cuando todo nos proporciona pruebas de conspiraciones reales, para la guerra o el fraude financiero masivo.”
Concluyendo
Según el diario La Vanguardia de España, el presupuesto de Wikileaks asciende a 300 millones de euros, “producto de donaciones, cada vez más confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press (AP)”.
Dos dudas en tal sentido: por un lado, ¿cuánto puede costarle a EE.UU. averiguar quiénes son los donantes “anónimos”?; por otro lado, ¿no es raro que una agencia de noticias norteamericana como AP —en cuyo directorio aparecen miembros de la elite que suele “olvidar” de denunciar Wikileaks— sea una de las principales fuentes de su financiamiento?
En fin, según diversos analistas políticos, el objetivo de las revelaciones hechas por la organización sería el de centrar la indignación del gran público sobre acciones puntuales, llevadas a cabo por las fuerzas de ocupación, en Irak y Afganistán, y no sobre la guerra en su conjunto, presentando tales acciones como aisladas y concediendo, de este modo, cierta legitimidad a la sinrazón de la guerra.
Si a ello se suma que la organización ha anunciado su intención de revelar supuestos informes secretos de los gobiernos chino y ruso —es decir, los principales rivales económicos de EE.UU.—, queda concluir que Wikileaks ha terminado por “blanquear” que no es más que un ariete del “Imperio”. Una interesante pregunta del sitio Red Voltaire en ese sentido: ¿Quién pondrá en duda ahora las informaciones que Wikileaks ofrezca en relación a tales gobiernos, por muy falsas que éstas pudieran ser?
El debate recién empieza.
Christian Sanz
__________________________________
La sieguiente es una nota de análisis y opinión, que reproducimos para consideración del lector:

En sustitución de las “armas de destrucción masiva iraquíes”, la CIA usará los paleles de WIKILEAKS para justificar ante la opinión pública su siguiente aventura militar …el ataque a Irán.

hqdefault
“Wikileaks es obra de la CIA. “
Una vez fabricada Wikileads, van a usarla como coartada para atacar Irán.

En sustitución de las “armas de destrucción masiva iraquíes”, que ya no cree nadie, usarán los paleles de WIKILEAKS para justificar ante la opinión pública el siguiente estropicio …ataque a Irán.

Después de un pequeño estudio de la gran bomba informativa que suponía el desembarco en los medios de la segunda entrega de material secreto de Wilileaks debo decir que me siento decepcionado e irritado.

Ya que la impresión que me dá a mí después de hojear la supuesta “bomba informativa” es que detrás de los papeles de wikileaks hay una mano, pero que muy negra, moviendo los hilos de esta pantomima.

Se anunció, a bombo y platillo, que grandes secretos serían revelados y me encuentro con que los titulares de dichos documentos me gritan en la cara, como insultando mi inteligencia, verdades de perogrullo …
“TODAS….MENOS UNA”……… que analizaremos más adelante………

Por ahora, observemos con lupa, lo que vierten estos papeluchos…..

1.- “El Departamento de Estado pide a sus funcionarios información del secretario general y otros países”
“Espías en la embajada de EE UU en Berlín “…………

…….¿ Qué en las embajadas de EEUU con sus embajadores al frente se han dedicado a espiar   a los políticos del país donde estuvieren… ?
Y las de la URSS. Y las de China, Francia, y las del España con el CSI al frente.
El hecho que EEUU utilice a su personal diplomático como agentes es un uso muy común entre los países que integran la comunidad internacional. No está bien, pero se acepta por debajo de la mesa su uso, mientras no se haga de forma ilegal. Como es normal, en estas circunstancias, no tendrá ninguna repercusión en las relaciones diplomáticas la aparición de dichos documentos.

2.- Nos ponen sobre la mesa una serie de documentos que parecen noticias más propias de salsa rosa que de un top secret.

Que si Berlusconi es un mujeriego. Vamos que no enteramos ahora.
Que si a Gadaffi le gustan las rubias y es hipocondríaco. Aquí por lo menos vemos un affaire.
Que si   Putin un autoritario …..
………y un machista Sarkozy.
Desde luego vaya bombazos de noticias.
Arrimando el ascua de mi dossier a la sardina de mi tierra no se vislumbra nada nuevo que no se conozca.

Que si el pp perdió las elecciones por no saber manejar el atentado del 11-M. LLevamos gritándolo no se cuantos años.
Que si EE UU consideró a Zapatero un problema para su política exterior. Y nos tiramos dos años hablando del tema.
De los 250.000 documentos obtenidos por Wikileaks, 3.620 corresponden a la Embajada estadounidense en Madrid, que tildó al presidente español de “izquierdista trasnochado”. Desde luegos estos espías de la CIA se ganan el sueldo.
Los documentos filtrados por Wikileaks valoran especialmente la figura del rey Juan Carlos en oposición a “la pobre impresión” causada por algunos miembros del Gobierno español. Zapatero es calificado como un izquierdista trasnochado.http://www.publico.es/espana/349105/eeuu-achaca-la-victoria-socialista-en-2004-a-la-pobre-gestion-del-pp-de-los-atentados-del-11-m

Como se puede comprobar esta tanda de documentos son totalmente irrelevantes y su significación política es nula

3.- En tercer lugar “Los papeles revelan las obsesiones de Washington: el bloqueo a Irán, el juego en torno a China, el empeño por deshacerse de Chávez”…
………..bueno no hace falta ser un “águila” para saber cual es la direción de la política exterior americana.

4.- Lo que más me llama la atención de todo este montaje es la coletilla con que se han soltado estas filtracciones ….”van a cambiar las relaciones de los aliados con EEUU”

cuando las únicas reacciones que se han oído por parte de los gobiernos omplicados en las filtracciones han sido escasas y poco relevantes realizadas únicamente para salir al paso de posible malentendidos.
Aún así, me deja boquiabierto alguna de susreaccionese…
“Washington ordena espiar a la ONU” dice uno de los “papeluchos” y ésta, la ONU, en vez de poner el grito en el cielo nos salta con estas declaraciones
“Naciones Unidas recuerda que es “inviolable”
y no sólo eso si no que se ponen a la defensiva como si la estuvieran acusando de algo
“Tras saberse espiados por EE UU, el organismo recalca que es una organización “transparente”

Esto ya va sonando a cachondeo.

Y Francia qué… dicen que su presidente no es de fiar como aliado y que hay que seguirle detalladamente los pasos que dá aparte de tratarle despectivamente con un par de descalificaciones groseras
y lo único que dicen La FRANCE es “Francia califica de “amenaza” a Wikileaks”
Es decir se ensaña con el mensajero.
5.- Después de ir deshojando la estúpida margarita wikiliana al final me quedo asombrado las últimos documentos que quedan y llego sin querer al meollo de la cuestión….
“Los árabes piden que se frene a Irán por cualquier medio”
“Los dirigentes árabes apoyan los esfuerzos de Washington contra el plan nuclear de Teherán”
“Los países árabes piden a EEUU que ataque Irán”
“El rey de Arabia SAudí es uno de los máximos exponentes entre los países árabes que apoyan una intervención militar en Irán, para frenar un hipotético potencial nuclear”
http://www.publico.es/internacional/349014/los-paises-arabes-piden-a-eeuu-que-ataque-iran
………..y ante esto se me hace la luz…
…que dé 200000 documentos y pico las únicas filtraciones “más o menos serias” se refieran al monotema que últimamente tiene la administración Obama “ya me preocupa un poco”
y atando cabos solo queda una solución al enigma…
“Wikileaks es la CIA. “
Una vez fabricada Wikileads, van a usarla comoa coartada en sustitución de las “armas de destrucción masiva iraquíes”, que ya no cree nadie, para justificar ante la opinión pública el siguiente estropicio… el ataque a Irán).

Mientras tanto, hoy mismo, los sicarios de la CIA y el MOSAD siguen haciendo de las suyas.

“Muere un científico nuclear y otro resulta herido en dos atentados en Teherán”
“Los terroristas han colocado bombas lapa en sus coches”
“Irán acusa a Israel y EE UU de matar a un científico nuclear “
http://armakmyblog.wordpress.com/2010/11/29/wikileaks-es-la-cia-una-vez-fabricada-wikileads-van-a-usarla-como-coartada-para-atacar-iran/
_____________________________________________________
Impacto del ‘cablegate’ | El análisis

El cártel de medios

Los diarios que difunden su información la analizan y filtran

Martes, 30 de noviembre del 2010
Pascual Serrano
El fenómeno Wikileaks ha acaparado numerosos análisis y reflexiones sobre el futuro de la información, internet y la participación ciudadana en la difusión de las noticias. El debate se ha limitado a quienes presentaban como un problema y una irresponsabilidad la distribución de información secreta y quienes defendían su libre circulación y apoyaban a Wikileaks. En mi opinión, se trata de una simplificación, y el modus operandi de Wikileaks ha demostrado que el asunto es más complejo. Una prueba de ello ha sido la forma en que ha difundido los 250.000 documentos que recogían comunicaciones de la diplomacia y la Administración central estadounidense. Quienes parecía que subvertían las formas de comunicación del siglo XXI optaron por ofrecer en exclusiva y de forma privilegiada la documentación a cinco grandes medios de comunicación mundial: The New York TimesThe GuardianDer Spiegel, Le Monde yEl País. Días después de que las direcciones de estos periódicos los tuvieran en su poder, los ciudadanos seguimos sin poder acceder a los documentos en la web de Wikileaks.
zoomEl cártel de medios_MEDIA_1
Por su parte, los cinco diarios se organizan en un cártel y se coordinan. Según han reconocido, «hay un acuerdo sobre la publicación simultánea de los mismos documentos de relevancia internacional y las fechas de su difusión». Afirman que «tienen autonomía para decidir sobre la selección, valoración y publicación de las comunicaciones que afecten a sus países», es decir, a cinco países del bloque occidental; toda la información referente al resto del mundo está filtrada por ellos. «Únicamente serán publicados aquellos papeles que consideremos que no representan una amenaza para la seguridad de personas o de países», dicen. En concreto, El Paísreconoce que «ha decidido aceptar los compromisos a los que The New York Timesllegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos».
La connivencia entre Wikileaks y el cártel de los cinco es absoluta. Desde su twitter, Wikileaks ya se remitía a ellos asumiendo que su página quedaría fuera de servicio. Y lo que anuncia en la red social son enlaces a las páginas de los periódicos.
No sé si el origen de Wikileaks es limpio y honesto, lo que sí parece claro es que se está convirtiendo en un sujeto domesticado. Hasta el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, ha afirmado que los documentos dan la razón a su Gobierno en la valoración de la amenaza iraní.
No debemos descartar que, ante la pérdida de credibilidad de la información que hacen pública los gobiernos, se esté recurriendo a formas imaginativas que, bajo la aureola de espontaneidad, filantropía y mitificación de internet, no sean más que el mismo perro con distintos collares. Que, por ahora, la única iniciativa concreta contra el fundador de Wikileaks sea algo tan peregrino como acusarle de una violación, resulta bastante pintoresco.
Nota relacionada

Wikileaks, un sitio que supuestamente difunde informes secretos filtrados podria ser una nueva operación de Washington