domingo, 19 de diciembre de 2010

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO Revelador asado en Mataderos

EL PRO Y LA OCUPACIÓN DEL INDOAMERICANO

Revelador asado en Mataderos

Publicado el 19 de Diciembre de 2010

Las acusaciones cruzadas entre macristas. ¿Por qué se burlaron de Juan Cabandié? Los invitados que participaron del encuentro.
 
Gabriel Ritondo es hermano de Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en la Legislatura. El viernes a la noche, Gabriel fue anfitrión de un asado en el club José Hernández, de Mataderos. La convocatoria a la sede de Bragado al 5900 fue cuidadosa. La comida no debía hacerse pública. Pero todas las prevenciones terminaron siendo inútiles. Cuando la cena llevaba varias horas, los comensales –entre los que había punteros y barrabravas de Ciudad Oculta, Villa 20, Mataderos y Liniers– discutieron por dinero, que al parecer financió el traslado de los que terminaron ocupando el Parque Indoamericano. Y entonces estalló una gresca, con fuertes reproches, que incluyó botellazos y pases de factura. “Yo puse plata para cinco micros, y sólo llegaron dos”, acusó uno, a los gritos, desde el borde de la mesa.
  Pero Gabriel, el organizador, no fue el único Ritondo que estuvo en el asado: también lo hizo su hermano Cristian, quien llegó acompañado por otro integrante de la bancada macrista de la Legislatura: el legislador Martín Borrelli. De hecho, los hermanos Ritondo aprovecharon la presencia de Borrelli para hacer una broma por un cruce que habían tenido con el legislador kirchnerista Juan Cabandié. “Che, se zarparon, si el pibe no tiene padre”, era el comentario de mal gusto que circulaba entre los comensales. Se referían a un contrapunto con Cabandié que se había generado durante la interpelación del jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta. “Andá a llevarle la Constitución a Néstor”, lo había provocado el diputado Jorge Garayalde, también del PRO.
  Pero el asado convocado por Gabriel Ritondo, a quien gente que lo trató lo define como “un bardo”, fue más allá de los chistes y las ironías. En la mesa de los hermanos Ritondo, y ante la presencia de varios diputados del PRO aparte de Borelli, se hizo un balance de la ocupación del Indoamericano. Y también se analizó la toma del club Albariño, un conflicto inconcluso y que sigue captando la atención de los canales de noticias. Siempre en horario prime time. Por lo que se habló en la comida –uno de los invitados le hizo llegar sus vivencias a Tiempo Argentino con la condición de guardar bajo reserva su identidad– quedó claro que el bloque del PRO no desalentó la toma inicial del Parque Indoamericano. ¿Acaso la alentó?
 Mientras la charla se mantuvo por los carriles normales, los comensales analizaron el desenlace de la toma del parque, pero sobre todo evaluaron la marcha de los acontecimientos en el Club Albariño de Lugano. Entonces se pudo escuchar a un invitado, de contextura muy robusta, que se jactaba de ser uno de los organizadores de la toma de la cancha de fútbol. Entre la honestidad brutal y la canchereada, el invitado se ufanó incluso de haber llegado directamente desde la cancha que ya lleva días ocupada. “Es un gordo que apareció en la tele con una remera en la cabeza”, lo describió la fuente de Tiempo.
  Entre los invitados que se sentaron a la mesa de Ritondo estaba Marcelo Chancalay, ex presidente de la Villa 20, en otros tiempos aliado al ibarrismo, reconvertido como dirigente territorial afín al PRO. Chancalay, quien supo ser boxeador, llegó con uno de sus hermanos. Otro de los invitados, de apellido Cao, tiene poder de mando en Oculta. También estuvo Sergio Valdivia, alias “Bocha”, otro hombre de la Villa 20 de Lugano.  Los comensales se habían repartido en distintas mesas. Y cada mesa correspondía a una villa o barrio del sur de la ciudad: estaba el grupo de Lugano, el grupo de Ciudad Oculta, la gente de Liniers. Aunque también había simpatizantes del PRO que no procedían de villas, como el empresario inmobiliario Mario Mingrone.