domingo, 28 de noviembre de 2010

COLUMNAS DOMINICALES La Nación se obsesiona con la candidatura de Cristina Kirchner

COLUMNAS DOMINICALES

La Nación se obsesiona con la candidatura de Cristina Kirchner

El diario de Mitre deja ver a través de las columnas del domingo, una fuerte preocupación por la candidatura de Cristina Kirchner. Grondona admite que Cristina mide más de 40 puntos y sugiere que perderá ese capital ya que sólo se debe al "efecto viudez". Morales Solá por su parte, parece rogar que no sea candidata.

Los columnistas de La Nación salen, como cada domingo, con los tapones de punta. Mariano Grondona y Joaquín Morales Solá están obsesionados con la posibilidad, hoy más firme que nunca, de que el kirchnerismo vuelva a ser gobierno en 2011.

En ese contexto, ambos intentan darse ánimo imaginando que perderá su caudal electoral o que no será candidata. Puro desconcierto.

Dice Grondona: "Gracias al Pacto de Olivos que forjaron Carlos Menem y Raúl Alfonsín a fines de 1993, nuestro sistema electoral de la doble vuelta sufrió una "rebaja" porque ya no exige, para ganar en primera vuelta, el 50 por ciento más un voto que establecen otras democracias más auténticas como las de Brasil, Chile o Uruguay, sino sólo un 40 por ciento de los votos. Aun con esta ayuda considerable, Kirchner, al morir, quedó lejos de esta mínima frontera. Pero ayudada por otro "huracán" ahora "político" a su favor, la intención de voto de su viuda es hoy del 45 por ciento, a sólo un punto de lo que ella misma había logrado en 2007. Si la elección presidencial fuera mañana mismo y no en octubre de 2011, Cristina volvería a ganar, como hace tres años, en la primera vuelta".

Grondona omite así que no sólo es necesario el 40% de los votos, sino 10 puntos porcentuales sobre el segundo; omisión no menos que maliciosa para desacreditar el sistema electoral argentino que es herencia de Carlos Menem, presidente que gozó de la simpatía del mencionado columnista.

Continúa Grondona: "El dilema electoral de Cristina es hoy, por ello, cómo conservar de aquí a 2011 más del 40 por ciento de los votos. El súbito crecimiento de sus posibilidades electorales deriva a su vez de dos factores. El primero de ellos, el llamado efecto viudez , será de limitada vigencia porque es sólo emocional. El segundo factor podría ser en cambio más duradero si Cristina consigue demostrar de aquí en adelante que, ya con ella al volante, puede empezar un cambio esta vez auténtico como el que ella había prometido y no concretó en 2007. ¿En qué consistiría este cambio? En el abandono de la política de crispación que había caracterizado a su marido y que la mayoría de los argentinos desea dejar atrás".

Por su parte, Morales Solá pone en duda la candidatura de Cristina Kirchner o más bien, pareciera rogar que la Presidente no sea quien encabece la boleta del kirchnerismo.

"La candidatura de Cristina será una decisión familiar, personal y política, dijeron a su lado; se supone que estaban repitiendo un concepto que escucharon de boca de la propia jefa del Estado.
¿Qué piensan los hijos del destino de una madre absorbida por la política y el poder? ¿Qué piensa ella misma luego de perder no sólo a su marido, sino también a la persona con la que compartió la política y el poder? ¿Es lo mismo una aventura personal de conquista política que un desafío compartido durante casi 40 años con la única persona en la que confió? Cristina no habla de su futuro, y nadie le habla a ella de esas cuestiones".
Para concluir, Morales Solá, apuesta a que en el mes de marzo Cristina Kirchner pierda 10 puntos de los aproximadamente 46 que mide hoy: "Los encuestadores recuerdan que los Kirchner tuvieron siempre en el mes de marzo, estacionalmente, una caída de unos 10 puntos en las mediciones de opinión pública. ¿Se mantendrá esa tendencia? ¿O la caída será más profunda por los índices más elevados que tiene Cristina ahora? ¿La oposición seguirá tan desorientada o se acomodará a las nuevas necesidades electorales?"
La Nación tiene una obsesión con la candidatura de Cristina Kirchner y se obsesiona con la misma más que el propio gobierno. Asimismo ambos columnistas parece irritados porque la presidente aún no se manifestó al respecto.