jueves, 22 de septiembre de 2011

A 37 AÑOS DE LA MUERTE DE JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI


A 37 AÑOS DE LA MUERTE DE JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI, SE REEDITÓ LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA NACIONAL
La vigencia de un referente del pensamiento nacional y popular.
El texto, publicado hace más de 50 años, marcó profundamente a los militantes políticos de los años ’60 y comienzos de los ’70. Muchos de sus conceptos y categorías han sido revitalizados por la irrupción política del kirchnerismo.
A más de 50 años de su publicación original, Ediciones Continente-Peña Lillo acaba de lanzar una nueva edición de La formación de la conciencia nacional. Este escrito de Juan José Hernández Arregui marcó profundamente a la generación que irrumpió en la militancia en los años sesenta y comienzos de los setenta. Además de contribuir a aumentar el interés de los jóvenes por su obra, la iniciativa pretende resaltar la actualidad y vigencia que tienen las ideas de este referente del pensamiento nacional.
Sin perder de vista el contexto histórico en el que construyó su profusa producción intelectual y los elementos específicos de la realidad concreta que le tocó abordar, desde 2003 en adelante, la aparición del kirchnerismo revitalizó conceptos y categorías propias de un ideario que parecía terminado, asociado a la conjunción del peronismo con un marxismo heterodoxo y antidogmático, atento a las necesidades y especificidades argentinas y latinoamericanas.
Liberación Nacional, Pueblo u Oligarquía, Cipayos, Vendepatrias, Antiimperialismo, Peronismo Revolucionario, Izquierda Nacional, Izquierda Peronista, Unidad Latinoamericana son ideas-fuerza que, en diferentes grados, volvieron a movilizar el campo nacional y popular y a las nuevas camadas, porque surgieron como consecuencia del retorno de la política y de la consolidación de un Estado reparador e inclusivo.
En el prólogo a la última edición de 2004, Eduardo Luis Duhalde escribió: “Juan José Hernández Arregui se asumió como parte de una izquierda nacional que definió como una corriente de pensamiento que tiene por fin aplicar la teoría general marxista a un caso nacional concreto. Logró ser el camino ideológico más importante para la nacionalización de vastos sectores de la izquierda.” Según el secretario de Derechos Humanos de la Nación: “Es posible distinguir las condiciones de producción de las de reconocimiento: la distancia entre las circunstancias sociales bajo las cuales fue elaborado y las condiciones en que se desplazó a lo largo del tiempo histórico. Las tragedias originadas por el brutal asalto al Estado y la sociedad argentina desde la acción imperialista y el liberalismo arrasador nos coloca hoy en una nueva situación en la que no es casual que la mirada vuelva a la obra de Hernández Arregui, Jauretche, Scalabrini Ortiz, John William Cooke y Rodolfo Puiggrós”.
La flamante reedición del voluminoso libro incluye, además del prólogo de Duhalde, el prólogo a la primera edición del propio autor, una advertencia del mismo a la segunda edición de 1970 y un prefacio a cargo de Juan Carlos Distéfano.
Vale recordar que La formación de la conciencia nacional se centra, sobre todo, en el período que va desde 1930 a 1960. El libro está dividido en seis capítulos. Cada uno de ellos está dedicado a las principales tradiciones ideológicas que influyeron en la historia política del país tomando en cuenta el proceso que se abre en 1880 con la irrupción de la república oligárquica hasta el fin del modelo agroexportador y el paradigma liberal en 1930.
En palabras del propio autor: “Esta es la crítica –inspirada en un profundo amor al país y fe en el destino racional de la humanidad– contra la izquierda argentina sin conciencia nacional y el nacionalismo de derecha sin amor al pueblo.” La frutilla del postre es una afectuosa carta de Juan Perón al autor que data del 10 de diciembre de 1969 y que se encuentra en las últimas páginas de la obra.
Hernández Arregui nació el 29 de septiembre de 1913, en Pergamino, en el corazón del llano bonaerense. En 1931, en plena dictadura de Uriburu, se afilió a la UCR yrigoyenista, proscripta por el régimen fascista. En los años cuarenta, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la ciudad de Córdoba. Allí tuvo como maestro a Rodolfo Mondolfo, el filósofo italiano que se exilió durante la Segunda Guerra Mundial en nuestro país, lejos de las garras de los camisas negras, y que tuvo una incidencia trascendental en su formación al introducirlo en el conocimiento del materialismo dialéctico.
En 1947, se acercó al peronismo de la mano de Arturo Jauretche, quien lo llevó a colaborar al gobierno de la provincia de Buenos Aires. Al año siguiente comenzó su labor como profesor en la Universidad Nacional de La Plata y en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Luego del golpe de septiembre de 1955, “La revolución fusiladora” lo expulsó de ambas universidades. En 1964 lanzó el movimiento CONDOR junto con otros intelectuales. El 19 de octubre de 1972 sufrió un atentado político en su domicilio. Un año después fue distinguido como Profesor Emérito de la UBA. En 1974 dirigió la mítica revista Peronismo y liberación. Falleció el 22 de Septiembre de 1974 en Mar del Plata. Entre sus obras se destacan Imperialismo y Cultura, ¿Qué es el ser nacional?, Nacionalismo y liberación y Peronismo y socialismo.
Su estela se revitaliza en esta época y sus enseñanzas contienen elementos de una importancia insoslayable para todos los lectores que busquen profundizar su formación teórica y se propongan entender las principales encrucijadas que recorren la historia argentina hasta el presente.