miércoles, 12 de octubre de 2011

Otra economía es posible Por Bernardo Kliksberg.



 Las cifras son inquietantes. El desempleo juvenil mundial asciende. En la eurozona ya supera el 25%. En España es el 42%. Los jóvenes no encuentran inserción alguna en la economía. La Oficina del Censo de USA informó (14/9/11) que la cifra de pobreza es la mayor desde que se iniciaron las estadísticas hace 52 años.

Las cifras son inquietantes. El desempleo juvenil mundial asciende. En la eurozona ya supera el 25%. En España es el 42%. Los jóvenes no encuentran inserción alguna en la economía. La Oficina del Censo de USA informó (14/9/11) que la cifra de pobreza es la mayor desde que se iniciaron las estadísticas hace 52 años. Hay 46,2 millones de pobres, el 15,1% de la población. El peso es mucho mayor en algunos sectores. El 27,4 de los hogares de color y el 26,6% de los latinos están bajo la línea de pobreza. El 22% de los niños son pobres. Hay casi 50 millones de personas sin seguro médico. Hay 40 millones que reciben el "food stamp", la estampilla para poder comprar alimentos destinada a personas en pobreza aguda. Los sectores más conservadores, como el Tea Party presionan asimismo por cortar las protecciones sociales existentes.
La economía americana no crecerá más de 1,6% este año, la euroarea un 1,7%, y el año que viene el pronóstico es de 1%. Entre las dos producen el 45% del Producto Bruto Mundial, y esas cifras de crecimiento son debilísimas. Un informe reciente de ONU-Unctad advierte que “la economía mundial solo crecerá un 3,1% en el 2011, en comparación con 3,9% el año pasado”. Critica las políticas de austeridad que están produciendo resultados opuestos a los necesarios. Señala: “Hacer de los presupuestos equilibrados o la baja deuda pública un fin en sí mismo puede deteriorar alcanzar otras metas de política económica como el alto empleo, y una distribución del ingreso socialmente aceptables”.
Sus recomendaciones son muy concretas: “El desempleo depende muchísimo de la demanda. Si no hay demanda se necesita que la política pública intervenga con un gran programa para estimular la economía”.
Ilustran las advertencias de la ONU el ejemplo de la economía griega que ha aplicado bajo fuerte presión, las recetas ortodoxas clásicas, y no ha obtenido ninguno de los supuestos beneficios, como la reducción de las altísimas tasas de interés que paga, y si ha caído duramente. Este año según se estima tendrá un 5% de decrecimiento.
¿Existe un modo diferente de hacer las cosas en economía?. El modelo de los países escandinavos muestra que si con sus éxitos continuos. Suecia crecerá este año un 4,4%. Tanto en Suecia como en Noruega líder mundial de desarrollo humano, como en Finlandia no hay virtualmente pobreza. En Dinamarca la población termina de votar por volver plenamente al modelo de una economía con rostro humano.
Lo muestran asimismo los logros de las economías brasilera, argentina, y uruguaya. Todas con modelos inclusivos. En Brasil Dilma Rousseff está profundizando las políticas de Lula de combate a la pobreza con su gran plan “Brasil sin Miseria” que se propone llevar la pobreza extrema a cero, para el 2014, en Uruguay se marcha a reducir la pobreza en menos del 10% en poco tiempo con las enérgicas y bien gerenciadas políticas sociales del gobierno Mujica. Sobre Argentina resalta el New York Times en artículo reciente “Tango de la Recuperación Argentina” (1/9/2011): ”La economía creció más del 6% en 7 de los últimos 8 años. El desempleo descendió del 20% del 2002 a menos del 8% actual, la pobreza se redujo casi a la mitad”. Señala sobre el modelo que lidera Cristina Fernández de Kirchner que “la diferencia abismal entre las políticas de austeridad y bajo crecimiento de fines de los 90, y el alto crecimiento favorecido por el gobierno de los 2000, son una prueba de que se puede reactivar la economía. Washington debería prestar atención”.
Hoy desde los países nórdicos, y desde el Mercosur llega el mensaje de esperanza de que otra economía es posible, a un mundo abrumado por la escalada de la desocupación, la pobreza, y la exclusión.
(*) Asesor especial de la ONU-PNUD. Declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, y condecorado por el Rey Juan Carlos I con la orden al Mérito Civi