martes, 10 de junio de 2014

¿Contradicción pesada o levedad insoportable? Por Conrado Yasenza*


Durante los últimos años hemos escuchado y leído mucho sobre el supuesto relato kirchnerista. Concepto que entrelaza, indefectiblemente, política y cultura. Noción apropiada por los medios concentrados de información en estos años de disputas que aún no han finalizado. En la formulación del “relato” late ya el concepto de hegemonía: un relato cuya marcha y circulación implica un recorrido por valores y creencias que se articulan en la vida colectiva. Pero no todo relato puede convertirse en hegemónico. Para lograrlo debe estar ligado a enunciados y experiencias encarnadas que serán el sustrato de conflictos, luchas y antagonismos. Quizá en ello resida la batalla cultural, en el hecho de lograr que ese relato se funda con la reflexión colectiva de un pueblo no concebido de modo abstracto sino en tanto concordancia con un Estado que significa, en palabras de Gramsci, la dirección consciente de las grandes multitudes nacionales; dirección que implica un contacto sentimental e ideológico con ese pueblo; Estado que se emparente y comprometa también con las necesidades y exigencias del pueblo.
Lo que nunca puede ocurrir con un relato es su alejamiento de los hechos. Cuando ello ocurre, el relato se vuelve mera invención que rompe deliberadamente sus vínculos con el orden de la experiencia –aún con sus recortes– para adentrarse en el plano de lo espectacularizado bajo los dictámenes del set de televisión y del rating, reproducido en títulos, volantas y copetes de escaso o nulo apego a los hechos, situación de por sí compleja de definir cuando a ese hecho ya le espera una imagen preconcebida.
Lo que acontece en estas semanas es que las operaciones de apropiación del relato que vienen realizando los medios concentrados se han resquebrajado ante la contundencia de cómo las acciones de Gobierno ligan el relato con la realidad comprobada de un hecho de gobierno. Allí si queda expuesto el mito vaciado de anclaje a lo experiencial.
Veamos algunos de los hechos que dotan de potencia al relato en tanto acto político y cultural.
I - La segunda carta. A dos semanas del bochornoso folletín que los diarios Clarín y La Nación realizaron con la Carta enviada por el Papa Francisco al Gobierno Nacional, como salutación por el día de la conmemoración de los 204 años de la Revolución de Mayo, Francisco le envió una carta al secretario adjunto de la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología, Roberto Carlés, quien además fue el coordinador de la comisión de reforma del Código Penal. Francisco se había comprometido, en un encuentro que tuvo con Carlés, a escribirle para manifestarle su pensamiento y preocupación sobre el endurecimiento en las penas a los delitos y sobre la violencia institucional. La carta fue escrita el viernes 30 de mayo y fue enviada a la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología y a la Asociación Internacional de Derecho Penal, entidades que recibieron la misiva el 1 de junio. Algunos párrafos significativos de la carta del Papa constituyen mensajes políticos que entran en colisión con la utilización proverbial-punitiva del diputado Sergio Massa, “el que las hace las paga”, y su intención de, a través de la recolección de firmas, forzar un plebiscito en contra de la reforma del Código Penal, hecho claramente anticonstitucional que fue fundamentado por el ex presidente Raúl Alfonsín en la Convención Reformadora de 1994 al expresar que, en determinados momentos políticos, los medios operan sobre la opinión pública para soliviantarla hasta aceptar, quizás, hasta la pena de muerte.
En la misma dirección, la carta alerta sobre el incremento de la violencia institucional. Este mensaje no puede ser desoído por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien en abril último implantó la Emergencia en Seguridad Pública, de corte netamente punitivo y estigmatizante de las poblaciones marginales jóvenes, con el consecuente aumento de la población carcelaria (anunció la creación de ocho nuevas alcaidías) en condiciones de aislamiento que contradicen todos los pactos suscriptos en materia de violación de los derechos humanos. El Papa se expresa así en esta nueva carta: “La experiencia nos dice que el aumento y endurecimiento de las penas con frecuencia no resuelve problemas sociales, ni logra disminuir los índices de delincuencia...” “… sería un error identificar la reparación sólo con el castigo, confundir la Justicia con la venganza, lo que sólo contribuiría a incrementar la violencia, aunque esté institucionalizada”. Un párrafo especial está referido a los medios de comunicación: “Los medios de comunicación, en su legítimo ejercicio de la libertad de prensa, juegan un papel muy importante y tienen una gran responsabilidad: de ellos depende informar rectamente y no contribuir a crear alarma o pánico social cuando se dan a conocer los hechos delictivos.” Apelación a la responsabilidad social del periodismo.
Las definiciones de Francisco en su convocatoria a caminar hacia el pueblo, son un claro mensaje político. Pero ese “ir hacia los pobres” no puede concebir a los sectores populares como subjetividades vacías de experiencias políticas y religiosas. Tampoco puede obviarse que América latina es un continente que ha experimentado, en los últimos años, profundas reformas políticas, además de la vasta historia de organización y de lucha impresas en memorias gremiales y políticas. Cartas que ratifican la supremacía de la palabra del Vaticano en la política internacional.
II - ¿Nos aislamos del mundo? Finalmente, la delegación del equipo económico argentino, encabezada por el Ministro de Economía, Axel Kicillof, logró en la madrugada del 29 de mayo cerrar un acuerdo histórico con el Club de París, para cancelar una deuda que la Nación tomó luego del derrocamiento del gobierno del presidente Constitucional Juan Domingo Perón, en 1956. La autodenominada “Revolución Libertadora” se endeudó con varios países de Europa por un monto de 700 millones de dólares para importación de productos manufacturados en el viejo continente, iniciando el aciago ciclo de destrucción de la Industria Nacional que culminarían de rematar la dictadura de la Junta Militar de 1976 y el Menemato junto a la Alianza del ex presidente Fernando De la Rúa.
“Con el acuerdo alcanzado Argentina cierra un capítulo más de la triste historia del sobreendeudamiento que condujo al default. El esquema de pagos acordado reduce sensiblemente el costo financiero de esta deuda impaga, que actualmente acumula intereses y punitorios a una tasa promedio cercana al 7 por ciento. El acuerdo asumido garantiza la sustentabilidad de los pagos de los compromisos financieros como un todo, es compatible con el perfil de vencimientos que tiene el país en el futuro y no implica condicionalidad alguna para llevar adelante sus políticas económicas. El acuerdo constituye un paso importante para promover la inversión en Argentina”, afirmó el ministro Kicillof a través de un comunicado.
Un dato de relevancia es que el acuerdo se logró sin la participación –por primera vez en la historia de las negociaciones para pago de deudas– del Fondo Monetario Internacional, como lo exigió la República Argentina.
Otra vez la fuerza de la realidad: Los Brics, el bloque económico imperial que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, invitaron a la Argentina para que participe de la próxima cumbre a realizarse en la ciudad de Fortaleza, el próximo 15 de julio (dato polémico: para esa misma fecha, el Juez Ariel Lijo ha llamado a indagatoria el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, quien deberá asumir la presidencia temporariamente ante el viaje de la Presidenta a Brasil). En esa cumbre se propondría (hasta el momento es una invitación) la incorporación de la Argentina a los Brics. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, hizo formal la invitación en un encuentro que mantuvo con el Canciller Argentino, Héctor Timerman. Otro anuncio que no tuvo demasiada repercusión en los medios opositores al Gobierno, es el realizado en China, el 28 de mayo, según el cual el primer ministro Xi Jimping se reunirá con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, tras la cumbre, en Brasilia o Buenos Aires.
Para finalizar, cito las palabras de María Pía López : “El relato no puede estrecharse en su dimensión mediática, porque al hacerlo flota por los aires y cualquier retórica se vuelve verosímil.”
La lucha por establecer un orden institucional hegemónico sigue su curso en nuestro país. El desafío continúa vivo y es menester persistir en su despliegue territorial y en su articulación social y política.
Fuente: http://sur.infonews.com/notas/¿contradiccion-pesada-o-levedad-insoportable