sábado, 7 de mayo de 2011

Te llamamos simplemente Evita

 1919 - 2011: Te llamamos simplemente Evita

Para recordar otro aniversario del nacimiento de Evita, El Noticialista publica algunas partes del libro “Mi Mensaje”, escrito durante sus últimos días. Este libro escondido y silenciado, que logró ser “salvado” de la destrucción de la Revolución Fusiladora por el Escribano Garrido, encargado de hacer el inventario en la vieja Residencia Presidencial de la calle Austria, gracias a quien se rescataron esos papeles del fuego al que seguramente serían destinados por los “defensores de la libertad y el pluralismo”.
Por eso decimos ¡¡EVITA PRESENTE, HOY Y SIEMPRE!!

1. MI MENSAJE
En estos últimos tiempos, durante las horas de mi enfermedad, he pensado muchas veces en este mensaje de mi corazón.
Quizás porque en "La Razón de mi Vida" no alcancé a decir todo lo que siento y lo que pienso, tengo que escribir otra vez.
He dejado demasiadas entrelíneas que debo llenar; y esta vez no porque yo lo necesite. No. Mejor sería acaso para mí que callase, que no dijese ninguna de las cosas que voy a decir, que quedase para todos, como una palabra definitiva, todo lo que dije en el primero de mis libros, pero mi amor y mi dolor no se conforman con aquella mezcla desordenada de sentimientos y de pensamientos que dejé en las páginas de "La Razón de mi Vida".
Quiero demasiado a los descamisados, a las mujeres, a los trabajadores de mi pueblo, y por extensión quiero demasiado a todos los pueblos del mundo, explotados y condenados a muerte por los imperialismos y los privilegiados de la tierra. Me duele demasiado el dolor de los pobres, de los humildes, el gran dolor de tanta humanidad sin sol y sin cielo como para que pueda callar.
Si, todavía quedan sombras y nubes queriendo tapar el cielo y el sol de nuestra tierra, si todavía queda tanto dolor que mitigar y heridas que restañar, cómo será donde nadie ha visto la luz ni ha tomado en sus manos la bandera de los pueblos que marchan en silencio, ya sin lágrimas y sin suspiros, sangrando bajo la noche de la esclavitud! Y como será donde ya se ve la luz, pero demasiado lejos, y entonces la esperanza es un inmenso dolor que se rebela y que quema en la carne y el alma de los pueblos sedientos de libertad y justicia!
Para ellos, para mi pueblo y para todos los pueblos de la humanidad es "Mi Mensaje". Ya no quiero explicarles nada de mi vida ni de mis obras.
No quiero recibir ya ningún elogio. Me tienen sin cuidado los odios y las alabanzas de los hombres que pertenecen a la raza de los explotadores.
Quiero rebelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón. Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo -¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar por el poder ni por la gloria!- aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad.
Quiero decirles la verdad que nunca fue dicha por nadie, porque nadie fue capaz de seguir la farsa como yo, para saber toda la verdad.
Porque todos los que salieron del pueblo para recorrer mi camino no regresaron nunca. Se dejaron deslumbrar por la fantasía maravillosa de las alturas y se quedaron para gozar de la mentira.
Yo me vestí también con todos los honores de la gloria, de la vanidad y del poder. Me dejé engalanar con las mejores joyas de la tierra. Todos los países del mundo me rindieron sus homenajes, de alguna manera. Todo lo que me quiso brindar el círculo de los hombres en que me toca vivir, como mujer de un presidente extraordinario, lo acepté sonriendo, "prestando mi cara" para guardar mi corazón. Sonriendo, en medio de la farsa, conocí la verdad de todas sus mentiras.
Yo puedo decir ahora lo mucho que se miente, todo lo que se engaña y todo lo que se finge, porque conozco a los hombres en sus grandezas y en sus miserias.
Muchas veces he tenido ante mis ojos, al mismo tiempo, como para compararlas frente a frente, la miseria de las grandezas y las grandezas de la miseria.
Yo no me dejé arrancar el alma que traje de la calle, por eso no me deslumbró jamás la grandeza del poder y pude ver sus miserias. Por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas.
Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo.
Tengo que decirlas al pueblo de donde vine. Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanidad.
A los trabajadores, a las mujeres, a los humildes descamisados de mi Patria y a todos los descamisados de la tierra y a la infinita raza de los pueblos! como un mensaje de mi corazón.


4. LAS PRIMERAS SOMBRAS
La mayoría de los hombres que rodeaban entonces a Perón creyeron que yo no era más que una simple aventurera. Mediocres al fin, ellos no habían sabido sentir como yo quemando mi alma, el fuego de Perón, su grandeza y su bondad, sus sueños y sus ideales.
Ellos creyeron que yo "calculaba" con Perón, porque medían mi vida con la vara pequeña de sus almas.
Yo los conocí de cerca, uno por uno. Después, casi todos lo traicionaron a Perón, algunos en octubre de 1945, otros más tarde. Me di el gusto de insultarlos de frente, gritándoles en la cara la deslealtad y el deshonor con que procedían o combatiéndolos hasta probar la falsía de sus procedimientos y de sus intenciones.
Yo me quedé sola junto a mi coronel hasta que se lo llevaron prisionero. Desde aquellos días desconfié de los amigos encumbrados y de los hombres de honor y me aferré ciegamente a los hombres y mujeres humildes de mi pueblo que sin tanto "honor", sin tantos títulos ni privilegios saben jugarse la vida por un hombre, por una causa, por un ideal. ¡O por un simple sentimiento del corazón!
Aquellas primeras grandes desilusiones me hicieron ver con claridad el camino: Perón no podía creer en nada ni en nadie que no fuese su pueblo.
Desde entonces se lo he dicho infinitas veces en todos los tonos de voz como para que nunca se le olvide, en medio de tantas palabras con que mienten su honor y lealtad los hombres que rodean por lo general a un presidente.
Los pueblos de la tierra no sólo deben elegir al hombre que los conduzca: deben saber cuidarlo de los enemigos que tienen en las antesalas de todos los gobiernos.
Yo cuidé por mi pueblo a Perón y los eché de sus antesalas, a veces con una sonrisa, y a veces también con las duras palabras de la verdad que dije de frente con toda la indignación de mi rebeldía.

5. LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO
Los enemigos del pueblo fueron y siguen siendo los enemigos de Perón. Yo los he visto llegar hasta él con todas las formas de la maldad y de la mentira. Quiero denunciarlos definitivamente. Porque serán enemigos eternos de Perón y del pueblo aquí y en cualquier parte del mundo donde se levante la bandera de la justicia y la libertad.
Nosotros los hemos vencido, pero ellos pertenecen a una raza que nunca morirá definitivamente.
Todos llevamos en la sangre la semilla del egoísmo que nos puede hacer enemigos del pueblo y de su causa. Es necesario aplastarla donde quiera que brote si queremos que alguna vez el mundo alcance el mediodía brillante de los pueblos, si no queremos que vuelva a caer la noche sobre su victoria.
A los enemigos de Perón yo los he conocido de cerca y de frente.
Yo no me quedé jamás en la retaguardia de sus luchas. Estuve en la primera línea de combate; peleando los días cortos y las noches largas de mi afán, infinito como la sed de mi corazón, y cumplí dos tareas.
¡No sé cuál fue más digna de una vida pequeña como la mía, pero mi vida al fin! Una, pelear por los derechos de mi pueblo. La otra, cuidar las espaldas de Perón.
En esa doble tarea, inmensa para mí, que no tenía más armas que mi corazón enardecido, conocí a los enemigos de Perón y de mi pueblo. Son los mismos.
¡Sí! Nunca vi a nadie de nuestra raza y la raza de los pueblos! peleando contra Perón.
A los otros en cambio, si...
A veces los he visto fríos e insensibles. Declaro con toda la fuerza de mi fanatismo que siempre me repugnaron. Les he sentido frío de sapos o de culebras. Lo único que los mueve es la envidia. No hay que tenerles miedo: la envidia de los sapos nunca pudo tapar el canto de los ruiseñores. Pero hay que apartarlos del camino.
No pueden estar cerca del pueblo ni de los hombres que el pueblo elige para conducirlos. Y menos, pueden ser dirigentes del pueblo.
Los dirigentes del pueblo tienen que ser fanáticos del pueblo. Si no, se marean en la altura y no regresan. Yo los he visto también con el mareo de las cumbres.

6. LOS FANÁTICOS
Solamente los fanáticos -que son idealistas y son sectarios- no se entregan. Los fríos, los indiferentes, no deben servir al pueblo. No pueden servirlo aunque quieran.
Para servir al pueblo hay que estar dispuestos a todo, incluso a morir. Los fríos no mueren por una causa, sino de casualidad. Los fanáticos sí. Me gustan los fanáticos y todos los fanatismos de la historia. Me gustan los héroes y los santos. Me gustan los mártires, cualquiera sea la causa y la razón de su fanatismo.
El fanatismo que convierte a la vida en un morir permanente y heroico es el único camino que tiene la vida para vencer a la muerte.
Por eso soy fanática. Daría mi vida por Perón y por el pueblo. Porque estoy segura que solamente dándola me ganaré el derecho de vivir con ellos por toda la eternidad.
Así, fanáticas quiero que sean las mujeres de mi pueblo. Así, fanáticos quiero que sean los trabajadores y los descamisados.
El fanatismo es la única fuerza que Dios le dejó al corazón para ganar sus batallas. Es la gran fuerza de los pueblos: la única que no poseen sus enemigos, porque ellos han suprimido del mundo todo lo que suene a corazón.
Por eso los venceremos. Porque aunque tengan dinero, privilegios, jerarquías, poder y riquezas no podrán ser nunca fanáticos. Porque no tienen corazón. Nosotros sí.
Ellos no pueden ser idealistas, porque las ideas tienen su raíz en la inteligencia, pero los ideales tienen su pedestal en el corazón. No pueden ser fanáticos porque las sombras no pueden mirarse en el espejo del sol.
Frente a frente, ellos y nosotros, ellos con todas las fuerzas del mundo y nosotros con nuestro fanatismo, siempre venceremos nosotros.
Tenemos que convencernos para siempre: el mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo.
Quemarnos para poder quemar, sin escuchar la sirena de los mediocres y de los imbéciles que nos hablan de prudencia.
Ellos, que hablan de la dulzura y del amor, se olvidan que Cristo dijo: "¡Fuego he venido a traer sobre la tierra y que más quiero sino que arda!"
Cristo nos dio un ejemplo divino de fanatismo. ¿Qué son a su lado los eternos predicadores de la mediocridad?

7. NI FIELES NI REBELDES
Yo he medido con la vara de mi corazón la frialdad y el fanatismo de los hombres. Los dos extremos han desfilado permanentemente ante mis ojos. El paisaje de estos años de mi vida es un inmenso contraste de luces y sombras.
En todos los momentos de esta vida mía me es dado contemplar y sufrir ese tremendo encuentro del fanatismo y de la indiferencia.
Confieso que no me duele tanto el odio de los enemigos de Perón como la frialdad y la indiferencia de los que debieron ser amigos de su causa maravillosa.
Comprendo más y casi diría que perdono más el odio de la oligarquía que la frialdad de algún hijo bastardo del pueblo que no siente ni comprende a Perón.
Si alguna cosa tengo que reprocharle a las altas jerarquías militares y clericales es precisamente su frialdad y su indiferencia frente al drama de mi pueblo. Sí, no exagero: lo que sucede en nuestro pueblo es drama, auténtico y extraordinario drama por la posesión de la vida, de la felicidad, del simple y sencillo bienestar que mi pueblo venía soñando desde el principio de su historia.
El 17 de octubre fue el encuentro del Pueblo con Perón. Aquella noche inolvidable se selló el destino de los dos, y así empezó el inmenso drama...
Frente a un mundo de pueblos sometidos Perón levantó la bandera de nuestra liberación. Frente a un mundo de pueblos explotados Perón levantó la bandera de la justicia.
Yo le sumé mi corazón y entrelacé las dos banderas de la justicia y de la libertad con un poco de amor... pero todo esto -la libertad, la justicia y el amor, Perón y su pueblo-, todo esto es demasiado para que pueda mirarse con indiferencia o con frialdad.
Todo esto merece odio o merece amor.
Los tibios, los indiferentes, las reservas mentales, los peronistas a medias, me dan asco. Me repugnan porque no tienen olor ni sabor. Frente al avance permanente e inexorable del día maravilloso de los pueblos también los hombres se dividen en los tres campos eternos del odio, de la indiferencia y del amor.
Hay fanáticos del pueblo. Hay enemigos del pueblo. Y hay indiferentes. Estos pertenecen a la clase de hombre que Dante señaló ya en las puertas del infierno. Nunca se juegan por nada. Son como "los ángeles que no fueron ni fieles ni rebeldes".

9. LOS IMPERIALISMOS
¡Los imperialismos! A Perón y a nuestro pueblo les ha tocado la desgracia del imperialismo capitalista. Yo lo he visto de cerca en sus miserias y en sus crímenes. Se dice defensor de la justicia mientras extiende las garras de su rapiña sobre los bienes de todos los pueblos sometidos a su omnipotencia. Se proclama defensor de la libertad mientras va encadenando a todos los pueblos que de buena o de mala fe tienen que aceptar sus inapelables exigencias.

10. LOS QUE SE ENTREGAN
Pero más abominable aún que los imperialistas son los hombres de las oligarquías nacionales que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o por sonrisas la felicidad de sus pueblos.
Yo los he conocido también de cerca. Frente a los imperialismos no sentí otra cosa que la indignación del odio, pero frente a los entregadores de sus pueblos, a ella sumé la infinita indignación de mi desprecio.
Muchas veces los he oído disculparse ante mi agresividad irónica y mordaz. "No podemos hacer nada", decían. Los he oído muchas veces; en todos los tonos de la mentira.
¡Mentira! ¡Sí! ¡Mil veces mentira...!
Hay una sola cosa invencible en la tierra: la voluntad de los pueblos. No hay ningún pueblo de la tierra que no pueda ser justo, libre y soberano.
"No podemos hacer nada" es lo que dicen todos los gobiernos cobardes de las naciones sometidas.
No lo dicen por convencimiento sino por conveniencias.

11. POR CUALQUIER MEDIO
Nosotros somos un pequeño pueblo de la tierra, y sin embargo con nosotros Perón decidió ganar, frente al imperialismo capitalista, nuestra propia justicia y nuestra propia libertad.
Y somos justos y libres. Podrá costar más o menos sacrificio ¡pero siempre se puede!
No hay nada que sea más fuerte que un pueblo. Lo único que se necesita es decidirlo a ser justo, libre y soberano.
¿Los procedimientos? Hay mil procedimientos eficaces para vencer: con armas o sin armas, de frente o por la espalda, a la luz del día o a la sombra de la noche, con un gesto de rabia o con una sonrisa, llorando o cantando, por los medios legales o por los medios ilícitos que los mismos imperialismos utilizan en contra de los pueblos.
Yo me pregunto: ¿qué pueden hacer un millón de acorazados, un millón de aviones y un millón de bombas atómicas contra un pueblo que decide sabotear a sus amos hasta conseguir la libertad y la justicia?
Frente a la explotación inicua y execrable, todo es poco. Y cualquier cosa es importante para vencer.

30. UNA SOLA CLASE
Es necesario que los hombres y mujeres del pueblo sean siempre sectarios y fanáticos y no se entreguen jamás a la oligarquía.
No puede haber, como dice la doctrina de Perón, más que una sola clase: los que trabajan.
Es necesario que los pueblos impongan en el mundo entero esta verdad peronista.
Los dirigentes sindicales y las mujeres que son pueblo puro no pueden, no deben entregarse jamás a la oligarquía.
Yo no hago cuestión de clases. Yo no auspicio la lucha de clases, pero el dilema nuestro es muy claro: la oligarquía que nos explotó miles de años en el mundo tratará siempre de vencemos.
Con ellos no nos entenderemos nunca, porque lo único que ellos quieren es lo único que nosotros no podremos darle jamás: nuestra libertad.
Para que no haya luchas de clases, yo no creo, como los comunistas, que sea necesario matar a todos los oligarcas del mundo. No, porque sería cosa de no acabar jamás, ya que una vez desaparecidos los de ahora tendríamos que empezar con nuestros hombres convertidos en oligarcas, en virtud de la ambición, de los honores, del dinero o del poder.
El camino es convertir a todos los oligarcas del mundo: hacerlos pueblo, de nuestra clase y de nuestra raza.
¿Cómo? Haciéndolos trabajar para que integren la única clase que reconoce Perón: la de los hombres que trabajan. El trabajo es la gran tarea de los hombres, pero es la gran virtud.
Cuando todos sean trabajadores, cuando todos vivan del propio trabajo y no del trabajo ajeno, seremos todos más buenos, más hermanos, y la oligarquía será un recuerdo amargo y doloroso para la humanidad.
Pero, mientras tanto, lo fundamental es que los hombres del pueblo, los de la clase que trabaja, no se entreguen a la raza oligarca de los explotadores.
Todo explotador es enemigo del pueblo. ¡La justicia exige que sea derrotado!

" Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas".EVITA

Maria Eva Duarte nació en Los Toldos, província de Buenos Aires, en 1919. Ella, su madre, Juana Ibarguren, y sus cuatro hermanos formaban la família irregular de Juan Duarte, que falleció cuando Evita tenía seis o siete años. En esa época, se mudaron para Junín, donde Eva permaneció hasta 1935. 








Se sentía asfixiada por el ambiente pueblerino y entonces, con tan sólo 15 años, decide mudarse a Buenos Aires buscando convertirse en una actriz. Sola, sin recursos ni educación, se enfrenta con un mundo hostil y duro, cuyas reglas desconoce. Pero triunfa: llega a ser actriz de cierto nombre , pese a la falta de mayores talentos teatrales, y a encabezar un programa de rádio muy escuchado. 










Pero su destino era otro. En enero de 1944, Eva Duarte conoce al coronel Juan Domingo Perón en un festival que la comunidad artística realizaba en benefício de las víctimas de un terremoto que había destruído la ciudad de San Juan pocos días antes. 


En el mes siguiente, ya vivían juntos y dos años más tarde regularizan la relación, contrayendo matrimonio en una ceremonia íntima y que no trasciende al público. 


En febrero de 1946, después de una campaña electoral en que la presencia de Evita fue marcante, Perón es electo presidente. La oposición le trasladó a ella la antipatia y el rechazo que sentian por Perón. La acensión vertiginosa de "esa mujerfue para esos argentinos un motivo más de repúdio. 

En su rol de primera dama, Eva Perón desarrolló un trabajo intenso , tanto en el aspecto político como en el social. En cuanto a la política, trabajó intensamente para obtener el votofemenino y fue organizadora y fundadora de la rama femenina del peronismo. Esta organización se formó reclutando mujeres de distintas extracciones sociales por todo el país. Las dirigentes de la nueva agrupación recibieron el nombre de "delegadas censistas". 

En el aspecto social su trabajo se desarrolló en la Fundación Eva Perón, mantenida por contribuciones de empresarios y por donaciones que los trabajadores hacian cuando tenian una mejora en sus sueldos. Creó hospitales, hogares para ancianos y madres solteras, dos policlínicos, escuelas, una Ciudad Infantil. Durante las fiestas distribuía sidra y pan dulce, socorría a los necesitados y organizaba torneos deportivos infantiles y juveniles. 

El otro bastón y tal vez eje principal de su popularidad fue constituído en torno a los sindicalistas y a su facilidad y carisma para conectarse con las masas trabajadoras , a quienes ella llamaba sus "descamisados". 

Eva Perón falleció el 26 de julio de 1952, aun muy joven, por ocasión de una leucemia. El dolor popular no la abandonó en un velatorio que duró 14 días y a partir de entonces no la abandonaría jamás. 

Fuente:http://www.mibsasquerido.com.ar/xPersonajes02.htm 




Fundacion Eva Peron



El 8 de junio de 1948 con una donación de 10 mil pesos, depositada en el Banco de la Nación, Evita, abrió la cuenta bancaria que daría origen a la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, que reemplazaría a la antigua Sociedad de Beneficencia que ella no pudo gobernar. 



Careciendo en principio de local propio, la Fundación instaló sus oficinas en la Secretaría de Trabajo y Previsión, aunque por lo general Evita resolvía los agudos problemas de su Institución en la residencia presidencial. 

El personal que manejaba los fondos que crecían a ritmo acelerado era reducido, ya que el mecanismo contable lo dirigían los empleados del Ministerio de Hacienda. Veintitrés días después de su creación el patrimonio de la Fundación ascendía a 2.727.763 pesos, suma proveniente de una disposición del gobierno que derivo hacia ella los fondos sobrantes de las partidas ministeriales. Por otra parte, las donaciones comenzaron a llegar en forma masiva, desorganizada, mediante cheques, giros, encomiendas conteniendo ropas, alimentos y los más diversos objetos que Evita entregaba a los más necesitados. "la felicidad de unpueblo, en cuanto a sus medios de vida se refiere- decía -, se logra con una adecuada legislación en materia de Justicia Social y una equitativa distribución de la Ayuda Social".


"Ayuda Social sí, limosna no".



Todo lo que fuera socorro social pasó a ser monopolio de la Fundación impulsada por el apoyoeconómico que le brindo el gobierno, previendo que a corto plazo podía convertirse en uninstrumento de invalorable acción política. 
Por su parte, Evita se lanzó en una intensa campaña en el orden nacional y los carteles anunciando obras y donaciones inundaron el país a lo largo y a lo ancho, a pesar que las criticas comenzaban a surgir a través de los opositores más resentidos.. 






Una especie de milagro


El rápido florecimiento de la Fundación se debió, en gran parte, a la riqueza que Perón había logrado movilizar en apenas un año y medio de su gestión y volcar sobre los niveles que hasta entonces habían sido reprimidos por una economía con tendencia opresora. Miguel Miranda, como un mago, logró producir una especie de milagro argentino. "Parece que tiene la varita mágica", fue uno de los tantos elogios dispensados a su tarea, y Perón supo capitalizar con cierto milagro. 

El costo de la vida y los salarios habían roto el equilibrio angustioso de años atrás y por primera vez en los últimos años lograron ventajasTomando como base 100 para el año 1943, según un ejemplo gráfico que circuló entonces, el costo de la vida en 1948 ascendió a 180, pero el salario con la misma base había trepado a 267. 

Con el aumento del salario, el total de ventas efectuadas por los comerciantes minoristas se triplico desde 1943 a 1949. 



Otro aspecto que daba el tono de la política practicaba por Perón con la clase trabajadora fue el auge que le dio al Registro Nacional de Colocaciones. 
Desde décadas atrás funcionaban las agencias donde debían recurrir los que buscaban trabajo. 

El decreto 35.188 del 30 de diciembre de 1944 cancela los permisos de funcionamiento de las agencias particulares e incremento la tarea del Registro. 
Desde ese año hasta 1948, 683 mil personas recurrieron a él en busca de ocupación y 689 mil patrones en busca de persona. 

El resultado fue provechoso, ya que 613 mil personas lograron ocupación. 

En el orden social, Perón logro la adhesión más importante con el otorgamiento masivo de jubilaciones, sobre todo entre empleados de comercio



Aportes Obligatorios y cadenas de proveedurías

Para el 30 de diciembre de 1949, el patrimonio de la Fundación ascendió a 122 millones de pesos.Esa multiplicación de aquellos 10 mil pesos depositados por Evita se debió, por sobre todas las cosas, a las donaciones que incesantemente recibía de todos los sectores. 




Las donaciones se multiplicaron con asiduidad casi obsesiva. Todo el mundo quiso hacersepresente con dinero, objetos, especies. La Fundación se transformó sin sentirlo día tras día en un monstruoso aparato de transmutación que recibía millones de pesos y entrega otro tanto enayuda, no en beneficencia, una palabra que repugnaba a Evita. 

En su crecimiento, la Fundación amenazo con instituir un Estado dentro de otro. Los bienes que en 1953 revelan un patrimonio de 2.400 millones de pesos ascenderán hasta 3.500 millones en 1955. Administrar ese capital requiere una organización inmensa. 

Las más importantes sumas que ingresaban a la Fundación provinieron de una disposición del Poder Ejecutivo por el cual dos veces al año, el 1º de mayo y el 12 de octubre, debían efectuarse aportes obligatorios que los patrones descontaban por planilla de sueldo de sus obreros y empleados. Esa orden provoco no pocas resistencias en quienes veían una compulsión en los descuentos, como una prueba del estado totalitario. 
Pero con esos aportes se logro la financiación de la inmensa cantidad de las obras iniciadas que veían peligrar su concreción por el rápido agotamiento de los recursos 


"Para los que acusan- escribía Evita en Democracia contestando a las criticas que las sociedades de beneficencia le hacían en 1948- bueno es recordarles que la ayuda social que ahora se practica nada tiene de común con la de antes. No llega a manera de limosna como caso excepcional, ni tiene antifaz de pensión graciable. No se hace para cubrir los gastos de un lujoso departamento o el cuidado de un perrito de raza." 



"La Ayuda Social distribuyó miles de muebles, máquinas de coser y otros elementos que llevaron comodidad a los necesitados "Niños y mayores, todos por la varita mágica del hada buena, transforman sus harapos en ropas que no son todas de un mismo color o hechura, sino de uso corrientes y de buena calidad"; "Antes: nadie escuchaba el clamor de los desesperados. Ahora: la ayuda rápida y eficaz llega para mitigar los efectos del infortunio" : o por último "Los ancianos eran víctimas de la indiferencia. Ahora sus derechos están incluidos en la constitución Nacional". 



Tal vez la obra de mayor resonancia, que llego hasta los más recónditos puntos del país, fueron los Campeonatos Infantiles. Es difícil percatarse hoy, después de transcurridas más de dos décadas de su primer torneo, de l a importancia que tuvo para los chicos que por primera vez calzaron un par de zapatos o fueron revisados por el médico . Miles de millones de pesos fueron destinados a su organización que en las finales se convertían en verdaderas jornadas de fútbol con el despliegue y boato de los grandes encuentros profesionales. 



Finalmente, la ayuda social de carácter general estuvo dirigida al interior del país donde lleno las necesidades de la población de escasos recursos. Casi 3 millones de elementos fueron despachados incesantemente durante todo el año 1953 y parte de 1954. 

Desde enero hasta diciembre del mismo año, la Fundación que ya había transpuesto los limites del país, remitió ayuda a Perú, Chile (en dos oportunidades), Costa Rica, Paraguay, México y Ecuador, por sumas varias veces millonarias. 

Con el derrocamiento de Perón los bienes cuantiosos, según rezaban sus estatutos, debían volver al pueblo, de donde habían salido. En una entrevista concedida a la revista Primera Plana en 1966, Ramón Cereijo, que fuera administrador de la Fundación explicó que el gobierno de la Revolución Libertadora "no integro esos 3.500 millones de pesos (capital de la entidad en septiembre de 1955) a las cajas (de los cuales había 600 millones en efectivo) reunidos con el aporte obrero". 

De todas maneras la Fundación Eva Perón había vivido siete años y medio en el transcurso de los cuales alcanzo dimensiones insospechadas hasta para su misma fundadora. Con su liquidación se clausuro una época. En septiembre de 1955 los estudiantes tomaron por asalto el edificio de su sede, de arquitectura grecorromana, de Paseo Colon, y un mes después las gigantescas figuras de piedra que coronaban su frente, fueron descendidas sin reparar que tenían un significado más amplio que el meramente político. 

Fuente: http://www.marianowest.com.ar/archivos/biblioteca/historiadelperonismo/11.pdf 






La Mujer en la Política


La primera tarea a realizar fue saber cuántas mujeres peronistas existían en el país. Es decir“cuántas somos y dónde estamos”. Eva se abocó a realizar un censo nacional de mujeres peronistas. Para ello escogió personalmente a 23 responsables de la organi­zación y puesta en marcha del partido. Las buscó jóvenes, sin experiencia política ante­rior, sumamente activas y de reconocida afinidad con el peronismo. 

Estas delegadas tuvieron la función específica de levantar el censo de las mujeres peronistas en todas las provincias y territorios nacionales. Como su tarea era primera­mente censar, se las llamacensistas. Recorrieron el país entero censando y abriendo unidades básicas exclusivas para las mujeres. 

“Las delegadas son verdaderas misioneras de la doctrina peronista en la acción y en la prédica, y las mujeres que colaboren con ellas con desinterés, perseverancia y lealtad serán las futuras dirigentes del movimiento en cada distrito.” 

El grupo de delegadas y subdelegadas estaba compuesto en general por maestras, amas de casa,enfermeras. Algunas eran casadas y otras solteras. 

”Todas muy jóvenes. Yo las había conocido como colaboradoras mías infatigables en la ayuda social, como fervientes peronistas de todas las horas, como fanáticas de la causa de Perón. Tenía que exigirles grandes sacrificios: abandonar el hogar, el trabajo, dejarprácticamente una vida para empezar otra distinta, intensa y dura. Para eso necesitaba mujeres así, injatigables, fervientes, fanáticas... esa empresa re­quería mujeres intrépidas dispuestas a trabajar día y noche.” 

Estas mujeres, que formaban parte de la dirigencia intermedia, estaban entregadas a una disponibilidad absoluta, ya sean solteras o casadas, cuyos maridos estuvieran dis­puestos a apoyar su actividad y en general sin hijos

La tarea encomendada requería sacrificios: una férrea disciplina y una dedicación y renunciamiento personal muy importantes. En un primer momento la única misión era censar. 



Las censistas iban casa por casa con una carpeta llena de papeles con las indicacio­nes dc lo que debían hacer: afiliar o buscar a las peronistas y ver cuales eran las necesi­dades de los vecinos del barrio que pudieran ser cubiertas por la Fundación. 

El contacto casa por casa funcionaba como una invitación a las vecinas a afiliarse al partido y a convocarlas a la unidad básica previamente instalada en el barrio. Esta tarea de recorrer las calles,dialogar con personas desconocidas, amén de encontrarse en ciu­dades o pueblos que no eran los propios, y que en alguna circunstancia podían mostrar­se hostiles, constituye una actividad novedosa que obviamente significó trascender el ámbito hogareño para volcarse al público. 

Las censistas se encontraron con dos dificultades casi constantes en las mujeres rehacias a participar: el miedo de muchas a lo desconocido y la oposición de los maridos a que sus mujeres actuaran en política. 


La relación con Eva Perón



En un primer momento la organización interna de las dos ramas del partido es coin­cidente, por lo que se indica a las delegadas que lean minuciosamente el “Manual del Peronista” como guía para el trabajo. Esto cambiará con el correr de los meses adoptan­do el Partido Peronista Femenino una organización y actividad diferentes a las de la rama masculina. 

En la primera circular, que data de octubre de 1949, se indica a las delegadas censistas que deben proceder a inaugurar el local (asignado para el cumplimiento de su misión) antes del 30 del mismo mes. Se debía invitar a todos los centros femeninos y también a las autoridades partidarias de la rama masculina de cada circunscripción. 

”...destacar el valor del Peronismo como doctrina y su sentido de significación nacional destacando que la mujer tiene no solo una misión política que cumplir en el peronismo, sino una misión social de la que puede ser ejemplo vivo la señora Eva Perón y destacar que la lealtad es la virtud, que no debe dejar de tener ningún peronista, como ejemplo vivo puede ser el Coronel Mercante... Señalar que por el momento la única tarea del movimiento es censar; cumplida esta será posible luego iniciar la acción política en forma directa..” 

La censista debía organizar de inmediato la actividad de su sede central en forma permanente.“Antes de que se armara el partido la Señora mandaba a que se busquen sedes sin que nadie se entere...” 

Las delegadas tenían la obligación de buscar locales para la instalación de unidades básicas a lo largo de todo el territorio provincial o de capital federal, según fuera el caso. 


Las censistas, corno resultado del censo y el contacto con diferentes mujeres del barrio, debían seleccionar a aquellas que tuvieran condiciones para incorporarse como subdelegadas. Para ello proponían tres nombres para ser presentados personalmente a Eva Perón. Ponían especial cuidado en la elección, debiendo privilegiar las condiciones morales, peronistas, etc. de las mismas. Eva las advierte diciendo que tengan “... cuidado en (no elegir) a las que estaban casadas con algún funcionario... (porque sino)... los man­dos van a tener injerencia en el PPF”. 

La censista debía ser en palabras de Eva Perón “Apóstol de la doctrina peronista”, manteniendo una conducta recta en todas las circunstancias. Mostrándose también como ejemplo permanente en todos los instantes de su vida y en todos los aspectos de su actuación pública. Es el mismo movimiento femenino el que se hace presente por ella en todas partes. T olerancia, persuasión,amor, comprensión, abnegación, sacrificio y renunciamiento son las cualidades que Eva pedía a sus colaboradoras que manifestaran en su accionar. 

Es interesante comentar el papel desempañado por la policía en relación con la acti­vidad partidaria femenina. La policía actuaba como agente de control de las delegadas; el comisario de la zona, ya sea ciudad o pueblo, tenía el deber de enviar semanalmente un informe a la presidencia del partido describiendo las acciones de las censistas. Es gracioso ver en una circular el llamado de atención a unas delegadas, que se encontra­ban en “amable tertulia dentro de la unidad básica con el policía de la esquina”, indicándosele que esa costumbre estaba totalmente prohibida en el Partido Peronista Femenino. Ese “policía de la esquina”, es el que en definitiva informaba secretamente del accionar de sus interlocutoras. 

La policía actuaba, sobretodo en las provincias rehacias al peronismo, como nexo entre las delegadas y la población femenina. Cuando una censista llegaba a una ciudad o pueblo alejado, loprimero que hacía era ponerse en contacto con el policía, para que la introduzca entre las mujeres del lugar. O bien, la ponía en contacto con su propia esposa, y ella avisaba a las otras mujeres lallegada de la censista, o les indicaban cuales de las mujeres del pueblo eran simpatizantes peronistas. 

En julio de 1951 se integró la Comisión Nacional del Partido Peronista Femenino. La presidía Eva Perón y estaba compuesta por: María Rosa Calviño de Gómez en la secretaría de organización, Dora Gaeta Iturbe en la secretaría de prensa, Juana Larraun como tesorera y Agueda de Barro, Amparo López de Ochoa y Delia Parodi, vocales. 

La política partidaria se intensificó en el año 1951 a raíz de la campaña electoral, que tendría por primera vez a las mujeres como votantes. Con el propósito de la acción proselitista y afiliatoria, la presidencia del partido proveía de todo tipo de material que pueda hacer falta en la unidad básica: fichas, afiches, carteles, panfletos, pintura, fotos y fotógrafos, papel, papel membreteado, banderas, escudos, carnets, etc. Debido a ciertas irregularidades cometidas por alguna subdelegada, se instruyó la prohibición de solicitar donaciones en dinero al comercio o a la industria. Las Unidades básicas no recibían dinero, en caso de ser necesario, las delegadas o subdelegadas debían cubrir los gastos con sus propios ingresos. 

La subdelegada se ocupaba de preparar los actos partidarios, como por ejemplo los dcl 17 de octubre. A tal fin organizaban una serie de “recitaciones, teatralizaciones, monólogos, canciones referidas a la fecha celebrada y que transmitan a los asistentes la emoción que a todos los embarga... debiendo entonarse el Himno Nacional, la marcha peronista y Evita Capitana.” La Unidad Básica era arreglada en la semana del 15 al 21 con motivos alegóricos, debiendo enviarse a la presidencia del partido los programas dc festejos para su aprobación. 

Ellas realizaban las charlas de adoctrinamiento y dictaban clases de capacitación para las futuras electoras. Se ocupaban, como veremos en el capítulo dedicado a Unida­des básicas, dc montar toda la serie de actividades que se realizaban en las mismas, sin descuidar la asistencia brindada a través de la básica como conexión con la Fundación. 

Eva mantenía con sus mujeres una relación prácticamente maternal, con una aten­ción muy especial hacia cada una de ellas. Ana Macri cuenta con lágrimas en los ojos: ”nos cuidaba como una madre a su hija de 15 años”. La misma Eva lo destaca diciendo “quiero ser para las mujeres peronistas como una madre, como una hermana que trata de com­prenderlas, de ayudarlas y de hacer que se entiendan y ayuden entre ustedes mismas.”(32) 

Las dirigentes intermedias respondían a este privilegio con una dedicación total, basada en una estricta disciplina, que abarcaba tanto la vida personal como la política. Contaban con una disponibilidad absoluta y tal como se los pedía Eva “tienen que traba­jar y sacrificarse porque nada se consigue sino por el camino del sacrificio, de la comprensión y del amor... Sacrifiquémonos; no pensemos en horarios ni en nada. Estamos luchando por el ser o no ser de la patria...” La palabra sacrificio es una de las más invocada por Evita cuando se dirige a las dirigentes intermedias. 

Fuente: http://humano.ya.com/flasheva/ppfemen2.htm 




Su muerte


La voz oficial anunció por la radio que a las 20.25 hs. del 26 de julio de 1952, Eva Perón pasó a la inmortalidad y agrega Félix Luna (1985) describe a los días que siguieron " como si una gran tiniebla descendiera en todos lados". Llovizna incesante sobre calles vacías, vidrieras a oscuras, los faroles de las calles cubiertos con crespones negros, no funcionaban los transportes. Se decretó duelo nacional por un mes y la obligación de mostrar señales de duelo. Cerraron loscines, los teatros y todos los espectáculos, las radios transmitían exclusivamente músicafúnebre y los diarios orlaban su primera página con franjas negras. . 

 


Fue velada durante 12 días bajo la Cúpula de la Secretaría de Trabajo. La acostaron en un féretro con tapa de vidrio y la cubrieron con un sudario blanco y una bandera argentina.Afuera la lluvia no se detenía y aquellos que querían despedirse esperaban diez horas, helados, empapados y hambrientos haciendo una larga cola que atravesaba cuadras y cuadras del centro de Buenos Aires. Medio millón de personas besó la tapa de cristal. Hubo escenas de dolor frente al ataúd, gente arrancada por la fuerza, gente atendida por las enfermeras de la Fundación.

El 9 de agosto colocaron el féretro sobre una cureña tirada por 35 representantes sindicales en mangas de camisa, la transportaron primero al Congreso, donde fue exhibida durante dos días y luego a la CGT que sería su morada provisoria mientras se construyera el monumento. Durante el trayecto una nube de flores eran arrojadas desde balcones: un millón y medio de rosas amarillas, alhelíes de los Andes, claveles blancos, orquídeas del Amazonas y crisantemos enviados por el emperador de Japón en aviones de guerra (Martínez 1996). 



Las circunstancias de la muerte de Eva Perón se asemejan a las de las mujeres que fueron popularmente canonizadas: murió joven y tras una larga y dolorosa agonía. Para sus detractores era un "castigo divino"; para sus seguidores una mártir y "una santa por eso voló hacia Dios" (Dujovne Ortiz 1996). Sus acciones, por otra parte, fueron comparadas con las actitudes de Robin Hood: Evita le sacaba a la oligarquía para darle a los desposeídos 

Para las clases sociales menos favorecidas, ella encanaba la reivindicación, la lucha contra las injusticias, así como sus sueños y fantasías. Eloy Martínez afirma que "su muerte fue una tragedia colectiva. Sin la Dama de la Esperanza no podía haber esperanza. Sin la Jefa Espiritual de la Nación, la nación se acababa" (1996:185). 

Existió por una parte una canonización oficial: la foto de Eva estaba en los altares y en los discursos de los diputados se deslizaban frases como "Evita fue la santa hecha mujer", "la esencia semidivina de Evita y su obra" (de la Luz Agüero), "Evita es blanca como los corderitos y rubia como las mieses doradas del estío" (Astorgano) e incluso se llegó a decir"inclinemos reverente la cerviz ante el nombre sagrado de Eva Perón" (Ortiz de Sosa Vivas) 



Los alumnos del primer grado de escuela primaria aprendían a leer con frases como "Evita me mima" o con "Tengo, tengo, tengo/ tú no tienes nada/ yo la tengo a Evita/ Santa y Adorada" 

Pero más allá de la propaganda oficial, más allá de los sindicatos que pedían al Vaticano la canonización de Eva, existía un genuino dolor popular. Los hogares peronistas tenían sus propios altares donde las fotos de Evita eran iluminadas con velas -cada noche a las 20:25 hs.- y estaban permanentemente adornadas con flores. Treinta y cinco años después, pese a las persecuciones y prohibiciones, fuimos testigos que estos altares aún se mantenían en ranchos ubicados en las sierras de Tucumán y Catamarca. La foto de Eva, con sus mejores vestidos de las galas patrióticas, seguía siendo considerada "El Hada Rubia" y homenajeada con florcitas -a veces hechas en papel- y velas. 

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En la memoria de los seguidores, sobretodo de los lugares marginales y lejanos del país, queda el hecho que "Evita fue la única que hizo algo por nosotros". Los recuerdos hacen referencias a medicamentos, muebles, juguetes, bicicletas, dentaduras postizas, anteojos, máquinas de coser, sillas de ruedas para los afectados de la polio. También para mucha gente representó la posibilidad de acceder por primera vez a zapatos, a una cama, a atención médica o a la ilusión de conocer elmar o la montaña. 

fuente: http://www.cuco.com.ar/eva_peron.htm 




Frases y Libros



Libros (son los que encotre disculpen) 


Cuando elegí ser Evita sé que elegí el camino de mi pueblo. Ahora, a cuatro años de aquella elección, me resulta fácil demostrar que efectivamente fue así. Nadie sino el pueblo me llama Evita.


Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar.


El mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo.


De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social.


La mayoría de los hombres que rodeaban entonces a Perón creyeron que yo no era más que una simple aventurera. Mediocres al fin, ellos no habían sabido sentir como yo quemando mi alma, el fuego de Perón, su grandeza y su bondad, sus sueños y sus ideales. Ellos creyeron que yo "calculaba" con Perón, porque medían mi vida con la vara pequeña de sus almas.


Yo no quise ni quiero nada para mí. Mi gloria es y será siempre el escudo de perón y la bandera de mi pueblo. Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria.


Como mujer siento en el alma la cálida ternura del pueblo de donde vine y a quien me debo.


Donde existe una necesidad nace un derecho.


(..) Ahora si me preguntasen qué prefiero, mi respuesta no tardaría en salir de mí: me gusta más mi nombre de pueblo. Cuando un pibe me nombra Evita me siento madre de todos los pibes y de todos los débiles y humildes de mi tierra. Cuando un obrero me llama Evita me siento con gusto compañera de todos los hombres.


Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas.


Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi patria. Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba, cariñosamente, Evita.


Aparento vivir en un sopor permanente para que supongan que ignoro el final... Es mi fin en este mundo y en mi patria, pero no en la memoria de los míos. Ellos siempre me tendrán presente, por la simple razón de que siempre habrá injusticias y regresarán a mi recuerdo todos los tristes desamparados de esta querida tierra.


Pongo junto al alma de mi pueblo, mi propia alma.


Los pueblos de la tierra no sólo deben elegir al hombre que los conduzca: deben saber cuidarlo de los enemigos que tienen en las antesalas de todos los gobiernos.


(...) Lo único que los mueve es la envidia. No hay que tenerles miedo: la envidia de los sapos nunca pudo tapar el canto de los ruiseñores.


Solamente los fanáticos -que son idealistas y son sectarios- no se entregan. (...) Los fríos no mueren por una causa, sino de casualidad. Los fanáticos sí. Me gustan los fanáticos y todos los fanatismos de la historia.


Ya no quiero explicarles nada de mi vida ni de mis obras. No quiero recibir ya ningún elogio. Me tienen sin cuidado los odios y las alabanzas de los hombres que pertenecen a la raza de los explotadores. Quiero revelar a los pueblos. Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón.


(..) Por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas. Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo. Tengo que decirlas al pueblo de donde vine. Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanidad.


Todas estas ideas y razones me llevan a decirle a mi pueblo y a todos los pueblos del mundo en este mensaje de mis verdades: nadie puede más que nosotros. Somos más fuertes que todas las fuerzas armadas de todas las naciones juntas.


El arma de los imperialismos es el hambre. Nosotros, los pueblos sabemos lo que es morir de hambre.


Cada uno debe empezar a dar de sí todo lo que pueda dar, y aún más. Solo así construiremos la Argentina que deseamos, no para nosotros, sino para los que vendrán después, para nuestros hijos, para los argentinos de mañana.


El capitalismo foráneo, el capitalismo foráneo y sus sirvientes oligárquicos y entreguistas han podido comprobar que no hay fuerza capaz de doblegar a un pueblo que tiene conciencia de sus derechos.


Queremos una Argentina pacífica, poderosa y soberana y una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo. Queremos el bienestar de los trabajadores, la dignificación de los humildes y la grandeza de esta patria que Perón nos ha dado y que todos debemos defender como la más justa, la máslibre y la más soberana de la Tierra.


La patria no es patrimonio de ninguna fuerza. La patria es el pueblo y nada puede sobreponerse al pueblo sin que corran peligro la libertad y la justicia. Las fuerzas armadas sirven a la patria sirviendo al pueblo.


Pero más abominable aún que los imperialistas son los hombres de las oligarquías nacionales que se entregan vendiendo y a veces regalando por monedas o por sonrisas la felicidad de sus pueblos.


El talón de Aquiles del imperialismo son sus intereses. Donde esos intereses del imperialismo se llamen "petróleo" basta, para vencerlos, con echar una piedra en cada pozo. Donde se llame cobre o estaño basta con que se rompan las máquinas que los extraen de la tierra o que se crucen de brazos los trabajadores explotados.