lunes, 14 de noviembre de 2011

¿Terroristas económicos?


Clarín y La Nación están llevando adelante políticas comunicacionales desestabilizadoras y golpistas con el objetivo de generar terror en los ‘giles’, minar al gobierno en el lugar donde es más fuerte –el éxito económico– y conspirar contra el ahorro de 40 millones de argentinos, es decir, las reservas del Banco Central.
Uno (el argentino medio común) no quiere ser un “perejil”. Y piensa: “Esta vez sí que no me agarran.” Ya sufrió la brutal devaluación del Rodrigazo que de la noche a la mañana le mutiló en un 60% los ahorros de años y años de trabajo. Ya fue derrotado cuando le hizo caso al ministro de Economía de la última dictadura militar, Lorenzo Sigaut, y no compró divisas porque “el que apuesta al dólar pierde”. Vio cómo su pequeña fábrica se desplomó como un castillo de cartas en aquel fatídico 6 de febrero de 1989, cuando una corrida bancaria comenzó a llevarse puesto al gobierno de Raúl Alfonsín y a toda la economía nacional. Y, por último, también sufrió el secuestro de sus ahorros por Domingo Cavallo y su inefable “corralito” bancario y la “pesificación asimétrica” impuesta por Eduardo Duhalde, el que “no le devolvió dólares al que puso dólares”. Uno (ese argentino híper lúcido, ese cultor del pobre individualismo borgeano, el que se las sabe todas) está quemado por 50 años de defraudaciones políticas, económicas, institucionales. Y, se sabe, el bolsillo es el órgano que más memoria emotiva tiene. Entonces, cuando uno lee en los principales diarios matutinos, Clarín y La Nación (los diarios que “son la Argentina”, como bien dijo alguna vez Elisa Carrió, o al menos son la Argentina que va desde la Guerra del Paraguay hasta la licuación de sus propias deudas en el 2002) que el dólar va a estar en cinco, seis, ocho, 24, 2534 pesos comienza a sentir un terror similar a que el pasado vuelva a robarle todo lo que ahorró con el esfuerzo de su frente, el de su mujer, el de sus trabajadores. Entonces, dice resuelta: “Esta vez a mí sí que no me agarran. No cuenten conmigo para esta patriada.” Y toma sus 500, 5000, 50 mil pesos y se va corriendo a una casa de cambio o un banco a cambiarlos por los “verdes” salvadores. Y uno se cree a resguardo. Económicamente, claro. Pero también simbólicamente. Uno no va a ser ese gil que esta vez el gobierno de turno “cachó” desprevenido, y exclama orgulloso de sí mismo: “Habré comprado a 4,80 o cinco pesos en el paralelo, pero a mí esta vez el Estado no me caga.”
Bueno, tengo una mala noticia, estimado lector. Si los argentinos no defendemos al Estado en su pelea contra aquellos que quieren elevar el precio del dólar para su propio beneficio sin importarles las consecuencias económicas, sociales, políticas, seguimos siendo los “giles” de esta historia.
Leía esta semana un párrafo luminoso de Luis Majul, de su libro Por qué cayó Alfonsín, escrito mucho antes de convertirse en el columnista mimado de uno de los diarios que “son la Argentina”: “La caída de Alfonsín… signada por el Nuevo Terrorismo Económico. ¿Es terrorista o no una firma que compra 40 millones de dólares en un día, hace subir la divisa, la papa, los pañales, se mete en la cama de los enamorados, conspira contra el placer, apresura la muerte de los más débiles y enriquece sin esfuerzo a los más fuertes?... ¿Cómo se puede calificar a los capitalistas argentinos que no invierten sin un subsidio estatal y que cuando ganan un dólar no lo colocan en la producción sino que lo envían al exterior y se olvidan del asunto?” Interesante juego de preguntas ¿no? Y se podría seguir enumerando las interrogaciones. Por ejemplo: ¿Es terrorista un diario que especula con el temor de los argentinos publicando informaciones falsas sobre la subida del precio del dólar? ¿Y los economistas de lo estatuido que se pasean por los canales de televisión, defendiendo los intereses particulares de sus clientes, alertando a la sociedad de que estamos a las puertas de la inflación y una escalada del tipo de cambio, no son como hombres-bomba pequeñitos que van minando la confianza de millones de argentinos? ¿Y los exportadores que no liquidan sus dólares especulando con una devaluación intempestiva?  
Y uno sigue siendo un gil, claro. Que con los pesos ahorrados en los últimos años sale corriendo a comprar dólares creyendo que así se salva. Y genera un aumento en la demanda de divisas, pequeña, mínima, manejable para el gobierno, pero que golpea mediáticamente. Porque allí están los comunicadores preferidos del Viejo Terrorismo Económico –¿periodista militantes pagos por el “anarco- capitalismo financiero”?(CFK dixit)– agitando fantasmas del pasado. Dicho con todas las letras: Clarín y La Nación están llevando adelante políticas comunicacionales desestabilizadoras y golpistas con el único objetivo de generar terror en los “giles”, minar al gobierno en el lugar dónde es más fuerte –el éxito económico– y conspirar contra el ahorro de 40 millones de argentinos, es decir, las reservas del Banco Central. (Digresión: No me refiero a los trabajadores del diario Clarín y La Nación, ni siquiera a aquellos que con mayor o menor grado de honestidad intelectual están sinceramente en contra del gobierno, sino a aquellos operadores que establecen estrategias políticas determinadas a favorecer los intereses del capitalismo concentrado y a perjudicar al Estado).
Y uno es gil, lamentablemente. Porque la emprende contra las medidas del gobierno –acertadas o no, ese es otro debate– para contener la “corridita cambiaria” y se queja porque ahora la AFIP nos sopla en la nuca y tenemos que recurrir al “paralelo” y pagar un 25% más que el precio oficial porque no tenemos las cuentas en regla ni todos los trabajadores en blanco. Y mientras tanto, millones de argentinos disfrutan de las virtudes en pesos del modelo de acumulación, ahorro y redistribución de riquezas iniciado en 2003.
La pelea de fondo es esta y no otra: ¿El destino histórico de los argentinos lo maneja el bloque de poder integrado por un selecto grupo de capitalistas especuladores y sus voceros consuetudinarios o el Estado nacional? ¿Los dueños de la Vieja Argentina o un gobierno elegido democráticamente por la mayoría absoluta de un 54 por ciento? Los poderes concentrados, a los que les molesta la política, apostaron al enfrentamiento directo cuando vieron amenazados sus intereses; luego optaron por esperar a que las “cinco tapas de Clarín” hicieran lo suyo y comprobaron con tristeza que el viejo aliado tenía la pólvora mojada; ahora, intentan esmerilar de a poco, con episodios sucesivos, el corazón del modelo nacional y popular: la fortaleza macroeconómica y las reservas del Banco Central. En ese marco, espiralear la puja distributiva, incluso con nobles intenciones, es hacerle el juego a los poderes concentrados frente a un año crítico como 2012.
Creo que el Estado debe aplicar toda su fortaleza contra los “terroristas económicos”. Y lastimarlos allí donde más les duele: el bolsillo, los intereses particulares, las ganancias. Aleccionador al chiquitaje, claro, pero sobre todo, aguillotinar a los “anarco-capitalistas financieros”. Sabrán disculpar mi jacobinismo dominguero, pero creo que esta es una de las batallas finales que tiene la democracia frente a los poderes fácticos. Y es trascendental. Lo demás, perdonen este final chocarrero, es debate para la gilada.

Murió Esperanza Pérez Labrador, madre y esposa de desaparecidos en Argentina



Murió una Madre de Plaza de Mayo española

Se trata de Esperanza Pérez Labrador, cuya familia fue destrozada durante el Proceso

Activa defensora de los derechos humanos, Pérez Labrador, de nacionalidad española, murió en la noche del domingo en un hospital de Madrid.

En septiembre, había editado el libro “Esperanza”, que plasma sus recuerdos como una de las Madres, cuando vivía en Rosario.

“Su vida fue un ejemplo de amor, dignidad y coraje”, expresó su hija Manoli al anunciar el deceso.

La mujer sufrió el asesinato de su marido, Víctor, de su hijo Palmiro, de la pareja de él Edith Graciela y la desaparición de su hijo menor, Miguel Ángel.

Desde que la dictadura le destrozó su familia en 1976, Esperanza Pérez Labrador dedicó su vida a luchar por la dignidad y la memoria de las víctimas del régimen militar.

"Es un deber seguir pidiendo justicia", afirmó en septiembre durante el lanzamiento en Madrid de su libro, que fue presentado por el juez Baltasar Garzón en un acto celebrado en la Casa de América de Madrid, y fue escrito por el periodista español Jesús María Santos a partir de 250 folios manuscritos en los que Pérez Labrador dejó sus recuerdos y de largas conversaciones que mantuvieron.

Pérez Labrador creció en la sierra de Béjar (Salamanca, centro de España) y a los 54 años emigró junto con su marido y sus hijos a Rosario, donde vivió el calvario y la destrucción familiar por parte de los militares.
Esperanza Pérez Labrador, madre y esposa de desaparecidos en la dictadura argentina y un ejemplo de dignidad, no dejó nunca de reclamar justicia desde que los militares destrozaron su familia en 1976 hasta su fallecimiento la pasada noche en Madrid, a los 89 años de edad.
Nacida en 1922 en Camagüey (Cuba), donde vivían sus padres españoles, su madre murió en el parto, y su padre, incapaz de hacerse cargo de ella, la entregó a una familia cubana de apellido Mestril.
Siete años después, el padre de Esperanza consiguió que le devolvieran a su hija -pese a la oposición de la familia y de la propia niña- para trasladarla a España, desde donde tiempo después, en 1950, partió hacia Argentina.
La familia que formó allí quedó destruida en 1976: el 13 de septiembre de ese año Miguel Ángel Labrador, el hijo menor, de 25 años, salió de la casa familiar y nunca más se supo de él. Dos meses más tarde, el 10 de noviembre, fueron asesinados Víctor, su marido, su hijo Palmiro, de 28 años, y la compañera de este, Edith Graciela Koatz, de 25.
Pese al tiempo transcurrido, "es imposible olvidar", como dijo el pasado septiembre Esperanza en entrevista con Efe, con ocasión de la la presentación del libro del mismo nombre escrito por el periodista español Jesús María Santos a partir de 250 folios manuscritos por ella y de largas conversaciones entre ambos.
Esas pocas palabras resumen un sufrimiento que acompañaría para siempre desde la pérdida de sus seres queridos a quien fuera una de las madres de la Plaza de Mayo en la ciudad argentina de Rosario.
Su hija Manoli, con la que residió en Madrid hasta su muerte, dice que Esperanza sufrió "mucho más" de lo que se puede leer en un libro y que "no hay palabras para reflejar lo vivido entonces".
Esperanza, que se armó de valor y afrontó con valentía la búsqueda y la reivindicación de su hijo ante la dictadura, afirma que nunca tuvo miedo: "Yo me decía: 'si ya han matado a mi marido y a mis hijos, qué importa que me maten a mí".
Todos los días se plantaba ante las oficinas del general Galtieri, hasta que éste la recibió para decirle que la muerte de su esposo fue "un error" pero que sus hijos eran montoneros.
Esperanza se lanzó entonces contra él, le agarró de la pechera del uniforme y le gritó "!asesino, criminal!".
La historia de esta mujer es una de las razones por las que, en 1996, el juez español Baltasar Garzón decidió abrir un proceso contra la dictadura argentina, algo que Esperanza nunca olvidó.
El reconocido magistrado dijo de Esperanza que "al recordarla no puedo evitar que las lágrimas me enturbien la vista y el recuerdo. No es posible sufrir tanto dolor y mantener la dignidad. Perder a su marido, tres hijos y una nuera y presentarse firme exigiendo justicia es algo que te reconforta y te hace avergonzarte por todas las veces que has tenido dudas o desinterés por la justicia."
"Es una pena que haya sólo un Garzón", dijo Esperanza a Efe, acerca del caso abierto contra los militares considerados responsables de la desaparición y muerte en Argentina de más de 30.000 personas, entre ellas unos 35 españoles.
Unas víctimas que Esperanza definió como "una juventud hermosa", a la que aniquilaron.
"Eran muchachos todos jóvenes, todos buenos. De día iban a las 'villas miseria' a enseñar a leer y escribir y de noche se iban a la facultad, a estudiar. Y así mataron a miles y miles y miles", afirmó Esperanza al presentar su libro.
"Su vida fue ejemplo de amor, dignidad y coraje", expresó su hija Manoli al anunciar hoy el fallecimiento.
"A esta mujer siempre le brillaron los ojos. Incluso cuando se inundaban de lágrimas. Y a nosotros, sin Esperanza, nos queda la esperanza que nos enseñó", escribió hoy, por su parte, el periodista Jesús Santos.

BINNER LACAYO DE MONSANTO!!!

Confirmado, para Binner, la contaminación por agroquímicos siempre fue "un mito"




Todavía tratando de comprender cómo un político, gobernador de una provincia y que además se define como socialista reivindicó al glifosato y tildó de mitos a las múltiples enfermedades, contaminación y muerte que produce, es bueno retroceder en el tiempo para entender tamaña actitud. En junio de 2006, los vecinos del barrio Malvinas Argentinas, en Rosario, denunciaron a dos cerealeras por contaminación ante los Tribunales provinciales. Y hacia ya diez que en ese barrio, los vecinos habían denunciado daños ambientales y en su salud causados por las sustancias tóxicas que emanan de las cerealeras de la zona. Por Clarisa Ercolano
Agotadas todas las instancias previas, acudieron a la Justicia y presentaron un recurso nunca utilizado hasta el momento: efectuaron una demanda masiva por daño ambiental en Rosario, invocando la aplicación de la ley general del ambiente que fue sancionada en 2002. La demanda por daños y perjuicios imputaba  a las cerealeras por hechos dañosos y apuntaba a la Municipalidad por "omisión en su deber de controlar el medio ambiente". Para ese año, Miguel Lifschitz, el socio político de Hermes Binner era intendente de Rosario, pero todo había comenzado en 1996, cuando Binner comandaba los destinos de la ciudad desde su cargo como intendente.

      Más de 180 vecinos estamparon su firma para iniciar el juicio porque en ese entonces, en el barrio ya eran más de 250 las personas fallecidas por cáncer, y estaba comprobado que la sangre de los habitantes tenía alta concentración de sustancias tóxicas y cancerígenas. Por algo la zona fue tildada como "el mapa de la muerte".

      También los estudios ambientales efectuados por profesionales de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Rosario y la Facultad de Bioquímica de la UNR, detectaron la presencia del plaguicida organofosforado Malathion (producido por Monsanto) y plaguicidas clorados como Aldrín, que superan el límite fijado por la ordenanza 5820/94 de calidad de aire de Rosario.

      Esos plaguicidas fueron prohibidos en varios países por los efectos cancerígenos, los que fueron probados en más de 20 trabajos experimentales. Pero claro, para Binner, esas investigaciones, el cáncer, las muertes y el dolor de todo un barrio que se marchitaba bajo una lluvia química; también era algo que había que “desmitificar”.


BINNER GENOCIDA, "LAME CULOS" DE MONSANTO!!!


TODAVIA RIGE LA LEY DE FITOSANITARIOS 11.273, QUE REGULA SUPUESTAMENTE LA APLICACION, LA DESTRUCCION DE ENVASES, DE LOS AGROQUIMICOS, ESTA LEY FUE PROMULGADA EN EL GOBIERNO DEL PRODUCTOR SOJERO REUTEMANN, ES UNA LEY INUTIL PORQUE PRACTICAMENTE ADEMAS DE NO TENER PENAS A LOS APLICADORES,OBLIGA A COMUNAS Y MUNICIPIOS A ESTABLECER UNA LINEA AGRONOMICA, EL GOBIERNO PROVINCIAL SE DESLIGA TOTALMENTE, EL AÑO PASADO PERDIERON ESTADO PARLAMENTARIO POR LO MENOS 3 PROYECTOS DE LEY, UNO DE ELLOS FUE PRESENTADO POR LA DIPUTADA DEL FPV CLAUDIA SALDAÑA, ERA MUY BUENA LA REGULACION DEL TEMA AGROQUIMICOS, PASO DIPUTADOS, PERO CUANDO LLEGA AL SENADO, LA MAYORIA DE ELLOS SON REUTEMISTAS Y PRODUCTORES AGROPECUARIOS, ADEMAS BINNER AMENAZO CON VETARLA SI PASABA LA CAMARA ALTA, PIERDE ESTADO PARLAMENTARIO COMO DIJE ANTES. LO TERRIBLE Y HORROROSO ES QUE TANTO BINNER COMO LA FEDERACION AGRARIA SOSTIENEN QUE EL GLIFOSATO NO ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD, ADEMAS DE APLICARSE PRODUCTOS PROHIBIDOS EN CASI TODO EL MUNDO, COMO EL 2D-4(EL AGENTE NARANJA, UTILIZADO POR EEUU EN LA GUERRA DE VIETNAM, Y EL ENDUSOLFAN(UN MATA BICHOS SUMAMENTE VENENOSO Y CANCERIGENO, AL IGUAL QUE EL GLIFOSATO) BINNER=MONSANTO!!!
CLAUDIO RUBEN PONTI
Hermes Binner, además de genocida, el mentiroso del año





El presidente “socialista” de Santa Fe parece haber entendido a la perfección el dicho que reza,” miente miente que algo quedará”.
Esta es la única ‘explicación’, posible para entender por qué, apenas una semana después de que haya trascendió a nivel nacional la muerte de Julieta Sandoval, una beba que nació en medio de las fumigaciones, padeció sus efectos desde el parto y finalmente, murió en el hospital Alassia de Santa Fe; disparó muy suelto de cuerpo que “hay que desmitificar sobre las cuestiones tóxicas del glifosato”. (Glifosato = Round Up Ready = Monsanto)
 Ante la defensa de la genocida firma Monsanto, patrocinadora del biocida glifosato en casi todas sus variantes, cabe preguntarse si para Binner, las muertes son un mito. Y si sabrá, el que es médico además de político,  que  el RoundUp (herbicida más popular del mundo) está directamente relacionado al cáncer y al linfoma no-Hodgkin, de acuerdo a un estudio realizado por dos eminentes oncólogos: Los doctores Lennart Hardell y Mikael Eriksson, de Suecia.El RoundUp Ready afecta tanto a los consumidores finales como a las personas expuestas directamente al rociamiento en los campos fumigados y ciudades aledañas. Si Binner defiende esto, es igual de asesino que Monsanto, no caben dudas.

Los productos de la Corporación Monsanto que Binner defiende como un perro faldero tambien producen: Tumores cerebrales, enfermedades cardiorespiratorias, malformación fetal, y esterilidad en humanos y animales. Además de contaminación transgenica que daña la flora aledaña a campos genéticamente modificados.

      Fue en diálogo con la radio LT8 de Rosario que el gobernador santafesino aqfirmó: "Convengamos que el glifosato no es un producto nuevo, que lleva muchos años, hay una gran experiencia a nivel internacional, pero eso no quiere decir que no lo estudiemos nosotros ni lo que no lo hagamos por las normas que plantea la ley provincial". Respecto de las denuncias acerca de malformaciones y problemas en la salud provocadas por la utilización de los agrotóxicos en el campo, Binner dijo que "surgen siempre denuncias de que hay más casos de cáncer, y si vamos a las estadísticas eso no está".

      Inmediatamente, una oyente de la localidad de Sancti Spiritu le retrucó en la web: 2. “Somos 4000 habitantes y no necesitamos estadísticas para saber que las muertes por CANCER superan por lejos la media normal. No se burle de nuestro dolor Sr Binner. Estamos perdiendo a nuestros seres queridos, tómeselo en serio”.

      Actualmente, las fumigaciones triplican la cantidad usada en EEUU, un país con una superficie cultivable notablemente menor que la argentina. Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco, son algunas de las provincias donde el pesticida causa estragos. En Ibarlucea, un pueblo muy cercano a Rosario, se fumiga incluso a 50 metros de las casas con la anuencia total del intendente Juan José Prino. “Estamos en esa lucha porque hay un chico de 9 años afectado, no por herbicidas sino por insecticida de la soja”. Ese niño, fue trasladado al Hospital Vilela de Rosario, dónde una médica recibió al menos 4 llamados por parte de ingenieros agrónomos para presionarla sobre la difusión de estudios y pruebas de laboratorio; de acuerdo a las investigaciones de la abogada ambientalista Graciela Gómez.

      En San Jorge, también en la provincia de Santa Fe, la justicia pareció imponerse cuando una ordenanza suspendió en el 2009 las fumigaciones con agrotóxicos. Sin embargo, grande fue la sorpresa cuando el 5 de octubre del año pasado, se fumigó a menos de 900 metros del barrio Urquiza. Esa misma noche, la niña Ailén Cavigliaso de 3 años de edad, debió ser internada con un cuadro respiratorio agudo, por lo que requirió la aplicación de seis medicamentos y oxígeno en forma asistida. Igual que en Ibarlucea, la secretaria de Medio Ambiente local, Malena Marionsini, solo presentó excusas endebles para “explicar” la ilegalidad y el intendente Enrique Marucci, guarda silencio y mira a un costado. Y San Jorge e Ibarlucea, son apenas dos ejemplos.

     El glifosato ha sido recientemente clasificado como perturbador endocrino (obstaculiza la acción de las hormonas humanas). “La exposición a bajas dosis, menores a las definidas como seguras, podría tener efectos adversos”, alerta una resolución judicial santafesina y remarca que “la preocupación sobre los posibles efectos adversos sigue vigente”.

Hermes, leete este libro

      Basándose en documentos inéditos, testimonios de afectados y víctimas, campesinos, reconocidos científicos y destacados políticos, la periodista francesa Marie Monique Robin escribió “El mundo según Monsanto”. En ese libro se reconstruye la génesis y desarrollo de este gigante industrial, la primera productora mundial de semillas, modificadas genéticamente. “Monsanto no sólo controla una parte importante de la alimentación mundial y la forma en que se produce, sino que pretende extender su poder sobre las formas de vida tradicionales de una parte importante del planeta”, alerta Robin.

      “Lamentablemente no hay cifras exactas por falta de estudios recientes pero se puede palpar claramente el enorme aumento de casos de cáncer”, repite una y otra vez el médico generalista Angel Bracco, tras repasar los registros oficiales de defunciones en distintas ciudades del departamento San Martín (Santa Fe).

      Tras aclarar que los datos son menores a los reales “porque los médicos no detallan las causas de muerte en muchos certificados de defunción”, dijo que del total de muertes registradas en 2007, “el 17% de las certificaciones menciona al cáncer como causa. En 2008 se redujo en un punto, en 2009 ascendió al 26% y en lo que va de 2010, ya trepó al 31%”.

      Aunque para el cómplice de Monsanto, el gobernador Binner, todo forme parte de un mito, Bracco habla desde su experiencia en el consultorio y mencionó “una suba importante de patologías de la tiroides, de trastornos en la piel, de disfunciones endócrinas y sexuales y de patologías oncológicas”.

      Binner, olvidó en alguna parte de su mente el juramento hipocrático. También olvidó que su lugar frente al pueblo que lo votó es el de cuidarlo y velar por sus intereses.

      Binner debería aspirar a un cargo en Monsanto, porque para gobernar una provincia, le falta más compromiso con la gente y menos con las corporaciones que engordan sus bolsillos y continúan escalando, usando como peldaños, vidas humanas.

Clarisa Ercolano



Durán Barba, de Macri a Clarín y el Pentágono


El principal asesor de Mauricio Macri quedó comprometido con intereses estratégicos de los Estados Unidos. La demonización de Chávez, Evo y la imagen yanqui en Argentina.

Tras el allanamiento realizado en el marco de la investigación de la campaña sucia contra Daniel Filmus, quedó al descubierto en varios documentos el vínculo entre Jaime Duran Barba y el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos (US Southern Command).
"Son siete páginas, todas ellas con membrete de la empresa encuestadora Informe Confidencial, también propiedad del asesor predilecto de Mauricio Macri.
Ante el general Douglas Fraser, comandante del Comando Sur, Duran Barba se presenta como titular de Información Confidencial: “Hemos invertido a lo largo de las últimas tres décadas en perfeccionar las herramientas de investigación imprescindibles para el éxito de nuestros clientes: empresas, gobiernos, instituciones y campañas electorales”, informó hoy Tiempo Argentino.
"Ser el cerebro en las sombras de Macri y el estratega oculto de Clarín y La Nación para hacerlos zafar del escándalo Papel Prensa, en teoría, son acciones importantes, pero de cabotaje. Ahora, ofreciéndole sus servicios al Pentágono, el ecuatoriano superó cualquier audacia previa. Con sede en Miami, el Comando Sur es uno de los nueve comandos de combate unificado (Ejército, Armada, Fuerza Aérea y marines) que existen en la órbita del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Su área de influencia llega a 32 países y es el responsable “de la planificación, coordinación y conducción de todas las acciones militares en Centro y Sudamérica, las islas del Caribe y las aguas adyacentes del sur mexicano: son 11.200 kilómetros de norte a sur (incluye la península antártica) y 4800 de este a oeste”, según se desprende de su sitio oficial", agrega el matutino.
"En resumidas cuentas, la misión del Comando Sur es “realizar operaciones militares y convenios de cooperación para garantizar la seguridad estratégica de los Estados Unidos”. Por supuesto, se enumeran algunos de los problemas que aquejan a los países latinoamericanos, que se podrían resolver, según parece, con la ayuda de sus tropas: “pobreza, corrupción, terrorismo, crimen organizado, tráfico de drogas y desastres naturales”. En ningún momento, se menciona a la ONU, al Mercosur o a la Unasur. Es una propuesta de amor bilateral donde los terceros molestan", continúa la nota.
Entre los documentos secuestrados se puede probar también el trabajo a realizar en perjuicio de dirigentes sudamericanos como Chávez o Evo Morales.

Así, Durán Barba queda al descubierto: representa y trabaja para intereses diversos, pero no tan distintos. Un político derechista neoliberal como Macri, un matutino que terminó operando a favor de lobbys extranjeros como Clarín y los Estados Unidos.


Sigan así Por Eduardo Aliverti



Esta columna vuelve a versar, en parte, acerca de miradas sobre el barullo con el dólar. El motivo es la persistencia de una construcción de clima, mucho más que un estado palpable de datos negativos.
También debe insistirse con el alerta de que ninguna de las observaciones al respecto va en desmedro de las cosas que el Gobierno está haciendo realmente mal. Haber equiparado a pequeños ahorristas de dólares con fugadores de capital es un error muy grosero y, ya que se hizo y ya que estamos, debería obligar al repaso de la política comunicacional del oficialismo. Más que de esto último, en rigor cabría hablar de un agrupado de acciones sin duda eficaces y necesarias, pero insuficientes si es cuestión de entenderlas como estrategia global. El carisma incomparable de la Presidenta; medios, programas, comunicadores e intelectuales que marcan una construcción de sentido distinta a la hegemónica; la difusión de una simbología que tonificó el papel del Estado como reparador de los desequilibrios sociales, por cierto que basándose en hechos palpables; hallazgos publicitarios en tiempos de campaña electoral, favorecidos por los hazmerreír de los contrarios, no alcanzan a ser un diseño de comunicación eficiente para momentos de turbulencia de cierto tipo, ya sea que provengan de fallas propias, operaciones ajenas o factores externos de otra naturaleza. “Tomando el total de personas físicas y jurídicas (estas últimas, empresas) que compraron dólares entre julio y septiembre de este año, quienes adquirieron más de 100 mil dólares mensuales en promedio representan el 37 por ciento de ese total de compradores. Los sujetos, sean individuos o empresas, que compraron por debajo de mil dólares mensuales promedio, son apenas el 7 por ciento del total. Aquellos poseedores de grandes fortunas individuales, o empresas grandes que pasan sus activos a dólares por magnitudes importantes, son los que mueven el mercado; los que agitan las aguas, tratando de generar temores entre los más chicos, los pequeños ahorristas, que son una minoría en el mercado de cambios no sólo por las cifras que manejan sino por cuántos son frente a los que mueven grandes capitales.” Este textual es de la presidenta del Banco Central, cuando hace pocos días cerró el Foro de Economía convocado por Carta Abierta. La escucharon unos varios centenares de adherentes que habrán ratificado sus convicciones, y está muy bien. El ligero detalle es que, por fuera de ese ámbito cerrado, del artículo de Raúl Dellatorre en Página/12 del domingo pasado, de variados portales de llegada limitada y, naturalmente, de alguna otra reproducción escapada de la atención del cronista, esas cifras terminantes e indesmentidas que despachó Marcó del Pont se toparon con un vacío informativo ostentoso. Es obvio, además, que la titular del Central sufre una ofensiva, con olor a sistematizada, de quienes por vía de cuestionar su gestión apuntan en realidad al carácter intervencionista de la entidad pare regular el mercado cambiario. Nada que no debe pasar, habiendo la dura batalla periodística entre los unos y los otros. Pero, ¿qué es lo que impide a los funcionarios la búsqueda de dispositivos retrucadores más inteligentes y vigorosos? Cada tanto aparecen respuestas contundentes que no dan, ni por asomo, la idea de ser un mecanismo coordinado, ni contenido en una dirección mayor. Otro ejemplo es dejar trascender que continuarán recortándose subsidios estatales, sin salir al cruce con las precisiones correspondientes; y su obvia consecuencia de dar pasto a fieras que retroalimentan, por anticipado, un aire de problemas y apretadas.
Consignado el ítem de los yerros que deben facturarse al Gobierno, sobrevienen apuntes e interrogantes sobre la impunidad con que se expresan medios, colegas y analistas. Militantes liberales, para ser mansos. Podría refutarse que impunes es una calificación desacertada o ampulosa, atentos a que el resultado de las urnas les significó una sanción. Vale. Pero no por eso perdamos de vista que el poder de fuego mediático se refuerza cada jornada. Que su negocio es la espectacularidad angustiosa. Que trabajan las veinticuatro horas. En cada portada, en cada boletín, en cada título, en cada tono narrativo, no cada dos o cuatro años. Montados en las pifias oficialistas, llegan a hablar de corralito cambiario; de ambiente recordatorio de 2001; de que las desventuras de Susana Giménez son una muestra, algo extravagante pero válida, de ahorristas-rehenes. Entrevistan a todos los economistas y consultores que ya se equivocaron pornográficamente, una y mil veces, en todos los pronósticos que dieron (entiéndase a “se equivocaron” como otra concesión amistosa, por supuesto). No dejan a ninguno afuera. Y los tipos hablan como si fueran la Virgen Desatanudos, y otra vez explican que debe desregularse a los agentes económicos para que retorne la confianza. Los que en los ’90 se babeaban con nuestro ingreso primermundista. Los que felicitaron que Neustadt mostrara un teléfono a cámara para preguntarse si la soberanía estaba dentro del aparato. Los que amplificaron que sólo el mercado debía determinar si al país le convenía producir acero o caramelos. Los que apenas por pudor de circunstancia no siguen afirmando en público que achicar el Estado es agrandar la Nación. Los que hoy se espantan de la crisis europea e inquieren sobre los grandes liderazgos políticos desaparecidos, como si no supieran que el origen es haberse rendido a las sirenas del capital financiero en rol de fin primero y último. Ahora quieren que la política los salve de su economía y juran que se rompen la cabeza con el acertijo de quién parió a Berlusconi, a Sobra el Griego, al inminente De la Rúa español, al petiso francés, a la enfermera alemana. Pero no pueden con su genio ni contra sus intereses, y entran en contradicciones deslumbrantes. Por un lado ya miran con alteración eso de los indignados que les cascotean el rancho y las dependencias de Wall Street. Por otro firman a dos manos sus recetas de toda la vida. Y para el caso local, apuestan a que la salida de un eventual cuello de botella financiero consista en volver a las fuentes. A las suyas. Ajuste, ya se sabe sobre quiénes.
Desde el ya clásico “¿y por qué se alcanzarían resultados diferentes si aplican siempre la misma fórmula?”, cabe preguntarse si los actores del tremendismo creen francamente que sus postulados son los correctos. O si es que sus emperramientos quedan por delante de que al país le vaya bien con este modelo o proyecto. El firmante apuesta por lo segundo porque, en dos planos, hay realidades que vienen siendo concluyentes. Una es el cotejo con la Argentina incendiada desde la que se arrancó. La otra, una oposición patética y partida que acaba de ser arrasada en las elecciones por –justamente– insistir con un discurso vacío, de mero denuesto. Que pueda no tomarse nota de esas constataciones: en la medida en que rija honestidad intelectual, es imposible de comprender como no sea bajo el criterio de la obcecación. En verdad, mejor sería hablar de la ofuscación de clase. Eso, a su vez, refleja dos cosas. Que este Gobierno tocó intereses de sectores del privilegio en una proporción no prevista. Y que sus adversarios mediáticos –la única oposición sobreviviente junto con algunos bloques dominantes– carecen de mayor inteligencia para enfrentarse a aquello que los enardece. Joden, pero no pueden tumbar.
Que ambos sigan así.