lunes, 30 de mayo de 2011

DUHALDE MAFIOSO CON LAS MADRES NO HDP!!!

Duhalde, contra las Madres




El ex presidente atacó a Hebe y criticó la política de DD.HH. La respuesta de los organismos.
Todos tenemos derecho a inventarnos una vida por completo diferente a la que hemos tenido”, analiza el periodista Hernán López Echagüe en el libro El regreso del otro, sobre la vida política de Eduardo Duhalde. “Pero Duhalde se ha despachado a gusto y disgusto con los condimentos, y su historia, por lo tanto, la historia que cuenta y se cuenta, y que, me figuro, de tanto repetirla y repetírsela cree real y auténtica, es en realidad un menjunje de invenciones, artificios y dobleces”, escribió López Echagüe. Esta semana el ex presidente interino volvió a armarse un pasado a medida, quechoca contra las hemerotecas, los archivos y la memoria colectiva. Se alabó a sí mismo como exiliado y como defensor de familiares de desaparecidos durante la dictadura. No sólo eso: atacó a Hebe de Bonafini, fustigó la política de derechos humanos y dijo que sólo respetaba la labor de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora. Así, dejó al descubierto su postura esquizofrénica: mientras mantiene reuniones periódicas con ex militares, para captar el voto castrense, busca apuntalar un perfil de lucha por los derechos humanos.
Jueves, acto en Tucumán. Con voz firme, sobreactuando su papel de candidato presidencial, Duhalde vociferó: “Me enteré de que (Hebe de) Bonafini viene a hablar de política. ¿Por qué viene a hablar de política? ¿Qué se cree ella? ¿Que es la madre de todos los muertos y todos los desaparecidos? No es ningún modelo para la Argentina. Defiende permanentemente al terrorismo de la ETA en España. Yo me quedo con las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora”. Tras el ataque a Hebe, vino la remembranza de un pasado heroico. Dijo que en los ’70 “había que estar con los familiares de los desaparecidos”. “Me costó caro: tuve que irme con mi familia por un año porque me destrozaron el estudio y mi casa. Al año, cuando volví, estuve trabajando con los desaparecidos (sic). Cuando reasumí la intendencia de Lomas de Zamora, en el ’83, lo hice rodeado de pañuelos blancos.” Y repitió: “En ese momento había que estar con los familiares de los desaparecidos. Ahora es fácil.”
Las respuestas no tardaron en llegar. Madres - Línea Fundadora repudió las expresiones. En un comunicado plantearon: “Él es antagónico con todos los organismos. Duhalde no tiene autoridad alguna en el campo de los derechos humanos. Se trata de un reivindicador y propiciador público de la impunidad de la dictadura cívico-militar que ejecutó el terrorismo de Estado en nuestro país y cuyos delitos contra la humanidad están siendo juzgados, en la actualidad, por la Justicia argentina. Por lo tanto, carece de todo valor moral y ético para formular cualquier tipo de opiniones que, de hecho, resultan perversas”.
Remo Carlotto puso en duda las proezas del joven bañero en Lomas de Zamora. El senador provincial y candidato a intendente de La Plata sostuvo que “Duhalde llegó a la intendencia con el explícito apoyo de los sectores más violentos de la derecha peronista”. En El regreso del otro, López Echagüe recuerda la edición 29 de la revista El Caudillo, vocero de la Triple A. Allí, la nota “Lomas de Zamora: expectativa peronista” señala que “Duhalde tiene la oportunidad de revertir el proceso de anarquía, corrupción y marxistización (sic), imponiendo una política peronista”. El mecenas de la revista era el metalúrgico Lorenzo Miguel, hacedor político de Duhalde.
“Hoy nada cambió: tiene revoloteando en su campaña a sectores comprometidos con el terrorismo de Estado. Sus declaraciones son señales para esos grupos y para que se frenen el proceso de memoria, verdad y justicia”, expresa Carlotto a Miradas al Sur. Y recordó una anécdota de Néstor Kirchner. “Nos relató que Duhalde le dijo: ‘Yo te voy a sacar un peso de encima’. Le estaba diciendo que le iba a pedir a la Corte Suprema menemista que declare la constitucionalidad de las leyes del perdón, porque según el criterio de Duhalde iba a ser un escollo en su gobierno. Néstor le dijo que no, que era un tema que él iba a resolver. Y vaya si lo hizo: contrapuso lo que proponía Duhalde, el planteo de olvido y perdón, por una política de memoria, verdad y justicia.”
Consultado por Miradas al Sur, Carlos Pisoni, integrante de H.I.J.O.S, analizó: “Si pudiéramos desprendernos un segundo del autor de las declaraciones, pensar que no fue Eduardo Duhalde quien plantea este debate sobre las Madres sino algún ciudadano de renombre, amante de la democracia y de la justicia o simplemente un apasionado de los DD.HH., sin vínculos con los nostálgicos del terrorismo de Estado, seguramente pretenderíamos con estas palabras revindicar a nuestras Madres. O desagraviarlas. Mas allá de las diferencias entre sus dos grupos (Asociación y Línea Fundadora), intentaríamos remarcar que quien da vuelta a una pirámide por más de 35 años no puede perder el rumbo, ya que empieza y termina siempre en el mismo punto: la plena vigencia de todos los derechos humanos”.
Pisoni se preguntó: “¿Qué pretende Duhalde con estos conceptos? No sólo la impunidad y el olvido. También reinstalar la teoría de los dos demonios para pedir el juzgamiento de las organizaciones revolucionarias de los ’70, y así platear la reconciliación de la patria”. Y agregó: “Duhalde está en campaña electoral y con sus dichos pretende posicionarse como el Uribe rioplatense, la plataforma de lanzamiento del Plan Colombia con sabor a choripan y vino tinto”.
Para Rodolfo Yanzón, abogado de la Liga por los Derechos del Hombre, “los imputados y condenados por crímenes de lesa humanidad, junto a los minúsculos sectores que los apoyan, hallaron en Duhalde un aliado de fuste cuando de impunidad se trata. Mientras muchos de los integrantes del Peronismo Federal declaran su defunción, los que añoran la dictadura y sus métodos, con la visión política de un murciélago, hacen saber que esas son sus preferencias electorales”.
Duhalde sostuvo en su discurso que el gobierno influía en los jueces. Yanzón cree que sobre los jueces se influye indebidamente “cuando un criminal como Duhalde utiliza las estructuras estatales –como la Policía o la Gendarmería o la Prefectura– para matar a manifestantes que reclaman por sus derechos, cuando esas fuerzas deberían ser auxiliares de la Justicia. Se influyó indebidamente sobre los jueces cuando en nuestro país imperó la política de los campos de tortura y exterminio a los que fueron llevados muchos trabajadores y militantes, por el sólo hecho de haber sido catalogados de ‘subversivos’ y ‘terroristas’. Con sus palabras, Duhalde se aproxima bastante a esa visión que permitió el exterminio”.
La diputada nacional, Victoria Donda, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, indicó a este diario que los dichos de Duhalde “son una falta de respeto a nuestra historia y al pueblo argentino”. “Una persona –dijo Donda– que en su armado político da lugar a la participación de personas afines o participes de la última dictadura y que es el principal responsable político de la muerte de Kosteki y Santillán, asesinados en una represión bajo su presidencia.”
Todos tenemos derechos a inventarnos una vida. Lo ideal es que ese relato sea creíble.