lunes, 14 de marzo de 2011

DESDE HOY ES "KATAMARK", COMENZO EL HURACAN "KRISTINA 2011"

EL COMICIO ABRIÓ EL CALENDARIO ELECTORAL DEL PAÍS

La kirchnerista Lucía Corpacci ganó la gobernación de Katamarca





Derrotó al actual mandatario Eduardo Brizuela del Moral, quien fue apoyado por Cobos y Sanz, y puso fin a 20 años de hegemonía radical. El Frente para la Victoria ganó también la intendencia capitalina y en 16 municipios.
 
Asumimos el compromiso de gobernar y hacernos responsables de todos los catamarqueños, sin diferencias. Gana Catamarca y también gana Cristina Fernández de Kirchner”, aseguró la flamante gobernadora electa por el Frente para la Victoria, Lucía Corpacci. Era prácticamente el fin de la jornada electoral donde el Frente para la Victoria desplazó, tras 20 años de gestión, al Frente Cívico y Social. Con el 96,6% de las mesas escrutadas y con casi cuatro puntos porcentuales de diferencia, Eduardo Brizuela del Moral –quien tenía habilitada la reeleción indefinida– reconoció la derrota.
El escrutinio oficial daba cuenta que el FPV se adjudicaba el triunfo con el 48,24% contra el 44,16% que obtenía el FCyS. En tercer lugar quedaba la postulante de la lista Primero Catamarca, Liliana Barrionuevo, hermana del jefe de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, con 3799 votos. Le siguieron Proyecto Sur con 1879 votos y el Partido Obrero (PO) con 1781 respaldos.
Los festejos se congregaban en el centro de cómputos que el kirchnerismo había organizado en un hotel céntrico. Los abrazos y los cánticos se repetían cada vez más fuertes, la marcha peronista se entonaba después de un nuevo dato que arrojaba la información que emitían los fiscales y desde el Poder Judicial. “Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Cobos que lo mira por TV”, cantaba la multitud kirchnerista que llegaba hasta el hotel. La mayoría eran jóvenes, muchos de ellos nacieron bajo la administración del FCyS.
La euforia llegó a su climax cuando ingresó Corpacci al búnker. Prácticamente no pudo dar un paso, la multitud la llevó casi en andas hasta el salón donde anunciaría su triunfo: “Nosotros veníamos diciendo que íbamos a ganar porque la gente nos lo decía. Es por eso que digo que con este triunfo gana Cristina Fernández y gana Catamarca, ganamos todos”, dijo entre micrófonos y flashes. Antes de trasladarse hasta el lugar, la presidenta la había llamado por teléfono para felicitarla y comunicarle que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, volaba para Catamarca.
Sonreía mucho Corpacci, mucho más de lo que mostró durante toda la jornada. Consideró que su triunfo no puede ser tomado como necesario para que la presidenta se decida a competir por la reelección: “Ella tiene todo para ser candidata, no necesita de nosotros, pero es cierto que en las barriadas humildes de mi provincia le reconocen sus logros”, indicó. Logros que según Corpacci siempre fueron desconocidos por la gestión de Brizuela del Moral: “El gobierno provincial siempre buscó demonizar la gestión de Cristina”, dijo antes de bucear en las razones del triunfo: “El gobierno del FCyS nunca se hizo cargo de los problemas, si había piquetes buscaba la responsabilidad en otros, nunca reconocieron un error.”
Brizuela esperó la conferencia de Corpacci para recién reconocer la derrota. Cerca de las 23, se sentó y apenas movió los labios que hicieron vibrar su doble mentón: “La tendencia es irreversible, reconocemos la derrota”, dijo lacónico. Luego reconoció que había llamado a su contrincante para felicitarla y decirle que era preciso coordinar el traspaso. Este no es un dato menor. Corpacci recién asumirá su condición de gobernadora dentro de ocho meses, el próximo 10 de diciembre.
Durante toda la jornada, el comicio se había desarrollado con normalidad. No hubo problemas, ni siquiera en las lejanas mesas de las montañas catamarqueñas. Los kirchneristas esperaban una maniobra del FCyS. Por si acaso, decidieron dar el primer golpe en la batalla mediática que comenzaba una vez que se cerraban las mesas. Un consultor contratado por el FPV aseguró que Corpacci se impondría por una diferencia del 2,5%. La respuesta del gobierno provincial provino desde el ministro de gobierno, Javier Silva, quien dijo que ellos se imponían por el 5%. Fue el único que habló. A partir de allí, el silencio ganó el campamento de Brizuela del Moral. En una casa de la capital se aburrían como ostras Ernesto Sanz y Ángel Rozas. Habían llegado convencidos que el primer round electoral era para ellos. De hecho, 20 días atrás nadie se imaginaba que el kirchnerismo tenía posibilidades de ganar. Por esa misma razón, Julio Cobos se subió a una avioneta, al fin y al cabo Brizuela del Moral se reconoció tibiamente como un cobista. Al vicepresidente, el triunfo de su amigo le serviría para poder enfrentar su ausencia en la interna radical del abril próximo y aguantar el tirón hasta agosto. 
Mientras los radicales comenzaban su duelo, la alegría estaba en el búnker kirchnerista. Juan Manuel Urtubey, el gobernador de Salta, tuvo que luchar para poder ingresar al hotel donde se reuniría con Corpacci y su primo, el flamante vicegobernador electo Dalmacio Mera. Algunos militantes, sobre todos los jóvenes de La Cámpora, le decían que debía ser más kirchnerista. El salteño se limitó a sonreír.
Cerca de la medianoche, la fiesta se convirtió en caravana. Una larga cola de autos siguió a la flamante ganadora al ritmo de los bocinazos, mientras se esperaba el arribo del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien tomó un avión para traerle el saludo presidencial. El ministro fue el que mantuvo todo el día informada a la presidenta.
La alegría de los seguidores de Corpacci tiene una multiplicidad de razones. Por un lado recuperaron el control de la provincia tras 20 años de gestión prácticamente radical. Y rompieron el maleficio que le cupo al peronismo luego de la triste noche saadista. Y por si fuera poco, Catamarca tendrá una mujer en el gobierno. Corpacci lo sabe y lo dijo en su conferencia de prensa: “Lo que sentimos es una enorme responsabilidad, un orgullo inmenso, mucha alegría y creo que no hay que preocuparse, no debe ser distinto porque soy mujer, eso hay que superarlo.”
En la medianoche catamarqueña, fuegos artificiales mantenían despiertos a buena parte de los que viven en la capital, a lo lejos se podía escuchar por enésima vez la marcha peronista. Una pareja jovencita caminaba hacia la plaza principal con una bandera argentina con el rostro de Néstor Kirchner  y “un hasta la victoria siempre” impresos. Se cruzaban con otros y se saludan haciendo la V de la victoria. Sin duda, hay un cambio de época, un cambio que también lo expresó la sociedad catamarqueña