domingo, 2 de enero de 2011

El medio es el mensaje, Por Eduardo Anguita

El medio es el mensaje, Por Eduardo Anguita

Los desmanes provocados por grupos perfectamente organizados quedan como un emergente del intento de cambiar el rumbo de la Argentina. La patota sindical que mató a Mariano Ferreyra fue un alerta de que hay grupos de poder de la derecha dispuestos a cualquier cosa. Por suerte, la Justicia actuó. Más grave fue lo del Parque Indoamericano, porque allí manos traviesas lograron que algunos jefes de la Policía Federal asumieran el trabajo sucio de tirotear a personas desarmadas y cobrarse dos vidas. La Presidenta fue, en este caso, la que tomó la iniciativa y creó un área de Seguridad, poniendo a Nilda Garré al frente de un ministerio difícil de manejar. 

El desafío de observar y controlar a estos grupos será un tema de principal interés en este año electoral. Pueden hacer daño, pueden asustar e, incluso, pueden mantener ciertas adhesiones sociales. No hay que perderlos de vista: el matonaje y los crímenes de bandas con anclaje en la política van asociados al discurso de la mano dura. Y ese discurso tiene muchos adeptos. La mayoría de los medios masivos –incluidos algunos como C5N que cuentan con simpatías en el oficialismo– intoxican televidentes. Distorsionan, recortan la realidad, repiten imágenes de violencia. Pero lo grave no es que ellos lo hagan sino que una buena parte de la sociedad reclame y demande esa ideología