martes, 22 de noviembre de 2011

Santiago del Estero: otros nueve parajes amenazados por la fiebre del desmonte


TRAS EL ASESINATO DE CRISTIAN FERREYRA, EL MOCASE ADVIRTIÓ QUE PUEDE HABER MÁS MUERTES VIOLENTAS

En el departamento santiagueño de Copo empresas hostigan a pequeños campesinos para que abandonen sus hogares y poder explotar la tierra. Denunciaron amenazas de muerte, golpes, disparos al aire y extraños accidentes.


En el departamento de Copo están las peores tierras de Santiago del Estero. Las más secas. Las que, la mayoría de las veces, sólo sirven para criar animales. Son 12.600 kilómetros cuadrados que limitan en buena parte con el Chaco y en una pequeña porción con Salta. Quedan al noroeste de la provincia. El censo de 2001 registró en la zona unos 27 mil habitantes. La capital del departamento es Monte Quemado. Allí, desde hace unos años, llegó la fiebre de los desmontes (cuando ya había pasado por el resto de las otras tierras, las más fértiles). Allí, en el paraje San Antonio, murió desangrado el miércoles pasado, luego de recibir un tiro de escopeta, Cristian Ferreyra. Allí mismo, según denuncia el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE), cientos de familias pueden correr la misma suerte. 
Estas son las historias de pequeños parajes, sin caminos, sin servicios, en el medio del monte, donde la violencia de los empresarios rurales custodiados por guardias blancas, apañados por policías, funcionarios municipales, judiciales y provinciales, ya avisó: que es capaz de hacer correr más sangre sobre la tierra.
Los integrantes del MOCASE, al que pertenecía Cristian Ferreyra, preparan contrarreloj, un informe para advertirles a las autoridades y a la opinión pública que hay otros muchos puntos del mapa, todos en el departamento de Copo, y en el limítrofe Alberdi, donde pueden repetirse los asesinatos. Estos son los casos denunciados:
PARAJES SAUCIOJ Y RUMI POZO. La empresa Servicios y Negocios del empresario tucumano Ricardo Villa (que integra la asociación de empresarios productores de la zona junto a Jorge Ciccioli, sospechado de participar en el asesinato de Ferreyra) contrató a un poblador de la zona, Martín Caldera que intenta alambrar las tierras donde hace más de 20 años viven en comunidad familias campesinas en Saucioj. El alambrado pasa muy cerca de los ranchos y usurpa el campo comunitario donde siembran y crían animales los pobladores que recibieron amenazas de todo tipo. En Rumi Pozo el cuidador local es un hombre conocido en el lugar como “El paraguayo”. Los campesinos cuentan que hace poco bajó de una camioneta sin patente y amenazó de muerte a varias familias. Es habitual verlo pasar, mostrando las armas con otros hombres, disparando, hasta ahora, hacia la nada. El MOCASE denunció además ante la justicia un caso de violencia extrema: una topadora destruyó parte de una vivienda. La empresa –advierte la organización– actúa con el guiño del comisionado municipal de Villa Matoque y de la dirección de bosques provincial. 
PARAJES LA AVENIDA, SANTA MARINA, MONTE RICO, SOL DE MAYO:  El conflicto es por las tierras del campo al que llaman La Flor. Los Julianes, un grupo de hermanos que maneja el aserradero de Monte Quemado, dicen ser sus propietarios. Este año hubo dos hechos de violencia: tirotearon la casa de un campesino y le pegaron con la culata de una escopeta a un anciano; amedrentaron a la familia Carrizo y le incendiaron una vieja camioneta Chevrolet. Los empresarios están empezando a alambrar. El conflicto recién empieza. 
PARAJES EL SILENCIO Y DOS PIBES. El MOCASE acusa al ex intendente de Monte Quemado, Manuel Castillo, de ordenar las amenazas que recayeron sobre familias campesinas. En julio de este año amenazaron a Evangelina Rojas, que estaba en su casa con sus dos hijos, de cuatro y ocho años. El hombre que irrumpió en el rancho le apuntó a los chiquitos. “Esta la van a pagar tus hijos”, dijeron. La solución ofrecida fue la de siempre: abandonar la tierra, el rancho y los animales.
PARAJE SARMIENTO. La disputa por la tierra empezó en 2010. Un empresario cordobés, con dos encargados llamados Toban y Capdevilla, alambró y construyó sobre las tierras que usa la comunidad campesina –hace más de 20 años– para criar sus animales. En marzo amenazaron a Alicia Torres de Santillán de 83 años. Hace poco intentaron atropellar a Marilena Santillán, quien salvó su vida por poco. Un policía retirado, de apellido Torres, ya les advirtió a los del MOCASE: “Si no se dejan de joder, los van a matar.”  <
Se presentaría a declarar hoy el empresario Ciccioli
El empresario señalado como el instigador del crimen de Cristian Ferreyra en el paraje San Antonio se presentaría a declarar hoy en los tribunales de la capital santiagueña. Jorge Ciccioli debía, en rigor, pasar por el juzgado de Monte Quemado. Pero su abogado señaló ayer que “hay una orden de detención firmada por el juez Alejandro Sarría Fringes (de Monte Quemado), pero por seguridad de nuestro cliente lo llevaremos a la ciudad capital”. El juez Sarría Fringes pidió la detención del empresario santafesino por el asesinato del joven campesino Cristian Leandro Ferreyra el miércoles pasado. Ferreyra murió desangrado tras recibir un disparo de escopeta de un empleado de Ciccioli. Otro campesino está internado con heridas de bala. 
Según denunció el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE-Vía Campesina), en varias oportunidades Ciccioli amenazó públicamente que mataría a un campesino del MOCASE para que dejen de “molestar”. 
También está prevista para hoy la indagatoria a Francisco Juárez, acusado de dispararle a Ferreyra y de ser un sicario contratado por Ciccioli. El juez Fringes Sarría detuvo, en los últimos días, a otras tres personas que participaron de los hechos. Sin embargo, el magistrado no es bien visto por los campesinos. “Desde estos territorios campesinos indígenas se vienen denunciando los atropellos, tal es así que el juez penal Alejandro Fringes Sarria de Monte Quemado ya tiene varias denuncias y no hizo nada para detener la escalada de violencia que impera en la zona. También el Comité de Crisis supo hacer relevamiento de las situaciones de atropellos. Hasta el momento, sólo la organización de las comunidades ha logrado evitar los desalojos y desmontes de miles de hectáreas”, informaron días atrás en un comunicado.
La comunidad de San Antonio, a 60 km de Monte Quemado, viene resistiendo al intento de desalojo de empresarios que han contratado matones armados para realizar amedrentamiento en la zona norte de Santiago del Estero.