lunes, 17 de enero de 2011

Las falacias del "Paro del Campo" Por Lucas Carrasco

LOCK OUT PATRONAL

Las falacias del "Paro del Campo"

Las luchas y reclamos obreristas más la emergencia, a mediados del siglo pasado, del estado de bienestar junto a la doctrina social de la iglesia católica llevó al peronismo a consagrar constitucionalmente el derecho de huelga para los más débiles en la relación capital y trabajo.

Como ninguna otra constitución del mundo en el modelo económico que fuere, está consagrado el derecho al lock out, es decir, un paro patronal. Menos, todavía, cuando lo que está en juego es la soberanía alimentaria del pueblo argentino.

El reclamo de las cuatro principales confederaciones patronales, por lo cual hoy comienzan un supuesto cese de comercialización, es para que se aumente el precio interno del trigo, a través de la liberación total de las exportaciones de esa materia prima. En concreto, que aumente el precio de todos los alimentos derivados de la harina: desde los fideos que consumen los sectores populares hasta la (algo ridícula, convengamos) pizza con ananá.

Sin las operaciones en negro, los empresarios primarios reciben de acopiadores, moliendas y multinacionales de exportación lo que se llama el "precio pleno" esto es,la cotización en el mercado internacional del grano menos las retenciones, que sustentan parte del financiamiento estatal que luego se redistribuye socialmente, pero que fundamentalmente contienen el precio interno de insumos indispensables que están, en el mercado mundial, por las nubes debido al traslado de activos financieros, producto de la crisis,a bienes más seguros como los commodities de la alimentación.

Este jueves, el socio de la familia Yabrán y también directivo de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angelli, tiene previsto realizar una asamblea de empresarios en su ciudad de orígen, María Grande, departamento Paraná.

El intendente de María Grande es, junto al intendente de Paraná, el único que apoya la candidatura de Duhalde a la presidencia de la nación.

Ya en conversaciones informales con empresarios atentos a la bolsa de Cereales de Entre Ríos, De Angelli comentó que los precios a futuro del grano indican una tendencia al alza, superando incluso los récord del año pasado para estas mismas fechas.

Los nutrientes, la tierra, eventualmente la lluvia, por cierto que no acatarán el paro del campo y seguirán activando los mecanismos correspondientes para el germinar del oro de la patria, pero esto sucede no porque Aníbal Fernández lo desee - ni tampoco porque la presidenta le haya recortado el control de la lluvia, que sigue bajo su órbita- sino porque el supuesto paro es una completa farsa.
Farsa que, en la timba financiera de los mercados a futuro que se dirimen en Chicago, emblema de la patria si los hay, pero de Estados Unidos, puede salir mal o bien, pero mientras tanto deja un agregado de ganancia a los acopiadores, supuestos adversarios de los productores.

El constante aumento del precio de la tierra, acompañando la suba de la rentabilidad de los productos primarios, no impacta en la alarmante ilegalidad laboral del sector, pero sí en la  reticencia a vender de quienes especulan y ganan fortunas con estas operaciones. Así las cosas, podría hablarse de un cese en la comercialización de tierras por parte de los terratenientes y pequeños y medianos inversores urbanos, del mismo modo que se habla de un cese de la comercialización de trigo.  Se especula con una suba de precios andando los días y este es el argumento favorito del lenguaraz De Angelli para lograr adhesiones de sus supuestos pares, sin necesidad de tener que patotearlos en las rutas.

Pero a la vez, en De Angelli, se condensan el fracaso -sí que oneroso- de los dirigentes políticos de los empresarios rurales: 2 años atrás, De Angelli dijo que no le interesaba gobernar la provincia de Pancho Ramírez y Urquiza,pero que analizaría ir por la presidencia. Más modesto, Buzzi aspiraba a la gobernación de Santa Fe, y los otros mosqueteros de la soja, Biolcatti y Llambías, pretendían colar las listas de legisladores con lobbistas de su cosecha.

El duhaldismo blanco fue cayendo en desgracia y ahora entonces intenta generar la mística necesaria para desembocar en marzo -cuando se discuten las candidaturas- con fuerza de negociación en las distintas ofertas del Partido A.

Como si existiera la ley de lemas, el Partido A presentará una cantidad diversa y plural de ofertas, pero dada la baja demanda que indican los mercados a futuro de las encuestas, el precio tiende a depreciarse. Por eso no cesa la comercialización de candidaturas, sino que por el contrario, aumenta la productividad de los vendedores. Esa es la razón política  del cese de comercialización de trigo, junto a una razón de corte ideológico que tiene que ver con desmantelar los precarios pero resucitados por el kirchnerismo instrumentos estatales de control y equilibrio de las desigualdades en el campo, mientras corre la variante económica especulativa y siguen ganando plata como nunca antes.