viernes, 18 de febrero de 2011

¿De qué lado estas, La Nación? Por Roberto Samar*


¿De qué lado estas, La Nación?

February 18 2011
Foto laalameda.wordpress.com (http://goo.gl/RXw6G)
Foto laalameda.wordpress.com (http://goo.gl/RXw6G)
Cuando a principios de enero se da a conocer el procedimiento judicial, realizado en San Pedro donde se reveló que la transnacional Nidera, una de las mayores exportadoras de cereales, tenía reducidos a condiciones de servidumbre a 130 trabajadores, la posición de los diarios hegemónicos fue la indiferencia.
Por Roberto Samar*
A más de un mes de las primeras denuncias, cuando ya es evidente que no se podía seguir ignorando el tema, la estrategia es justificarlo. Es un primer paso: el tema “trabajo esclavo” existe.
En una editorial del 5 de febrero, el diario La Nación realizó un gran esfuerzo argumentativo para justificar a las empresas involucradas.
En primer lugar, definió a las semilleras involucradas como “empresas de renombre reconocido en el mundo”, como si la característica de ser una multinacional poderosa impidiera el cometimiento de abusos. Los contraejemplos abundan. El más renombrado es el de las grandes marcas del calzado que explotan trabajadores en el sudeste asiático.
La editorial también tendió a reducir al concepto “Poder Ejecutivo” a los actores denunciantes, con el objetivo de darle un sesgo partidista a las intervenciones en esta problemática. En realidad, hubo participación del Poder Judicial, del Estado Nacional y de los Estados Provinciales. Con esto, el diario fundado por Mitre intentó negar la existencia de una política de Estado e intentó asociar la acción al pragmatismo electoral.
Asimismo, la editorial sostiene que existe una aceptación de las condiciones laborales por parte de las víctimas. No hay que confundir, sin embargo, resignación y sometimiento con libre elección. De esto bien pueden dar cuenta las víctimas de la explotación sexual. El artículo ignora que las empresas les cobrarían a los peones 600 pesos si quisieran irse antes y que muchos no sabían ni siquiera en que provincia se encontraban. Asimismo, como denunciaron los damnificados, si existía una solicitud de retirarse por parte de uno de ellos, debían abandonar el lugar el resto de los integrantes de la cuadrilla.
Del mismo modo, el diario La Nación sostiene que la situación se explica por “la condición de trabajo temporario”, es decir que es razonable que “estos trabajadores no dispongan de las comodidades habituales en el trabajo rural permanente”. Con esto tiende a justificar la falta de red de agua potable, la inexistencia de baños, los sobreprecios que deben pagar a un único proveedor, la desinformación sobre su situación laboral y la provisión de alimentos en mal estado sólo en la temporalidad.
Como sostiene el Lic. Ariel Lieutier, coordinador del Departamento de Trabajo y Empleo de SIDbaires, “los medios de comunicación en el abordaje sobre el trabajo esclavo, por lo general encubren la responsabilidad de los actores económicos, dotándolos de cierta impunidad pública que los deja indemnes de las sanciones sociales”.
Algo bueno hay, sin embargo: el pasaje de la omisión a la justificación muestra a las claras de qué lado está cierto periodismo que se auto-define como independiente. Y también explica el trato que muchas de estas empresas periodísticas dan a sus propios trabajadores de prensa. Su línea editorial las justifica.
* Licenciado en Comunicación Social (UNLZ). Miembro del Departamento de Comunicación de la Sociedad Internacional para el Desarrollo (www.sidbaires.org.ar).