lunes, 31 de octubre de 2011

Clarín y cómo instalar la preocupación


Contra las Mentiras de Clarín

El diario machacó esta semana con la "preocupación" por el dólar y la fuga de divisas. A tal punto que de las últimas siete tapas, cinco son sobre este tema.
Solamente el domingo y el lunes post electoral hizo un impas a esta embestida mediática de instalar una alarma en la población. 
El matutino priorizó el sábado la “Fuerte intervención del Gobierno para contener el dólar”, encabezó el martes la tapa con el título “Aseguran que no se desdoblará el mercado del dólar”, relegó el miércoles y el jueves a espacios secundarios que “La titular del Central dijo que no habrá salto del dólar” y las “Medidas para enfrentar la fuerte presión sobre el dólar”, y jerarquiza hoy los “Nuevos controles para las compras grandes de dólares”. Cabe remarcar que ningún otro matutino hizo referencia con tanto énfasis esta semana las supuestas especulaciones con el tipo de cambio. 

Es más, en la mayoría de las notas centrales que publicó estos días Clarín, además de explicar las medidas (los nuevos controles para comprar dólares y las restricciones para la salida de divisas del país) se utilizaron frases tales como "la preocupación sobre el mercado cambiario está en el tope de la agenda", "ahora mismo asoman luces color amarillo intenso en el tablero oficial" o "En el Central reconocen que en las últimas semanas recrudecieron los rumores sobre la posibilidad de que, tras las elecciones presidenciales, el Gobierno tomaría medidas drásticas para enfrentar la fuga de capitales”. Claramente, la idea no es solo instalar y poner en el tapete el tema sino también sembrar precupación y clima de inestabilidad alrededor. 
Respecto de este tema se puede tomar como ejemplo el programa que ayer en emitió la señal de cable TN (Grupo Clariín) de El juego limpio, que conduce el peridista Nelson Castro. El planteo del programa fue analizado en el blog rambletamble del consultor Artémio López bajo el título: Ahora llegó la "fuga de dólares" ... cómo chantajea la restauración conservadora?. Dice el artículo:
Ayer en El Juego limpio, con el Dr. Nelson, varios economistas muy reputados del país (el país enterrado bajo una tonelada de votos el pasado 23 de octubre, claro) que abarcaban de izquierda a derecha del espectro ideológico argento, como es habitual en ellos, plantearon una vez más un escenario sí que apocalítico para nuestro país, culminando su exposición ya en plena excitación psicomotriz y alertando que "estamos a un paso de Grecia y la crisis del año 2001-2002". 
Este chantaje a través de los medios es habitual y forma parte de los recursos conocidos de loobystas de toda laya. Los mecanismos de amenaza mediática son habituales, el mundo cultural desde donde se disparan está sujeto al paradigma neoliberal de los años 90, y tiene en las calificadoras de riesgo su núcleo duro de sentido a nivel planetario. 
Para observar cómo funciona el chantaje y la amenaza mediática, recordemos qué decían a meses de la mega crisis que hizo estallar a Grecia, cuando, debemos recordar, la calificación de la economía griega merecía mejor calificación que la argentina
FUENTES: RAMBLETAMBLE, DIARIO REGISTRADO Y http://www.taringa.net/comunidades/clarin-corporacion

CLARIN, LA NAZION Y ALIADOS, ALIENTAN UN GOLPE ECONOMICO,, HDP!!! A CUIDAR EL PROYECTO Y A CRISTINA


HACE 8 DIAS CLARIN Y LA NAZION, VIENEN PUBLICANDO UNA CORRIDA DEL DOLAR, SI NO ES UN INTENTO DE GOLPE DE ESTADO ECONOMICO, COMO SE LLAMA!!!

Clarín y cómo instalar la preocupación

El diario machacó esta semana con la "preocupación" por el dólar y la fuga de divisas. A tal punto que de las últimas siete tapas, cinco son sobre este tema.
Solamente el domingo y el lunes post electoral hizo un impas a esta embestida mediática de instalar una alarma en la población.

El matutino priorizó el sábado la “Fuerte intervención del Gobierno para contener el dólar”, encabezó el martes la tapa con el título “Aseguran que no se desdoblará el mercado del dólar”, relegó el miércoles y el jueves a espacios secundarios que “La titular del Central dijo que no habrá salto del dólar” y las “Medidas para enfrentar la fuerte presión sobre el dólar”, y jerarquiza hoy los “Nuevos controles para las compras grandes de dólares”. Cabe remarcar que ningún otro matutino hizo referencia con tanto énfasis esta semana las supuestas especulaciones con el tipo de cambio.

Es más, en la mayoría de las notas centrales que publicó estos días Clarín, además de explicar las medidas (los nuevos controles para comprar dólares y las restricciones para la salida de divisas del país) se utilizaron frases tales como "la preocupación sobre el mercado cambiario está en el tope de la agenda", "ahora mismo asoman luces color amarillo intenso en el tablero oficial" o "En el Central reconocen que en las últimas semanas recrudecieron los rumores sobre la posibilidad de que, tras las elecciones presidenciales, el Gobierno tomaría medidas drásticas para enfrentar la fuga de capitales”. Claramente, la idea no es solo instalar y poner en el tapete el tema sino también sembrar precupación y clima de inestabilidad alrededor.

Respecto de este tema se puede tomar como ejemplo el programa que ayer en emitió la señal de cable TN (Grupo Clariín) de El juego limpio, que conduce el peridista Nelson Castro. El planteo del programa fue analizado en el blogrambletamble del consultor Artémio López bajo el título: Ahora llegó la "fuga de dólares" ... cómo chantajea la restauración conservadora?. Dice el artículo:

Ayer en El Juego limpio, con el Dr. Nelson, varios economistas muy reputados del país (el país enterrado bajo una tonelada de votos el pasado 23 de octubre, claro) que abarcaban de izquierda a derecha del espectro ideológico argento, como es habitual en ellos, plantearon una vez más un escenario sí que apocalítico para nuestro país, culminando su exposición ya en plena excitación psicomotriz y alertando que "estamos a un paso de Grecia y la crisis del año 2001-2002".
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Este chantaje a través de los medios es habitual y forma parte de los recursos conocidos de loobystas de toda laya. Los mecanismos de amenaza mediática son habituales, el mundo cultural desde donde se disparan está sujeto al paradigma neoliberal de los años 90, y tiene en las calificadoras de riesgo su núcleo duro de sentido a nivel planetario.

Para observar cómo funciona el chantaje y la amenaza mediática, recordemos qué decían a meses de la mega crisis que hizo estallar a Grecia, cuando, debemos recordar, la calificación de la economía griega merecía mejor calificación que la argentina (!!).

Leemos las amenazas en estado puro, lanzadas ya abierta la primera fase de la megacrisis griega , en febrero de 2010 en la página de la CNN.

Diario Registrado.

El mandato de no ceder Por Eduardo Aliverti



En verdad, no se siente que haya demasiado para agregar. Haber acertado a vivir en el país real, descartando el mediático que hacía dudar a muchos, no confiere el derecho de caer en obviedades. Uno también dudó. Confesemos que, si se retrocede hasta 2008/2009, no había seguridades respecto del salto hacia delante. Casi que lo contrario, inclusive.
Para cumplir con lo que no por obvio deja de ser concluyente, Cristina aplastó al resto aunque, según las conclusiones de ciertos colegas, parece que no es dato central. Binner redondeó una elección muy buena, si se lo toma desde la condición de casi ignoto con que arrancó hace unos meses y aunque sea apresurado darle el papel de líder opositor natural que se le otorga junto a Macri. Como lo dijimos en la nota de este diario el lunes que pasó, el santafesino es hacedor de una gestión con buena fama y usufructuario del gorilaje de clase media que no encontró mejor refugio. Y al intendente porteño le queda por demostrar que, así le ponga todo el cuerpo a construir la alternativa explícita de la derecha, sabrá encarnar la opción ofreciendo algo mejor que lo que el kirchnerismo expresa por izquierda en los marcos del sistema. Adiós al hijo de Alfonsín, y adelante radicales con esas internas perpetuas que clonan a la inutilidad en forma igualmente imperecedera. Chau para el ex sheriff de Lomas de Zamora, junto con su esposa. El Alberto queda como dato folklórico. Interesante ratificación en cifras de la izquierda radicalizada, aunque no le haya alcanzado para meter representación parlamentaria (apunte de Ezequiel Adamovsky, historiador e investigador del Conicet, en Página/12 del último viernes: “A pesar de las protestas de la izquierda trotskista, la reforma política ‘proscriptiva’ parece haberla beneficiado porque la forzó a dejar de lado rencillas internas que (...) parecían insalvables. (Claro que) Sus mejores logros no estuvieron (...) en los distritos de mayor pobreza o presencia trabajadora”). Y Carrió, suponemos, está guardada en un rancho-spa para preparar la resistencia al régimen. Perdió “la corpo” mediática, además o antes que todos ellos. Ya se dijo, ya se sabía. Ya está, por más ganas de seguir regodeándose en que, alguna vez, el tiro salió para el lado de la justicia. Joaquín Morales Solá, en La Nación del 29 de junio de 2009 y entre múltiples otros, decía: “El kirchnerismo ha concluido anoche como ciclo político. El tiempo que le resta es el de un paisaje resbaladizo (...) El peronismo tiene desde ayer el candidato que buscaba para relevar el liderazgo de Kirchner: es Carlos Reutemann”. De pronósticos como ésos hay decenas, y es muy divertido memorarlos en las piezas audiovisuales y archivos gráficos que circulan a troche y moche por los programas y redes oficialistas. Ya está. Ya perdieron. Ya son un ridículo. Ya no significan más que la escritura de la impotencia.
Es mejor correr a la derecha por derecha, pero para delante. Divertirse un ratito con armas igual de sencillas que las ejercidas por ellos ayer y hoy, pero prospectivas. Con munición tan elemental como la empleada por los liberales para haber avisado, hace dos años, que el ciclo de los K estaba fenecido. Porque, de tan patéticos que fueron y son sus argumentos, merecen verse reflejados en la moneda propia. Por ejemplo, cuando el conflicto con los campestres era que la patria sublevada, desde la propiedad de la tierra, había ganado en las calles y las rutas su derecho a rebelarse, a exigir el fin de la yegua, a promover el Cobos inmediato. ¿Mentira, entonces, que el pueblo no delibera ni gobierna a través de sus representantes? Si tenían que pudrir todo a través del piqueterismo garca, estaba bien. Como estuvo bien que, a minutos de muerto Kirchner, editorialistas y operadores se dieran el lujo de reproducirle a la yegua el pliego de condiciones que La Nación le elevó al Presidente recién asumido. Romper con Cuba, reconciliarse con los organismos financieros internacionales, archivar los juicios al genocidio. Periodismo independiente. Y no pierden el tiempo. La Presidenta debe optar entre “el consenso o la lucha”, es uno de los reforzados caballitos de batalla con que machacan desde el domingo los medios de la derecha. Increíble, o insólita pero lógicamente pertinaz. Un gobierno que termina de ser refrendado con números inéditos, después de ocho años, y se permiten señalarle el rumbo con sentido contrario al implementado. ¿El “consenso” qué sería? ¿Defecarse en que el 54 por ciento de los votos respaldó una gestión capaz de haberles marcado la cancha a los gerentes económicos del Poder? ¿Sería sentarse a negociar para que no sigan fugando dólares? ¿Sería devaluar para “tranquilizar a los mercados”? ¿Sería prestarles oreja a los gurúes del establishment que pronosticaron un tipo de cambio 10 a 1, cuando la Argentina incendiada tras su inestimable colaboración con la apología de los ’90? ¿Sería arrodillarse en el altar de Melconian, de Broda, de De Pablo, de FIEL? ¿Sería que el pueblo equivocado se vaya a la huerta de Carrió, munido de inciensos, para encabezar la resistencia? ¿Sería ignorar la voluntad popular, entonces? ¿Violar el mandato de las urnas? ¿“La gente” vota una cosa pero debe hacerse otra? ¿El respeto a las instituciones es ante todo el interés de las corporaciones? ¿Esa es la concepción democrática de los “republicanos” que andan por las sesudas columnas políticas de la prensa libre?
El discurso de Cristina el domingo a la noche, tomando como único lo que dijo en el salón del hotel y en la Plaza, y haciendo abstracción de lo que se piense sobre su franqueza, tuvo una enorme generosidad. Paró agresiones, convocó a ser humildes en la victoria, llamó a que la convenzan de errores que está dispuesta a corregir o a superaciones que tiene ganas de asimilar (pero que alguna vez en la vida, por favor, le señalen políticas de Estado serias, tiradas desde la buena leche). Dejemos de lado el tramo de la alocución presidencial destinado a la tropa entusiasta: vamos por construir organización y poder en los frentes sociales, en las agrupaciones juveniles, en el entramado del abajo. Apartémoslo no porque carezca de significación. Al revés. Tal vez estemos frente a (el intento de) una etapa refundacional del kirchnerismo, destinada a convertirlo en algo estructuralmente más fuerte que el liderazgo personalista de un esquema favorecedor de las grandes mayorías. Solamente se trata de señalar que Cristina abrió la mano, concilió desde su avalancha de sufragios, se puso mucho más como jefa de Estado que en candidata reelecta por goleada. Y le respondieron con que se vienen la presidencia imperial, el poder omnímodo, La Cámpora, el avasallamiento del Congreso. Le dijeron que lo que debe hacer con el 54 por ciento de los votos es rifarlos. Nobleza obliga, los cruzados de esa perorata son colegas de los medios opositores. En líneas generales, con excepción manifiesta de la comandante Lilita, los dirigentes derrotados se llamaron a mezcla de felicitaciones y silencio. Los otros no esperaron ni un segundo. Siguen avanzando, ahora con el clima de la fuga de capitales, porque resultó que las imbecilidades de argüir ataques al periodismo y arrestos autoritarios caen en saco roto. Al margen de deficiencias técnicas y discursivas que el Gobierno debería asumir, en orden a que la inflación es la que es y el dólar continúa como el valor de confianza supremo, lo más importante pasa por cómo atacan en política.
Todo esto se produce justo al año de la muerte de un tipo que se merece una seguridad colectiva absoluta, aun para quienes persistan en odiarlo: decía en privado lo mismo que hacía en público. Un político sin doble discurso. Será por eso que el pueblo lo quiere tanto. Y que la derecha no sabe muy bien cómo seguir, salvo para joder la restitución de confianza popular, frente a un mito reciente que convoca multitudes hacia izquierda.

Razones y emociones Por Eduardo Anguita


Fue una de las semanas que quedarán para la historia. Desde el domingo a la tarde en que se iban conociendo los cómputos de las elecciones y se confirmaba no sólo el liderazgo de Cristina sino la correcta apreciación de cómo dialogar con sectores sociales más remisos a acompañar al kirchnerismo y lograr su voto. Porque, no sólo en los grandes distritos urbanos el Frente para la Victoria hizo una excelente elección sino también en distritos pequeños, rurales o de dependencia de la producción agropecuaria. Hablaron las urnas y confirmaron que la sociedad argentina aceptó las razones expuestas por el relato de la Presidenta y no el de los medios opositores. Las urnas mostraron algo de lo que poco se habla en la cultura política argentina: la ciudadanía acompañó un discurso emocional, vívido, que combina –tal como es la vida misma– dolores que brotan en el momento menos pensado y alegrías que surgen desde el fondo del alma. 

Los dolores de esta semana tuvieron dos hitos muy marcados. Uno fue el momento, tremendo, de la lectura del fallo en la causa Esma en los tribunales de Comodoro Py. Con las condenas, severas, a 16 genocidas que fueron acompañadas por dos absoluciones que, vale la pena remarcar, no eximió de la prisión preventiva que pesa sobre esos represores por otras acusaciones en la megacausa Esma (ver pags. 30-31). Estas condenas, especialmente sobre Jorge Acosta y Alfredo Astiz, tuvieron para todo el país el mismo efecto que las condenas para los genocidas Luciano Menéndez en Córdoba o Antonio Bussi en Tucumán. Cada uno de estos juicios tiene un valor reparador sobre las víctimas y se convierte en un ejemplo del modelo institucional de país del cual es sujeto el pueblo argentino. Una sola mención más, sobre el inmenso Rodolfo Walsh, cuyo caso se ventiló en Comodoro Py. Walsh fue emboscado por la patota de la Esma el 25 de marzo de 1977, dejando ese documento póstumo llamado “Carta abierta a la Junta Militar”, en el que da cuenta detallada de los crímenes que se estaban cometiendo. Esa carta había sido tipeada de modo artesanal –por correo y con copias a carbónico hechas por el mismo Walsh y por su compañera Lilia Ferreyra– y enviada por correo a diplomáticos y periodistas de múltiples redacciones. Entre quienes hoy se llenan la boca hablando de Walsh hay muchos que recibieron esa carta y jamás dijeron una palabra sobre qué hicieron con ella. No es para aborrecerlos ni para pedirles que se arrepientan de no haber sido héroes. Simplemente es para que cuenten la verdad. Hace algunos años, el mundo literario y especialmente el pueblo alemán se conmocionaron ante la publicación de una autobiografía de Günter Grass en la que confesaba que su inclusión en las filas del ejército alemán fue voluntaria y no como auxiliar de artillería, tal como se conocía públicamente, sino en las temibles SS. La sociedad argentina necesita que los buenos ejemplos cundan. En la sentencia del miércoles se habló en los corrillos de la muerte del prefecto Héctor Febres, ocurrida el 9 de diciembre de 2007, la noche anterior a la toma de posesión de Cristina. Entonces se lo presentó como un suicidio. Luego cobró fuerza la versión del "mensaje". Y no faltaron "mensajes" estos años de parte de los genocidas o de quienes pretendieron meter miedo con que la Argentina, como dijo Eduardo Alberto Duhalde en febrero de 2010 cuando, impulsado por Héctor Magnetto, sentenció por Radio Mitre: "2011 tiene que parir un gobierno para los que quieren a Videla y los que no". Ahí quedó sepultada la ambición de Duhalde, que batió el récord de reducción de adhesiones, de algo más del 12% el 14 de agosto a algo menos del 6% el 23 de octubre. Con el fracaso de Duhalde se certificó el fin de cualquier intento de extorsión a los juicios a los genocidas. 

Volviendo a Walsh, es imprescindible recuperar todos los aportes de ese gran escritor-periodista-militante. El primer aporte al periodismo de Walsh fue Operación Masacre, la mejor obra de investigación de hechos reales relatados en clave de ficción. En el epílogo, Walsh cuenta la suerte que corrió la denuncia presentada por él mismo acompañando al sobreviviente Carlos Livraga (“el fusilado que habla”) y que llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación previo dictamen del procurador Sebastián Soler. Los cinco ministros del alto tribunal y el procurador se apresuraron en hacer desaparecer el crimen de Estado con el pueril argumento de que la Policía Bonaerense estaba subordinada a las Fuerzas Armadas. Walsh señaló aquella impunidad y 20 años después los genocidas le aplicaban la misma medicina. Estos juicios por los crímenes cometidos en la última dictadura tienen fallos ejemplares emanados de un Poder Judicial independiente en términos de la Constitución y comprometidos en que nunca más haya impunidad en la Argentina. 

El futuro. Las primeras medidas que tomó la Presidenta después del 23 de octubre tienen un valor concreto, pero también indicativo de su propia voluntad. El decreto 1722, que impone a las empresas petroleras y a las mineras liquidar en la Argentina el 100% de los dólares provenientes de sus exportaciones no sólo modifica la normativa anterior (que permitía a las petroleras dejar fuera del país el 70% de las divisas y a las mineras el 100%) sino que resulta una muestra más en la línea de acotar las ventajas obtenidas por corporaciones y sectores económicos en otros tiempos de la Argentina. El diputado Miguel Bonasso, que acaba de publicar un libro –El mal– sobre el tema de la minería abierta salió de inmediato a decir que durante ocho años las mineras gozaron de estas ventajas. Es tan cierto como que no vivimos un proceso repentino que se base en medidas de gobierno ausentes de consenso. Esta semana, el latiguillo preferido de La Nación y Clarín fue que hay fuga de divisas y que el Banco Central pierde reservas. Primero que es, al menos, una exageración completa. Pero vivimos un mundo de unas turbulencias financieras impresionantes y la Argentina, pese a haber crecido de modo impresionante en ocho años, también es cierto que, entre las 500 empresas más grandes, creció la extranjerización y que, más allá de las chicanas de los medios opositores, es preocupante que esas empresas aumenten la remisión de ganancias en cambio de reinvertir en el país. 

Algunos se olvidan del país en el que viven. Recién en los últimos meses comenzó un diálogo respetuoso por parte de las dirigencias empresariales, tanto industriales como agropecuarias, hacia el gobierno. Recién en estos días los directivos del grupo de Paolo Rocca, el Grupo Techint, comenzaron a mostrar una actitud lógica hacia los directores públicos por las acciones de la Anses en empresas de Techint. Pero, por ejemplo, todavía la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, no tuvo los votos para confirmarla al frente de la entidad. Eso porque desde la rebelión de Martín Redrado la oposición se había descubierto, de la noche a la mañana, redradista. Ahora, pese a tanto cartel y tanta nota de medios del corazón, el ex Chicago boy se quedó fuera del juego y no llegará al Congreso. 

La Argentina no es un país fácil. Fue destruido, literalmente, en sus perfiles industriales y financieros de cara a un proyecto nacional. La recuperación de aquel país se está haciendo como un proceso colectivo, racional y emocional. Con aportes de la dirigencia, con el liderazgo de Cristina pero, necesariamente, con un diálogo con una sociedad que todavía descree de la política, sobre todo de lo público. Si, además, se piensa en los sectores que manejan poder económico, el escenario es más delicado. En estos temas se avanza de a poco, pero se avanza. Caso inversiones: en 2010, la tasa de inversión fue del 22,6% del PBI y la proyección para este año es del 23%. Respecto de países industriales no es mucho, para la Argentina es récord. En 2003, la tasa de inversión fue apenas del orden del 14,6%. 

Como vivimos en un mundo en crisis severa, el trato a los capitales externos no es algo sencillo. Basta ver los bancos españoles que registran pérdidas en su país (que tiene una desocupación mayor del 20% y está en recesión) y ganancias en sus filiales en Latinoamérica. En la lógica empresaria, sus accionistas y directivos quieren llevarse las ganancias a España. En la lógica de la política pública, están sobre el horizonte cercano la posibilidad del debate legislativo de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de la Ley de Entidades Financieras. Pero no todo se hace por decreto: un informe de la Cepal indica que, respecto del primer semestre del año pasado, las inversiones externas directas crecieron un 54%. Es indicativo de cómo muchas empresas de los países llamados centrales buscan nuevos destinos de modo acelerado. Los casos testigos son China e India, que cuentan con la presencia cada vez mayor de empresas europeas y norteamericanas. Y cada cual con distintas normativas. China es muy exigente con el capital externo. Otro de los casos destacados es Brasil, por eso el informe de Cepal aclara que ese 54% está repartido de modo muy diverso: mientras Brasil registró un crecimiento del 157%, la Argentina no tuvo grandes modificaciones. Como todo dato, tomado de forma aislada no sirve de nada. Lo que debe tenerse presente es que el camino de Argentina no requiere en este momento de la atracción particular de inversiones externas. Las escalas de la economía y las ventajas comparativas requieren más de la movilización de recursos hacia la industria y, sobre todo, hacia los sectores con perfil tecnológico. 

Por último, jueves y viernes próximo, con la presencia de Cristina en la Cumbre del G-20 y con la reunión que sostendrá con Barack Obama, queda claro que la Argentina y su gobierno están en el mundo y de modo protagónico. Eso sí, lo que no está claro es en qué mundo y en qué dirección va el mundo. 


Homenaje a los 12 desaparecidos en la Iglesia de la Santa Cruz



Los rostros de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, y las monjas francesas, son parte de las fotografías impregnadas en la memoria que se desplegaron en la Iglesia de la Santa Cruz en un recordatorio a las doce personas secuestradas por la última dictadura militar en 1977.

El cura párroco, Carlos Saraceni, llevó a cabo una misa en homenaje a las víctimas, justo tres días después del fallo que condenó por crímenes de lesa humanidad a los represores que procedieron en el centro clandestino de la ESMA. 

“El fallo de la Justicia del último miércoles es un salto colectivo hacia la verdad, hemos ganado en humanidad” consideró el sacerdote en una parte del emotivo discurso ante la mirada de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida. 

Entre el jueves 8 y el sábado 10 de diciembre de 1977, un grupo de militares bajo el mando del condenado a cadena perpetua Alfredo Astiz secuestró a 12 personas vinculadas a las Madres de Plaza de Mayo en la Iglesia Santa Cruz, donde solían reunirse. 

POR UNA LEY DE SEVICIOS FINANCIEROS YA!!!


Contra coleros, prestanombres y arbolitos Por Eduardo Anguita
El presidente del Banco Credicoop y legislador nacional por Nuevo Encuentro defendió las medidas del Gobierno y señaló la necesidad de reformar el marco de regulación bancario.
"Lo que hacen la Afip, el Banco Central y la Unidad de Información Financiera es controlar y perseguir a los que realizan operaciones ilegales. El objetivo es que se respeten las normas”, señala Carlos Heller, diputado nacional de Nuevo Encuentro y presidente del Banco Credicoop. La afirmación refiere a la decisión del Gobierno de extremar los controles para evitar que coleros y prestanombres actúen en el mercado cambiario. En los hechos, a partir de mañana, las personas físicas o jurídicas que adquieran divisas deberán demostrar que tienen capacidad económica para hacerlo.
“Hay que poner la cuestión en perspectiva. Nuestro país viene de una historia de desbalances macroeconómicos. Fue durante muchos años un país con escasez de divisas que recurría periódicamente a las devaluaciones para corregir los desvíos. Hace meses que algunos sectores vienen hablando de atraso cambiario e insistiendo en ajustar el tipo de cambio. Esto lleva a que mucha gente intente protegerse dolarizando sus ahorros”, explica Heller.
Según el Banco Central, en lo que va del año salieron del país unos 15 mil millones de dólares y unos tres millones de personas y empresas se hicieron de divisas en el mercado cambiario. Unos 5.500 millones lo explican operaciones relacionadas con el comercio exterior. El resto se origina en transacciones que no superan cada una los 250 mil dólares. Allí está puesta la lupa de las autoridades. “Son los que obtienen ganancias evadiendo, los que necesitan proteger esas ganancias mal habidas, en muchos casos sacando esos dólares del país”, precisa Heller.
–No todas las compras provienen de ganancias mal habidas…
–En el caso de las operaciones de comercio exterior, los empresarios, que habitualmente deben pagar a noventa días, quieren cubrirse y también demandan. Son todos estos factores los que han generado estos flujos importantes que algunos llaman fuga de divisas.
–¿Por qué hay gente que paga el dólar por encima de su precio de mercado?
–Por lo que acabo de explicar. Lo hacen en lugares que violan las normas. No hay dólar paralelo en nuestro país. Lo que hay es un tipo de cambio que se establece a través de una flotación administrada que maneja el Banco Central. Cualquiera que pueda demostrar de dónde sacó el dinero puede comprar dólares al precio que está.
–Y el caso de los coleros…
–Las reglamentaciones establecen que, por debajo de un mínimo, no se debe realizar una declaración jurada. Esto es así porque, de lo contrario, dirían que se trata de un infierno burocrático. Hasta el equivalente a sesenta mil pesos anuales se puede comprar sin declaración jurada. Por eso es que hay sujetos que buscan de hacerse de dólares por afuera del circuito oficial contratando coleros. Por hacer la cola y prestar sus documentos de identidad les pagan una pequeña comisión. Esos dólares nutren a los que no pueden explicar de dónde sacaron la plata. ¿Se entendió?
–Perfectamente.
–Lo que hacen el Banco Central, la Afip y la Unidad de Información Financiera es ver si esos señores que hacen las colas están en regla, porque es allí donde se empieza a habilitar el ilícito. Yo estoy horrorizado cuando veo por ahí, en un noticiero de televisión, a un comentarista de temas económicos decir que “el dólar ilegal cotizó” a tanto... Hay que poner el foco en que tanto el Central como la Afip controlan y persiguen a los que realizan operaciones ilegales. Ambos organismos están tratando de que se respeten las normas y se opere dentro de las regulaciones establecidas.
–¿Por qué hay presiones para ver a cuánto cotizará el dólar hacia fin de año?
–Es el famoso tema de los mercados que pretenden decirle al poder político cómo debe actuar. En realidad, cuando el Banco Central vende a futuro lo que busca es ponerle un precio a la divisa para darles tranquilidad a quienes demandan. Les dice: yo le voy a vender a tanto en tal fecha.
–Hasta la semana pasada, el Central vendía futuros a marzo…
–Esta semana comenzó a vender futuros a abril. Lo que está fijando es una devolución prevista, que es ajuste cambiario y no devaluación, porque la devaluación implica una fluctuación brusca. El ajuste cambiario, por el contrario, supone una corrección gradual que, en este caso, sigue en línea con lo que son las expectativas de este año. Lo que está tratando de decir el Banco Central a los operadores es que no habrá cambio de política, que si quieren cubrirse de riesgos, porque tienen en abril una operación que pagar, pueden adquirir dólares a un precio que se los asegura el Banco Central.
–Deberían estar tranquilos…
–Los operadores normales, los que tienen que ver con el comercio exterior y demás, deberían considerar suficientes las señales del Banco Central. Dos cuestiones. Carlos Heller asegura que hay otras cuestiones que se deben tener en cuenta. “Me refiero a la decisión pública de trasladar depósitos de la Anses, es decir del Fondo de Sustentabilidad, al Banco Nación. Se trata de fondos que estaban depositados en diversos bancos”, señala el titular del Credicoop. Según los últimos datos, el Fondo tiene unos 14 millones de pesos en plazos fijos, sobre un total de poco más de 21 mil millones en colocaciones a plazo. La movida, señalan algunos, apunta a restarles liquidez a las entidades, y así evitar que presionen sobre el dólar. “La cuestión, sin embargo, genera problemas inmediatos en las entidades del sistema”, afirma Heller.
–¿Por qué?
–Porque se genera una disminución de la liquidez, porque los depósitos que se vencen se van del banco.
–¿Qué consecuencia trae esto al sistema?
–Cuando bajan los depósitos, inevitablemente, eso trae aparejadas dos cuestiones. Si la entidad tiene letras o notas del Banco Central, porque tenía un exceso de liquidez, cuando esos documentos vencen no los renueva y se hace de esa liquidez; es decir: los bancos cobran los documentos.
–¿La otra cuestión?
–Es que los depositantes, avisados, comienzan a pedir una mayor tasa de interés. Algunos bancos, con más liquidez que otros, convalidan la demanda. En este contexto, la tasa Bladar, que refleja el promedio de las operaciones de más de un millón de pesos, pega un salto y esa suba, inexorablemente, se traslada al costo de los créditos. Y ya sabemos que la suba de la tasa de interés tiene un efecto negativo sobre la demanda, sobre el consumo y sobre la actividad de las empresas, que también ven afectados sus costos y, en consecuencia, su rentabilidad.
–Ahí hay un tema…
–De lo que se trata es de saber si lo de la Anses es definitivo o transitorio. Si es definitivo habrá que ver cómo se reacomoda el mercado y cómo se suplanta esa liquidez, de manera que esto no se convierta en una restricción crediticia. Este panorama traería un efecto…
–¿Recesivo…?
–Diría que no bueno. En el medio leo que la presidenta del Central se reunió con las entidades que agrupan a los bancos.
–¿Qué les pidió?
–Entre otras cosas, que no frenen la oferta crediticia al sector productivo y que, en todo caso, lo hagan con el crédito al consumo.
–¿Está bien?
–Está bien. Sin embargo, la situación demuestra que faltan regulaciones, porque hay que pedir que se actúe de una manera y no de otra. Si tuviéramos otra ley de servicios financieros, como la que nosotros proponemos, no habría necesidad de pedir, porque la cuestión estaría reglamentada. Pero bueno, eso forma parte de las asignaturas pendientes, de los temas que tenemos por delante, de las cuestiones que debemos resolver.