lunes, 25 de junio de 2012

EL GRITO DE ALCORTA.



El 25 de junio de 1912 se realizó una asamblea en la Sociedad Italiana de Alcorta, de la que participaron alrededor de 300 agricultores y entre manifestaciones combativas se declaró la huelga por tiempo indeterminado, hasta conseguir, entre otras reivindicaciones, “1) rebaja general de los arrendamientos y aparcerías; 2) entregar en las aparcerías el producto en parva o troje, como salga; 3) contratos por un plazo mínimo de 4 años”.
La convocatoria había surgido de los campesinos de Alcorta, encabezados por Francisco Bulzani, quienes contaban con el aval de los párrocos de esa localidad y de la localidad vecina de Máximo Paz, los hermanos José y Pascual Netri y de los comerciantes de la zona. El abogado Francisco Netri, hermano de los párrocos y uno de los protagonistas, tuvo un papel destacado en la asamblea y fue quien enfatizó que los chacareros debían “constituir su organización gremial autónoma”.
A medida que se avanzó en la huelga, se fue avanzando también en su organización, y tomó fuerza la idea de constituir una organización central de chacareros. Fue así como el 15 de agosto de 1912, en la Sociedad Italiana de Rosario, se fundó la Federación Agraria Argentina.
La respuesta de los terratenientes y las fuerzas represivas no se hizo esperar, motivo por el cual los huelguistas tuvieron sus primeras víctimas. En un acto realizado en la localidad de Firmat fueron asesinados los dirigentes agrarios anarquistas Francisco Mena y Eduardo Barros, mientras en la ciudad de Rosario era fusilado Francisco Netri.
A pesar del violento accionar de los terratenientes, los huelguistas fueron logrando cada vez más adhesiones. Al apoyo inicial de los anarquistas y socialistas, de los curas y los pequeños comerciantes, fueron sumándose los profesionales y amplios sectores populares. Ante el temor de tener que afrontar grandes pérdidas económicas, los terratenientes fueron cediendo lentamente y hacia mediados de 1913 la inmensa mayoría de los arrendatarios había logrado una importante rebaja de los arrendamientos. De todos modos, la oligarquía logró mantener cláusulas leoninas en los contratos, que imponían restricciones a la libertad de comprar y vender.
El Grito de Alcorta, si bien no modificó sustancialmente la estructura agraria, favoreció el surgimiento de organizaciones campesinas en otros lugares del país, como la Liga agraria de Bahía Blanca y la Liga Agraria de La Pampa, las que participaron junto a la FAA de un congreso nacional campesino donde, además de los reclamos puntuales a los terratenientes y comerciantes, se reivindicaron los postulados de la Revolución mexicana encabezada por Emiliano Zapata. Por primera vez en la Argentina se enarboló el principio de que “...la tierra debe pertenecer en propiedad del que la trabaja...”
Un siglo después poco ha cambiado ya que la tierra sigue siendo un bien escaso, y más del 70% de la superficie agrícola se trabaja por cotratistas/arrendatarios. Al ser económicamente inviable el minifundio, los "nuevos" propietarios tuvieron que seguir arrendando campos vecinos para lograr una escala que justifique amortizar inversiones en maquinaria.
Hoy gracias a la democracia y el libre juego de la oferta y la demanda los propietarios reciben una renta lógica cercana al 5% bruto anual (USD500/ha en un campo de USD10.000/ha) y los arrendatarios deciden libremente donde trabajar la tierra.
EL VERDADERO GRITO DE ALCORTA


Ciertos opinadores de estos días intentaron poner un signo igual entre el intento de pueblada de estos dìas con el "Grito de Alcorta". Su ignorante malicia intentaba, con ello, cubrir con un halo de legitimidad lo que no era más que el intento de los poderosos de desestabilizar un gobierno que se esfuerza en sanear la injusticia. Como la cosa fue dicha en varios medios, intentamos con humildad hacer nuestro aporte aclarando el tema, explicando què era lo que se gritaba en Alcorta.
Fue el 25 de junio de 1912, en la localidad santafecina que lleva ese nombre. Y el famoso "grito" consistió en la sublevación de los pequeños chacareros inmigrantes contra los terratenientes que les imponían explotadores contratos de arrendamiento. La cosecha de 1912 fue muy buena, pero a los arrendatarios no les quedó casi nada porque todo se lo lloevaron los dueños de la tierra, que ademàs los obligaban a comprarles los insumos y herramientas.
Aquella Argentina rural era consecuencia directa de la Conquista del Desierto, que amplió la superficie disponible para la siembra. Esas tierras fueron adjudicadas en grandes extensiones a pocos propietarios.

La mayorìa de los arrendatarios eran los inmigrantes. Sobre muchos de ellos pesaba la amenaza de la deportaciòn en caso de no cumplimiento de sus compromisos contractuales.

La excelente cosecha de 1912 fue el disparador, Tras pagar todas sus deudas, los chacareros quedaron casi arruinados. unos trescientos arrendatarios de la localidad de Alcorta se reunieron el 25 de junio y declararon una huelga por tiempo indeterminado con tres reclamos: 1) rebaja general de arrendamiento 2) entrega en las aparcerías del producto en parvas de troje y 3) contratos con un plazo mìnimo de tres años.

Además, resolvieron crear una organizaciòn gremial autónoma. Fue asì como, en una reuniòn en la Sociedad italiana de Rosario, el 15 de agosto de ese año, se fundò la Federación Agraria Argentina.

La reacción de los poderosos, nucleados en la Sociedad Rural, fue brutal. En Firmat fueron asesinados Francisco Mena y Eduardo Barros, y poco depués em Rosario también Francisco Nestri, un abogado que había impulsado la Federacilón.

Esto no paralilzó el movimiento, que al año siguiente logró la mejora de los contratos de arrendamiento y un mayor reconocimiento a los derechos de los chacareros. Como puede verse, sí hubo un "GRITO DE ALCORTA", pero gritaba otra cosa y vale la pena tenerlo en cuenta.


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