domingo, 19 de diciembre de 2010

HOMENAJE A UN POLÍTICO EN TIEMPOS POLÍTICOS Por Luis Bruschtein

HOMENAJE A UN POLÍTICO EN TIEMPOS POLÍTICOS Por Luis Bruschtein

A 30 años de la muerte de Héctor Cámpora, 26/03/09 - 19/12/80

Igual que Raúl Alfonsín, Héctor Cámpora debió asumir como presidente en la transición de una dictadura a la democracia. No son comparables las dos situaciones, pero a Cámpora se le complicaba porque el partido militar no estaba debilitado, porque las organizaciones guerrilleras habían crecido y hasta cierto punto se habían legitimado en la lucha contra la dictadura, porque se anunciaba una dura interna peronista tras largos años de proscripción y porque él mismo había llegado a la presidencia a partir de la proscripción del candidato natural del peronismo.

Es más fácil dirigir una revolución que una transición de ese tipo, llena de obstáculos políticos tan intrincados. Hay que tener los principios claros y una vocación política absoluta para afrontar toda la gama de presiones y de acuerdos imaginables sin perder el rumbo ni el gobierno, que en su caso era transitorio, por lo menos hasta que hubiera condiciones para que Perón fuera el candidato y el presidente legítimo.

Se podrá discutir sobre Cámpora, sobre sus posiciones políticas o ideológicas, pero nadie puede cuestionar a esta altura de la historia esa vocación política absoluta. Someterse a ese magma volcánico de corrientes y contracorrientes que se entremezclan y bifurcan para lograr los respaldos críticos para un proyecto político suele no ser tan valorado. En contrapartida, el dirigente que levanta una bandera y espera que lo sigan, aunque no lo siga nadie o lo hagan unos pocos, tiene una aureola arrobadora de heroísmo y desprendimiento personal.

Según la situación, esa actitud testimonial de minoría total puede ser tan útil como la otra. Pero sucede así sólo en situaciones críticas, por ejemplo en una dictadura cerrada o en la cárcel. En la mayoría de los casos, esa imagen es falsa y es perniciosa si se antagoniza con la del político, sobre todo en una época donde la política es la principal herramienta para lograr transformaciones.

Si algún dirigente en la historia reciente demostró desprendimiento personal, justamente fue Cámpora, que por no ser un político testimonial se tiró de cabeza en ese maremoto que era la Argentina del ’73 para garantizar que Perón pudiera ser candidato en elecciones sin proscripciones, que era una condición indispensable para un esquema democrático mínimo. Hizo lo que había que hacer y encima a él le fue mal, triturado entre todas esas fuerzas y el mismo Perón. Salió apaleado de la tormenta, le endilgaron el calificativo de obsecuente y fue cruelmente perseguido por los golpistas del ’76.

Más de treinta años después resulta que esa famosa “obsecuencia” por haber facilitado el retorno de Perón al gobierno fue uno de los actos políticos más democráticos de aquellos días. No es necesario coincidir con todo su pensamiento para reconocer ese gesto.

En tiempos políticos se reivindica a los políticos populares como Cámpora que hicieron política sin abandonar sus convicciones, que supieron sumar y confrontar, que sacrificaron aspectos personales, egolatrías y vanidades en función de objetivos abarcadores y consensos de masas que permitieron avanzar a la sociedad en su conjunto.

En épocas de acción política, la derecha sataniza la política –menos cuando la practican sus exponentes– y de sus contrarios sólo glorifica las expresiones testimoniales por la pureza y la dignidad que supuestamente no tienen los demás. La corrupción y la venalidad muchas veces se entremezclan con la política y a la derecha le interesa generalizar esas imágenes porque en el fondo son sus aliadas. La opción sería hacer política corrupta o plantarse en la “dignidad” de lo testimonial.

El recuerdo de un político como Cámpora, un dentista sin gran fortuna personal, que sufrió persecución, cárcel y exilio, que incluso fue denostado por cumplir lo que había prometido, demuestra que esa opción es falsa.

Página/12 | 14/11/08. | www.elortiba.org


FELIPE PIGNA “Se volvió a hablar de política en la Argentina”

FELIPE PIGNA

“Se volvió a hablar de política en la Argentina”

Publicado el 19 de Diciembre de 2010

El historiador acaba de publicar Libertadores de América. Vida y obra de nuestros revolucionarios. En este entrevista habló de su flamante obra y de la vinculación de este presente de Latinoamérica con aquellas luchas libertarias signadas por el espíritu de la patria grande. Se refirió, además, al legado de Néstor Kirchner, a la década que concluye y a los sucesos que agitan la agenda política y social.
 
Autor e historiador profuso, poseedor de una claridad expositiva dinámica y versátil, Felipe Pigna se erigió como un referente indudable a la hora de acercar y divulgar el conocimiento histórico. Indiferente al recelo que despierta en algunos espacios del saber académicorevindica su alcance masivo y la importancia de trasmitir otra interpretación del pasado. Se diferencia tanto de la historiografía liberal que mira hacia adentro con anteojeras eurocentristas, como de la que apela a una mirada tan descontextualizada que, en sus propias palabras, “compara a San Martín o a Bolívar con el Che o Fidel, exigiéndoles las mismas proezas”.    
Acaba de publicar Libertadores de América. Vida y obra de nuestros revolucionarios, en el que recorre la vida de cinco libertadores y líderes de la gesta independentista: Bernardo O’Higgins, Simón Bolívar, José de San Martín, Manuel Belgrano y Francisco de Miranda. Con una prosa sencilla y una innumerable cantidad de fuentes de esa época, el texto recorre las distintas encrucijadas que atravesaron aquellos hombres de genio, ahonda en sus multifacéticas personalidades y los liga con el trasfondo que suponía la ruptura del viejo orden monárquico-colonial y la fuerza arrolladora de una nueva era que prometía libertad, fraternidad e igualdad.  
Bajo el auspicio de una luminosa mañana, casi de verano, y rodeado de su vasta biblioteca, el director de la revista Caras y Caretas  recibió a Tiempo Argentino.


–¿Por qué sumergirse en los años de las luchas independentistas a través de la vida de algunos de sus líderes?
–Es una colección que está pensada para varios tomos, así que no serán los únicos libertadores que van a aparecer. Fueron elegidos, en primer lugar,  por algunas afinidades interesantes que existen entre ellos. Los cinco tienen en común el haber tenido una formación importante en España. A España se la suele ver simplemente como un lugar de absolutismo, pero en aquel momento, fines del siglo XVIII y principios del XIX,  se daba un doble proceso. Una monarquía absoluta en el poder y, a la vez, algunos ministros hablaban de innovación cultural, industrial, con un ideal de modernidad. Los círculos liberales de Cádiz y los pensadores ilustrados españoles hicieron más accesible ese pensamiento porque esa adaptación acercaba un poco a América, lo que podía ser el pensamiento de la revolución, el enciclopedista y el de la economía política. Esto se observa notablemente en Belgrano, que estudia allí en la época de la Revolución Francesa.
–¿Qué otras similitudes y diferencias tuvieron estos libertadores?
–La formación militar de algunos de ellos: como el caso de O’Higgins, Francisco de Miranda o de San Martín, que es el que más tiempo vive allá. También la gran entrega a la causa revolucionaria, el sacrificio enorme que supone una vida dedicada a la lucha, pese a venir, algunos de ellos, de familias de mucha fortuna. Esto se ve notablemente en el caso de Bolívar, que venía de una familia muy rica y deja todo para dedicarse a la revolución sin que le importe desprenderse de su situación tan cómoda. Eran todos muy lectores. Miranda tenía una biblioteca de 6000 volúmenes. Hablaba siete idiomas, escribía muy bien. Belgrano y San Martín fueron muy autodidactas, lectores de los teóricos franceses y de los clásicos griegos. San Martín fue un gran donador de bibliotecas. Fundó y donó las bibliotecas de Mendoza, Santiago de Chile y Lima. Fue también un apasionado de la música, un gran guitarrista.  
–¿Qué cuestiones de la vida personal de Bolívar lo llevan a elegir ese camino? 
–La influencia de Simón Rodríguez, su maestro, fue extraordinaria. Le trasmite todo un pensamiento revolucionario basado en la filosofía de la época. Rodríguez traduce y adapta el Emilio de Rousseau. Es el hombre que despierta en Bolívar su ímpetu revolucionario, y se encuentran en Roma donde Bolívar jura, en el Monte Sacro, liberar a América cuando eso estaba muy lejos de concretarse. Bolívar es un personaje con una gran voluntad, alguien que no se da por vencido nunca.
–¿En qué sentido contribuye la obra a la producción historiográfica?
–No suelo tratar de buscar o develar algún misterio. Sí me interesa dar otra mirada  sobre lo que se conoce. El libro insiste en el aspecto humanista, político, en las convicciones de grandes personas que fueron puramente vinculadas a lo militar.
–¿Cómo se vincula el tema de este libro con el presente que vive la región? 
–En este momento, hace falta recordar todos los elementos de unidad que tenemos los latinoamericanos. En la Argentina fuimos educados a la europea, por lo que es aún más interesante acercarle a nuestra gente estas vidas que se parecen mucho entre ellas. Como no creo en los destinos individuales, sino en la construcción colectiva, busco contar las historias de los pueblos a través de los líderes que encabezaron y fueron, a la vez, el resultado de esos mismos procesos.
 –¿Qué le falta a la Argentina de hoy para ser un país plenamente independiente?
–Manejando el circuito comercial, los ingleses controlaron el circuito económico y político. A partir de la unidad nacional “a palos” de Mitre y el predominio porteño, lo que hay es un desarrollo de una burguesía terrateniente que produce para la exportación y que no se preocupa por el mercado. Tampoco se preocupa por tener bajos índices de endeudamiento. Todo eso estalla en la crisis del ’30. El país con el que se encuentra y que revierte el peronismo es tremendamente injusto. En la Historia argentina la primera inflación por consumo y por crecimiento, el viejo truco de los empresarios que producen menos y encarecen el producto, se da en el peronismo, cuando el sistema económico no se readaptaba a una nueva situación que estimulaba el consumo de los humildes.
–¿En qué aspectos revirtió el kirchnerismo esa situación de dependencia?  
–Comenzamos a vivir con lo nuestro y a armar un esquema productivo que no depende de la financiación externa. Un esquema que comenzó a consolidarse, desde 2003, con la cancelación y la no toma de nueva deuda. Lamentablemente, el sistema bancario privado no acompaña este proceso. El camino de producción, de incentivo del consumo, la atención de los sectores populares que se profundizó con la Asignación Universal por Hijo, es el correcto. La política educativa en algunos puntos fue muy importante. Por ejemplo, la vuelta de las escuelas industriales que genera nuevos técnicos capacitados para integrarse a las industrias que crecen.
–¿Cuál es el balance de esta década que se termina?
–Empezó trágica y triste. Hay que recordar lo que eran las calles de Buenos Aires en 2001 y 2002. La pobreza era masiva. Treinta muertos el 19 y 20 de diciembre. Pero apareció un elemento común en Latinoamérica, inesperado, que apostó al crecimiento, la inclusión social, a la reivindicación de derechos. Y se zafó de la crisis financiera internacional de 2008  por haber hecho todo lo contrario de lo que recomienda el FMI. Según la Cepal, es la primera vez, en estos cinco siglos, que América Latina crece a un 5% en términos generales.
–¿Cuál es su mirada de lo que ocurrió en Villa Soldati y la actitud del gobierno de la ciudad?
–Hay situaciones de injusticia tremenda, de gente que no tiene adonde vivir y que pierde casi todo su sueldo alquilando una casilla. Que un jefe de gobierno salga con un discurso tan discriminatorio no ayuda para nada. El gobierno nacional tiene que mantener su postura, que en la Argentina no puede haber un solo muerto más. Hay que ir con la justicia hasta las últimas consecuencias en el caso de Mariano Ferrey-ra. En cuanto a los wichis de Formosa, se necesitan urgentes respuestas en los máximos niveles del Estado para resolver la precaria situación de los pueblos originarios. No hay tiempos políticos cuando hay gente sin atención.
–¿Hay quienes buscan sacar rédito de esas situaciones estimulando la idea del caos social?
–Del lado de la derecha reaccionaria se fogonea constantemente la idea de caos social. Los diarios hegemónicos exigen represión y lo toman a Duhalde como principal vocero cada vez que pasan estas cosas. Y también, en algunos grupos de ultraizquierda, aparece un regodeo como si lo que ocurre los beneficiara. La seriedad política pasa por resolver el fondo que encierra toda protesta, por encaminar esto por la vía judicial y por exigir a las autoridades que se actúe con toda rapidez.
–¿Cómo entró a la Historia el ex presidente Néstor Kircher?
–Como el presidente que cambió el curso de la Historia. Empezó a atender los problemas nacionales, enfrentándose a los sectores que merecían ser enfrentados. Se volvió a hablar de política en la Argentina. Además, nos colocó internacionalmente en otro lugar, reforzando nuestras alianzas naturales con nuestros países hermanos. Y claro, puso el hincapié en un tema fundamental como los Derechos Humanos.
–¿Cómo analiza la conducta de la oposición?
–La misma oposición que festejó la muerte de Kirchner, lo está llorando en algún punto, porque él era la referencia que los aglutinaba. Están completamente desorientados, desunidos como nunca, quedan al desnudo, como destructores de la política.

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO Revelador asado en Mataderos

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO

Revelador asado en Mataderos

Publicado el 19 de Diciembre de 2010

Las acusaciones cruzadas entre macristas. ¿Por qué se burlaron de Juan Cabandié? Los invitados que participaron del encuentro.
 
Gabriel Ritondo es hermano de Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en la Legislatura. El viernes a la noche, Gabriel fue anfitrión de un asado en el club José Hernández, de Mataderos. La convocatoria a la sede de Bragado al 5900 fue cuidadosa. La comida no debía hacerse pública. Pero todas las prevenciones terminaron siendo inútiles. Cuando la cena llevaba varias horas, los comensales –entre los que había punteros y barrabravas de Ciudad Oculta, Villa 20, Mataderos y Liniers– discutieron por dinero, que al parecer financió el traslado de los que terminaron ocupando el Parque Indoamericano. Y entonces estalló una gresca, con fuertes reproches, que incluyó botellazos y pases de factura. “Yo puse plata para cinco micros, y sólo llegaron dos”, acusó uno, a los gritos, desde el borde de la mesa.
  Pero Gabriel, el organizador, no fue el único Ritondo que estuvo en el asado: también lo hizo su hermano Cristian, quien llegó acompañado por otro integrante de la bancada macrista de la Legislatura: el legislador Martín Borrelli. De hecho, los hermanos Ritondo aprovecharon la presencia de Borrelli para hacer una broma por un cruce que habían tenido con el legislador kirchnerista Juan Cabandié. “Che, se zarparon, si el pibe no tiene padre”, era el comentario de mal gusto que circulaba entre los comensales. Se referían a un contrapunto con Cabandié que se había generado durante la interpelación del jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta. “Andá a llevarle la Constitución a Néstor”, lo había provocado el diputado Jorge Garayalde, también del PRO.
  Pero el asado convocado por Gabriel Ritondo, a quien gente que lo trató lo define como “un bardo”, fue más allá de los chistes y las ironías. En la mesa de los hermanos Ritondo, y ante la presencia de varios diputados del PRO aparte de Borelli, se hizo un balance de la ocupación del Indoamericano. Y también se analizó la toma del club Albariño, un conflicto inconcluso y que sigue captando la atención de los canales de noticias. Siempre en horario prime time. Por lo que se habló en la comida –uno de los invitados le hizo llegar sus vivencias a Tiempo Argentino con la condición de guardar bajo reserva su identidad– quedó claro que el bloque del PRO no desalentó la toma inicial del Parque Indoamericano. ¿Acaso la alentó?
 Mientras la charla se mantuvo por los carriles normales, los comensales analizaron el desenlace de la toma del parque, pero sobre todo evaluaron la marcha de los acontecimientos en el Club Albariño de Lugano. Entonces se pudo escuchar a un invitado, de contextura muy robusta, que se jactaba de ser uno de los organizadores de la toma de la cancha de fútbol. Entre la honestidad brutal y la canchereada, el invitado se ufanó incluso de haber llegado directamente desde la cancha que ya lleva días ocupada. “Es un gordo que apareció en la tele con una remera en la cabeza”, lo describió la fuente de Tiempo.
  Entre los invitados que se sentaron a la mesa de Ritondo estaba Marcelo Chancalay, ex presidente de la Villa 20, en otros tiempos aliado al ibarrismo, reconvertido como dirigente territorial afín al PRO. Chancalay, quien supo ser boxeador, llegó con uno de sus hermanos. Otro de los invitados, de apellido Cao, tiene poder de mando en Oculta. También estuvo Sergio Valdivia, alias “Bocha”, otro hombre de la Villa 20 de Lugano.  Los comensales se habían repartido en distintas mesas. Y cada mesa correspondía a una villa o barrio del sur de la ciudad: estaba el grupo de Lugano, el grupo de Ciudad Oculta, la gente de Liniers. Aunque también había simpatizantes del PRO que no procedían de villas, como el empresario inmobiliario Mario Mingrone.

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO Revelador asado en Mataderos

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO

Revelador asado en Mataderos

Publicado el 19 de Diciembre de 2010

Las acusaciones cruzadas entre macristas. ¿Por qué se burlaron de Juan Cabandié? Los invitados que participaron del encuentro.
 
Gabriel Ritondo es hermano de Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en la Legislatura. El viernes a la noche, Gabriel fue anfitrión de un asado en el club José Hernández, de Mataderos. La convocatoria a la sede de Bragado al 5900 fue cuidadosa. La comida no debía hacerse pública. Pero todas las prevenciones terminaron siendo inútiles. Cuando la cena llevaba varias horas, los comensales –entre los que había punteros y barrabravas de Ciudad Oculta, Villa 20, Mataderos y Liniers– discutieron por dinero, que al parecer financió el traslado de los que terminaron ocupando el Parque Indoamericano. Y entonces estalló una gresca, con fuertes reproches, que incluyó botellazos y pases de factura. “Yo puse plata para cinco micros, y sólo llegaron dos”, acusó uno, a los gritos, desde el borde de la mesa.
  Pero Gabriel, el organizador, no fue el único Ritondo que estuvo en el asado: también lo hizo su hermano Cristian, quien llegó acompañado por otro integrante de la bancada macrista de la Legislatura: el legislador Martín Borrelli. De hecho, los hermanos Ritondo aprovecharon la presencia de Borrelli para hacer una broma por un cruce que habían tenido con el legislador kirchnerista Juan Cabandié. “Che, se zarparon, si el pibe no tiene padre”, era el comentario de mal gusto que circulaba entre los comensales. Se referían a un contrapunto con Cabandié que se había generado durante la interpelación del jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta. “Andá a llevarle la Constitución a Néstor”, lo había provocado el diputado Jorge Garayalde, también del PRO.
  Pero el asado convocado por Gabriel Ritondo, a quien gente que lo trató lo define como “un bardo”, fue más allá de los chistes y las ironías. En la mesa de los hermanos Ritondo, y ante la presencia de varios diputados del PRO aparte de Borelli, se hizo un balance de la ocupación del Indoamericano. Y también se analizó la toma del club Albariño, un conflicto inconcluso y que sigue captando la atención de los canales de noticias. Siempre en horario prime time. Por lo que se habló en la comida –uno de los invitados le hizo llegar sus vivencias a Tiempo Argentino con la condición de guardar bajo reserva su identidad– quedó claro que el bloque del PRO no desalentó la toma inicial del Parque Indoamericano. ¿Acaso la alentó?
 Mientras la charla se mantuvo por los carriles normales, los comensales analizaron el desenlace de la toma del parque, pero sobre todo evaluaron la marcha de los acontecimientos en el Club Albariño de Lugano. Entonces se pudo escuchar a un invitado, de contextura muy robusta, que se jactaba de ser uno de los organizadores de la toma de la cancha de fútbol. Entre la honestidad brutal y la canchereada, el invitado se ufanó incluso de haber llegado directamente desde la cancha que ya lleva días ocupada. “Es un gordo que apareció en la tele con una remera en la cabeza”, lo describió la fuente de Tiempo.
  Entre los invitados que se sentaron a la mesa de Ritondo estaba Marcelo Chancalay, ex presidente de la Villa 20, en otros tiempos aliado al ibarrismo, reconvertido como dirigente territorial afín al PRO. Chancalay, quien supo ser boxeador, llegó con uno de sus hermanos. Otro de los invitados, de apellido Cao, tiene poder de mando en Oculta. También estuvo Sergio Valdivia, alias “Bocha”, otro hombre de la Villa 20 de Lugano.  Los comensales se habían repartido en distintas mesas. Y cada mesa correspondía a una villa o barrio del sur de la ciudad: estaba el grupo de Lugano, el grupo de Ciudad Oculta, la gente de Liniers. Aunque también había simpatizantes del PRO que no procedían de villas, como el empresario inmobiliario Mario Mingrone.

PORQUE NINGUN POLITICO DE LA OPOSICION SALE A DEFENDER A LOS TRABAJADORES DE CLARIN?!!!





Una vez más Clarín impide la gremialización de sus empleados

La Federación Gráfica Bonaerense postergó hasta la semana que viene las elecciones de delegados en la empresa Artes Gráficas Rioplatenses que debían realizarse hoy. Por otra parte Piumato, Plaini y Moyano reclaman reincorporación los de ex delegados. 

Según explicó el secretario adjunto de la FGB, Héctor Amichetti, la decisión de postergar el proceso eleccionario fue a raíz de "la maniobra empresaria de impedir el acto otorgando desde ayer y hasta el lunes licencia a la totalidad del personal, alrededor de 500 trabajadores".

No obstante, Amichetti precisó que "las elecciones de delegados se llevará a cabo la semana que viene, ya que la empresa no tiene ningún derecho a impedirlas".

Asimismo, el dirigente gráfico confirmó "el acto y la concentración prevista para hoy las 11.30 horas frente a los portones de la empresa ubicada en la intersección de las avenidas Perito Moreno y del Barco Centenera, teniendo como eje central la reafirmación de la libertad sindical".

Por otra parte Luís Siri, uno de los seis ex delegados despedidos en 2004 y que a pesar de los fallos judiciales ordenando su reincorporación la empresa aun no cumplimentó, informó que "la huelga de hambre continúa por sexto día consecutivo".

Voces

El acto se desarrolló este mediodía frente a los portones de la empresa ubicada en la intersección de Perito Moreno y Centenera, del barrio porteño de Pompeya.

En ese marco, Piumato afirmó que "se rompió el cerco informativo y en esta protesta han aparecido los medios de comunicación, han aparecido en la televisión, en los diarios, porque hoy no estamos rodeados y amenazados por una brutal represión como en 2004".

"Hoy la empresa tiene que licenciar a los trabajadores para que la presión del número no sea más tremenda y la solidaridad más evidente. Se quiso reducir a los compañeros a un reclamo aislado y tampoco les fue bien, porque acá está la demostración", precisó.

Por su parte, Omar Plaini dirigente cegetista y diputado nacional, afirmó que "vine con una una responsabilidad que traigo y me dió el compañero Hugo Moyano, secretario general de la CGT. Vine como un compañero militante, como un canillita y como un hombre de los medios gráficos".

"No nos tienen que fracturar y dividir en esta lucha porque ya lo vivimos en el año 2000 cuando echaron a más de un centenar de periodistas y en 2004 echaron a 117 compañeros gráficos, pauperizando la actividad de los gráficos, de los periodistas y de los canillitas", agregó.

En tanto, Facundo Moyano instó a que "los trabajadores seamos concientes y que las organizaciones sindicales no se limiten a declamar por las persecuciones de Clarín, sino que plasmemos las críticas en acciones concretas".

.“Se acabó la falacia de la independencia periodística”, POR EDUARDO ALIVERTI

“Se acabó la falacia de la independencia periodística”

Eduardo Aliverti habla del periodismo y de la Ley de Medios Audiovisuales. "Creo que la etapa que vive el país partió aguas, y no recuerdo antes en el periodismo algo parecido a lo que estamos viviendo hoy", dijo.

-¿Te considerás una marca de radio?

-Después de tantos años, creo que sí.  Empecé en el año '76 comprando un espacio con compañeros de la carrera de locución, y ya pasaron 34 años. Me parece que la formas de decir y de contar los editoriales políticos, el cuidado estético de los programas y las realizaciones sonoras; siendo que prioritariamente trabajé siempre en radios AM, que suelen ser la dictadura del contenido, puedo decir que sí, que soy una marca. No sé si queda bien que lo diga, pero prefiero incluso la posibilidad de aparecer con cierta pedantería antes que pecar de falsa modestia. En mi podio de defectos lo que no soporto es justamente la falsa modestia.

-Nombrabas el espacio que pudieron comprar cuando todavía estudiabas en radio Antártida. ¿Cómo ves la radio hoy, como negocio, cuando todavía sigue el problema del pago de espacios en radio como derecho de piso, la compra y venta de espacios?

-Justo hoy estaba leyendo un informe que ratifica que la radio viene última y cómoda en el tema de la inversión publicitaria. De toda la masa de inversión publicitaria, sólo el 3 por ciento va para la radio, y me gustaría marcar una paradoja en ese sentido. A la par de este dato, de que la radio es la última a la hora de la elección publicitaria, también aparece la última encuesta de Enrique Zuleta Puceiro, que muestra a la radio; y por bastante distancia por sobre el resto, como el medio que la sociedad más aprecia. No sólo como el más creíble sino también como el más determinante a la hora de cambiar conductas sociales, por encima de la tele y los medios gráficos.
Pero para ir conduciendo a la respuesta, ¿por qué el más creíble no lo es también en términos publicitarios? No creo que sea porque la televisión te rinda más. Yo tengo una hipótesis personal para esta paradoja, creo que la gente no usa la radio para saber qué tiene que consumir desde el punto de vista comercial, sino que usa a la radio para informarse y escuchar las opiniones que más cree. En ese marco, lamentablemente, cuesta cada vez más conseguir auspiciantes para la radio, incluso comprarse el espacio que era tan habitual hace 20 años, hoy ya está ligado a las radios de baja potencia o las radios del segundo pelotón en términos de ranking de las más escuchadas. Si uno hoy quiere comprarse un espacio tiene que hacerlo como mucho en radio Splendid AM 990, o a lo sumo, en algunos espacios de radio América AM 1190.

-La Isla FM 89.9, radio Palermo FM 94.7, radio El Mundo AM 1070...

-Obviamente. Pero ninguna que se encuentre entre las más escuchadas. Si yo retrocedo a mi época, tenías El Mundo, Antártida, Del Pueblo, Argentina, por citarte algunas; tenías más posibilidades. Por lo tanto hoy la radio no es un negocio, parecería que para ser negocio la radio tiene que ser parte de un multimedios pero como unidad de negocios integrada al multimedios. Radio 10 hasta donde creo saber, deja algo de ganancia y radio Continental empata o pierde. Todas las demás están en la lona y tiene que ver con la falta de inversión publicitaria y con salarios descomedidos. Hay tipos que ganan lo que la radio factura mensualmente y eso es un delirio. Hoy la radio está concebida, desde la etapa multimediatica, como un complemento de la tele, es más un factor de poder que un factor comercial. La radio fija agenda, la radio es creíble, es instantaneidad y es un factor de poder muy importante; sino no se entiende que se sigan comprando radios.

-Declaraste en una nota que un buen periodista no debería hacer bajada de línea y, que en caso de hacerlo, el periodista pierde su credibilidad. ¿Se puede hablar hoy de una direccionalidad del mensaje, de una bajada de línea?

-No, lo que pude haber declarado, respecto a eso tiene que ver con el no ser bizarro, en el cómo se lo hace. Hay una necesaria distancia que uno debe tener entre el pensamiento crítico, para ser un periodista y no ser un propagandista o un agente de prensa. Creo que la etapa que vive el país partió aguas y no recuerdo antes en el periodismo algo parecido a lo que estamos viviendo hoy. Eso te obliga a ponerte de un lugar o del otro. Lo que puedo declarar ahora es que realmente no soporto más el camuflaje de la independencia periodística; estás acá o estás allá. Pero la bajada de línea como tal, siempre existió y seguirá desde el momento en el que ya está claro que el periodismo está integrado como actividad a una lógica, ya ni siquiera multimediatica sino mega corporativa. Hoy leía lo que maneja el grupo Hicks en Santiago del Estero, a raíz de que un juez le concedió el recurso de amparo que presentó contra varios de los artículos de la Ley de Medios Audiovisuales. Ese grupo maneja energía, hotelería y hasta casinos, del mismo modo que los grandes pulpos mediáticos manejan telefonía celular y el negocio del petróleo, como el grupo Vila - Manzano. El periodismo que uno podría haber imaginado como químicamente puro y con la información y la credibilidad como única mercancía desapareció. Lo que existe es una construcción de discurso en función de intereses comerciales y corporativos.

-¿POOL DE MEDIOS O...PULPO DE MEDIOS?

-Jaja, sí, es la imagen más gráfica que se me ocurre. El tema de los tentáculos, que ya no son tentáculos periodísticos, no son tentáculos que hagan referencia al cable, la radio, los diarios, o revistas; ahora ya hay tentáculos que refieren a energía, petróleo, entretenimiento, industria editorial. Como se vio en el caso de las FM, cuando se va el grupo CIE de Rock and Pop, se va por una cuestión de decisión corporativa. Ya no les redituaba en términos de que la radio dejó de ser el sostén de sus espectáculos. Por ejemplo para poner el caso de las discográficas que antes te pagaban para que pases tal o cual tema en las radios y ahora ya son directamente dueñas. Salvo que algún boludo todavía crea en los rankings musicales de las FM, eso que hacen llamar los 40 principales, por ejemplo.

-¿Creés que la nueva ley de medios podrá ayudar a desarticular el funcionamiento del "pulpo" y así poder generar nuevas voces y espacios?


-Me parece que no van a desarticular la potencia que ya tienen, más allá del período que tengan para desligarse de aquello en lo que ya invirtieron. Pero al margen de eso, sí me parece que se abrirán nuevos episodios en materia de comunicaciones.
En definitiva la Ley de Medios es una herramienta y vos la podes usar bien, mal, o directamente no la usás.
Yo me hago dos grandes preguntas:
1- El Financiamiento. ¿Cómo se van a financiar los nuevos actores comunicacionales, como pueden ser sindicatos o universidades? Debe haber una presencia importante del estado, porque como ya te mencioné la torta publicitaria está claro que no da.
2- La Capacitación. Hoy justo hacía referencia a eso charlando con gente del mundo de la cultura. Yo creo que la capacitación, en este caso nula, es una de las causas por las cuales todas las radios de baja potencia se desvalorizaron y se desvirtuaron. Me pregunto ¿quiénes van a capacitar?

-¿Cómo y de dónde va salir buena radio hablando competitivamente y en el mejor sentido de la palabra?  Creo que la financiación y la capacitación son los dos grandes ejes que siguen a la herramienta sancionada. Hablemos de capacitación, en tu caso como rector de la escuela de periodismo Eter: ¿qué grado de responsabilidad sentís como rector del surgimiento de nuevos periodistas o nuevos jóvenes lanzados al mundo de las comunicaciones?

-Es una muy buena pregunta. En Eter llegamos varias veces a contratar especialistas para ver y aprender a manejar el tema de las carencias pedagógicas generales de los pibes que vienen del secundario. Llegamos a la conclusión y me convencieron de que nosotros como instituto terciario no podemos remar contra doce años de educación formal de mierda. Podés fijar cierto piso pero sabés que tenés también un techo. El piso que te podés fijar, y sigo con el término de la responsabilidad a la que aludiste, me parece que es la capacidad de generar pensamientos críticos en los pibes. Que puedan preguntarse la razón por la cual una radio es más escuchada que otra, por qué tal discurso, por qué un programa se arma de tal manera. Después de eso se te hace muy complicado porque depende de la vocación del pibe, de que lo puedas estimular. Pero cuando el pibe viene con mucha escasez de herramientas pedagógicas, es muy complicado.

-La escuela entrega premios. Te ha tocado estar del otro lado también y recibir unos cuántos. ¿Sirven los premios? ¿Te llena más el reconocimiento de la gente o los premios?

-Las dos cosas, sería de una falsa modestia decir que el premio no te acaricia el ego y es más complicada la respuesta de decir si te sirven o no. Si los premios te ayudan para insertarte en el plano laboral, o para que te reconozcan más, o para que la gente te otorgue más valía, te respondo que me parece que no. Hubo algunos premios puntuales que sí me sirvieron. Siempre cuento la anécdota de cuando gano el Martín Fierro en el 93 integrando la terna de labor periodística junto a Magdalena Ruiz Guiñazú y Santo Biasatti. Fue por el programa “protagonistas” que hacía de 22 a 24 en radio Splendid.
A la semana de ganar ese Martín Fierro, que fue el 7 de junio del 93, me estaba llamando Mariano Grondona para que participe de su programa “Hora Clave” en un debate sobre el “Yoma-Gate”. Una semana después de eso, me llama Eduardo Eurnekian y me ofrece hacer lo que terminó siendo “Palabras Cruzadas” junto a Carlos Varela. Todo eso por haber ganado un Martín Fierro. Porque según a mi entender ese Martín Fierro lo había blanqueado al zurdo. En ese caso el premio me sirvió, pero en los demás casos dependen mucho de los momentos. El último que gané trajo muchas repercusiones con lo que yo dije y que muchos dijeron que en mi discurso le había contestado a Luis Majul. En verdad nunca hablé de él sino en general de los pelotudos que dicen que tienen miedo.
Y ahí sí te sirven los 15, 20 puntos de rating de la ceremonia, te sirve el momento al cual de otra manera no podrías acceder. Hay premios que pasan de largo, otros fijan determinados momentos de tu vida. Lo que si te diría es que el acumular premios para gente que está recién empezando es siempre un plus, para los que ya tienen nombre y carrera no aportan mucho más.

-La nueva Ley de Medios ha desatado pasiones por diferentes lugares y desde diferentes ángulos. El debate y la confrontación de ideas, oficialismo, no oficialismo, estar de un lado o del otro. ¿Le hacen bien este tipo de extremismos a la comunicación y al periodismo? ¿Le quita credibilidad?
-No, credibilidad tenía antes sobre bases falsas. Desde la recuperación democrática en adelante hay dos sectores que con respecto al papel jugado durante la dictadura nunca dijeron nada. Uno es el de la Iglesia Católica, la cúpula, y el otro es el de las grandes corporaciones periodísticas. A ver, uno no les exige a las grandes corporaciones y yo tampoco a la iglesia, hacer un mea culpa, ejercer una autocrítica, porque sería como declarar en contra de uno mismo. Yo cambié esa postura, antes les pedía esa autocrítica, les exigía a las corporaciones que hicieran esa introspección. Después me terminé preguntando por qué se van a criticar si fueron parte.
La novedad que se produjo a partir de lo que despertó la Ley de Medios, el fútbol estatizado, etc, es que no les ha permitido a las grandes corporaciones mediáticas seguir refugiándose en la independencia periodística; por lo menos en el caso de Clarín, que es el medio hegemónico por naturaleza y que ha descendido muy sensiblemente tanto en la venta de cantidad de ejemplares como en la cantidad de visitas a su sitio digital. En el caso de Clarín ha servido para dejar las cosas muchísimo más claras, es para mi un debate más que beneficioso y si me apurás te digo que se cayó la ultima vaca sagrada de la credibilidad de las grandes corporaciones periodísticas. Lo inmaculado, se cayó.
En alguna medida se acabó la falacia de la objetividad periodística. Vos podés ser libre pero no sos objetivo porque nadie viene de la nada misma, todos venimos de algún lugar. Lo que me sorprende es el grado de obscenidad con que esto se plantea.  Por el momento está claro que como se trata de una batalla política en pleno auge y desarrollo, tenés extremos como Clarín de un lado y 6,7,8 del otro. Esto no puede seguir así, no debe seguir así, porque ahí sí que corrés el riesgo de que la mínima profesionalidad periodística respecto a las distancias con algunas cosas, se convierta siempre en propaganda. Yo toda mi vida leí Clarín, hoy lo sigo haciendo, pero sólo por responsabilidad profesional. Pero la verdad es que para un tipo como yo, ver como está escrito ese diario, ni siquiera te estoy hablando de cómo opera, sino ver que Clarín se ha convertido en un atentado sintáctico: Me duele muchísimo y esto no puede seguir así; en base a lo impuesto y autoimpuesto, se han perdido preceptos básicos, como el titular, copetear y escribir bien. A mi me gustaría un 6,7,8 con más pensamiento crítico, aunque comprendo a qué juegan y si me apurás lo justifico como una acción inversamente proporcional a lo que aparece del otro lado.

-Para ir cerrando, quiero hacer referencia a dos frases que leí en notas a tu persona. En una decías “soy la radio hecha persona” y en otra decías que “la radio es tu novia”, por ese motivo no podríamos enamorarnos de tu novia. En ese romance con la radio, ¿cuál es el momento que rescatás, ese gran momento de radio en que te sentiste plenamente enamorado?

-La verdad, como enamoramiento, sigo como el primer día, no quiero inventar, cojo muy bien con la radio. Hubo momentos más intensos, si uno siguiera con la figura sexual, podría responderte que tuve momentos en que me eché tres al hilo: en la etapa de “Anticipos” con Liliana Daunes en radio Continental, en la etapa de la dictadura, fue un programa que marcó época. La adrenalina de “Sin Anestesia”, Rock and Pop en lo artístico y radio Belgrano en lo periodístico marcaron un antes y un después. Y te diría que básicamente esos dos momentos son los dos más fuertes que registro.
Después registro momentos de mucha linda calentura, como en “marca de radio”. Debates que salen bien, editoriales que me gustan mucho, si me preguntás por etapas son las que te mencioné anteriormente e incluso te agrego el programa que hice en Rosario, en el primer lustro de los '90, “Hipótesis”, con un grupo muy lindo de personas y oyentes. Casi el único espacio de radio, objetivamente dicho, de resistencia durante el menemismo. Esa fue otra etapa muy fuerte, del '86 al '95 me pasé todos los fines de semana de mi vida yéndome a Rosario todos los viernes a la noche y volviendo los domingos a la madrugada. Hay que tenr una calentura muy grande para hacer una cosa así.

Entrevista publicada en Revista MHZ 


Recuerdo de la muerte, Por Miguel Russo

Recuerdo de la muerte,
Por 
 Miguel Russo

Duhalde eligió la trágica fecha del 20 de diciembre para lanzar su candidatura presidencial
La tarjeta, enviada vía mail y reproducida en la página www.eduardoduhalde.org es, como mínimo, de mal gusto, si no fuera que la fecha a la que remite significó y sigue significando una de las más tristes de la historia inmediata:
“Estimado Compañero/a: Invitamos a Ud. al acto de lanzamiento de la candidatura presidencial del Dr. Eduardo Duhalde, que se llevará a cabo el próximo lunes 20 de diciembre a las 15 hs. en Costa Salguero, Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. Y firma “Peronismo Federal”.
La fecha elegida para este nuevo capítulo de la saga Duhalde, como corresponde a toda saga que se precie de tal, busca recalcar la importancia del momento del desastre (19/20 de diciembre de 2001) para hacer cobrar importancia a un hecho que, de por sí, es mínimo (el regreso de Eduardo Duhalde a la lucha por esa presidencia que poco tiempo atrás había desechado por completo). El 20 de diciembre remite, de manera invariable, a las 39 muertes ocurridas en 2001 por cuenta de las fuerzas de la represión del Estado comandado hasta ese día por Fernando de la Rúa. Elegir justamente esa fecha para el lanzamiento de una candidatura presidencial suena a clara provocación, a bravuconada poco feliz y, lisa y llanamente, a disparate propagandístico. A menos que, como se sospecha, la candidatura esté dirigida a aquellos que ven en esas trágicas jornadas, otra cosa.
Desde Miradas al Sur se intentó hablar con Duhalde. La solicitud de entrevista se realizó al instante de recibir la invitación mencionada. Pero la aceptación o no del pedido, jamás llegó. Eso sí, a vuelta de correo electrónico, bajo el coqueto título “Gracias por contactarnos”, un mail decía, más impersonalmente, “Hemos recibido correctamente su mensaje, le responderemos a la brevedad”.
Quizás el candidato no haya tenido tiempo. Lo tuvo, sí, para afirmar, desde Concepción del Uruguay a mediados de noviembre, que volvería a Entre Ríos ya como presidente, para asistir a la asunción de su apadrinado Jorge Busti como gobernador. La dupla, por entonces, comulgaba con el mismo principio: “Nos dijeron que teníamos que pedir perdón. Pero perdón solamente le pedimos a Dios”. Tuvo tiempo, también, para avivar la pelea en la que se encuentra inmerso desde 2003: “No estamos enfrentando a compañeros del Partido Justicialista. Aquí es el peronismo, que nosotros representamos, o el kirchnerismo, que es una malformación del PJ”.
Duhalde tuvo tiempo cuando se debatía el presupuesto nacional 2011. Y dijo que “en la Argentina hay un lenguaje bélico, a matar o morir, que nunca termina bien. La idea de pelea y muerte, de la que estamos hartos los argentinos, lleva indefectiblemente a hechos de violencia. Por eso espero que el Gobierno cambie”, al mismo tiempo que aplaudía sonriente la demostración democrática de Graciela Caamaño hacia Carlos Kunkel.
En su proverbial manera de administrar el tiempo, el hombre que –como si se tratara de un trabalenguas– había dicho que decía adiós a los cargos políticos, presentó como proyecto económico un simple reproche a Amado Boudou: “Lo que tenemos que poner en marcha en este país es el trabajo. La esencia del peronismo es trabajar al lado de los trabajadores, de la gente que menos tiene. ¿De dónde salió este ministro de Economía? ¿Dónde aprendió economía? Le comunico que los que más sufren por la inflación son los pobres y no los que más tienen. Además, le aclaro que la mortalidad infantil sigue creciendo en la Argentina. Es inconcebible que un ministro se burle así del pueblo”.
Y tuvo tiempo para, luego de las demostraciones realizadas por la juventud durante el velatorio de Néstor Kirchner, lo que significó para muchos el regreso a escena de un amplio sector de la sociedad que gobiernos anteriores (entre los cuales se incluye el del hombre de Lomas de Zamora) había decepcionado, llamar a la juventud a “tomar la bandera del progreso y luchar por sus derechos, pero no con palos y con sus rostros tapados”.
Duhalde parece hacer honor a la consigna que dice que para el liberalismo, extirpar la memoria histórica significa dejar la Historia más contemporánea sin culpables, sin causas. Así, adopta como símbolo del periodismo a defender aquel titular clarinetiano de “La crisis se cobró otras dos muertes” cuando caían bajo las balas policiales de la administración Duhalde los jóvenes militantes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Y no duda en afirmar que “repito lo mismo que hace ocho años: tenemos que trabajar y pacificar el país, sin un solo tiro”. Es cierto, Kosteki y Santillán murieron el 26 de julio de 2002, hace poco menos de ocho años y medio, pero en ese momento Duhalde también era el presidente argentino. Y Avellaneda quedaba, igual que ahora, dentro de la Argentina.
La cuestión es que Duhalde vuelve. Como él mismo lo proclama “para unir a los argentinos y para desarrollar un proyecto estratégico productivo, para poner en marcha a todos los sectores de la producción”.
Y en la vuelta, trae polémicas quizás más profundas que la elección de la fecha 20 de diciembre. Por ejemplo, la que generó al denunciar que “las tomas de los predios fue gente cercana al Gobierno Nacional. El Gobierno intentó hacerle una zancadilla a Macri y después no supo cómo controlarlo. Está pasando lo mismo que con el asesinato de Mariano Ferreyra, me echan la culpa a mí, cuando el que lideraba las tomas es un ultrakirchnerista”. Olvida, Duhalde, o prefiere ignorar, que los muertos y heridos durante los sucesos de Villa Soldati estaban adentro del parque Indoamericano. Es decir, tomándolo. Y que la violencia, las balas precisamente, vinieron de afuera, de quienes eran contrarios a la toma.
¿Otra?: La decisión de filosofar y afirmar que “el orden no es de derecha ni de izquierda. El orden no tiene ideología: la ideología está en el sistema (…). El orden consiste en evitar que, por ausencia del Estado y sus instituciones, la sociedad intente resolver las situaciones de conflicto por mano propia. Por lo tanto, corresponde al Estado neutralizar, con el uso responsable de la fuerza pública, la acción de grupos o sectores, que montándose sobre necesidades reales de los más humildes intentan lucrar con la anarquía y el desorden”. Más allá del desconocimiento de la diferencia entre el orden según Hitler y el orden según Gandhi, la frase de Duhalde remite, de manera trágicamente familiar, a aquella orden de aniquilar a la subversión que firmara Carlos Ruckauf durante el gobierno de Isabel Martínez.
La cuestión es que vuelve Duhalde. Vuelve el 20 de diciembre de 2010, a exactos nueve años del peor momento argentino desde la vuelta a la democracia. Un momento que no es, justamente, para celebrar.