lunes, 10 de enero de 2011

Clarín y La Nación se excedieron para inflar a Sanz




EL CANDIDATO DEL ESTABLISHMENT

Clarín y La Nación se excedieron para inflar a Sanz

Los medios hegemónicos se desesperan en su intento para instalar a Sanz como la gran figura opositora. Hoy, las editoriales lo mencionan casi como un procer aunque admiten que es, al menos, un desconocido. Para Susana Viau es "una estrella".

La oposición, y con ella los medios hegemónicos que la impulsan, se embarcaron en la construcción de un candidato rumbo a octubre de 2011. La magra intención de voto que posee Duhalde, la indecisión y la falta de gestión de Macri, el derrumbre indefinido de Cobos y la caída definitiva de Carrió obligaron a Clarín y La Nación, a erigir a Sanz como un hombre presidenciable, superior a todo lo conocido.
En la interna de la UCR, Sanz camina a la derecha de Ricardo Alfonsín y eso seduce no solo a los medios, sino también al establishment. Un candidato no peronista y a la derecha de la propia historia de la UCR es la nueva esperanza de los sectores hegemónicos.
Hoy, como si no resultara demasiado obvio, La Nación y Clarín mencionan a Sanz en varias editoriales; la más desopilante de todas es la que escribió Susana Viau en Clarín. La periodista elaboró un perfil del senador radical pero entre tanto elogio, se vuelve pura propaganda.
Dice Susana Viau en el título: "Sanz, otra estrella que parió el voto no positivo"
Si bien no se trata de un ídolo del rock, o una figura cinematográfica, Sanz no es menos que "una estrella".
De a poco, y sin disimulo, Viau se deshace en elogios para Sanz: "... Es cinco años menor que Alfonsín y apenas uno menor que Cobos. Pero a diferencia de ellos, no es un nombre surgido de un golpe de popularidad : nunca midió en las encuestas y si bien no representa como "Ricardito" la "cultura" y la retórica del radicalismo, aventaja al vicepresidente de la nación en su indiscutible calidad de hombre del partido al que entró joven y donde hizo una carrera lenta y firme.
Además, Viau genera varios elogios más en el intento de sacar a Sanz del desconocimiento que padece. Agrega la periodista: "Dirigentes de otras corrientes opositoras que creen estar en presencia de un político moderno y brillante al que podrían apoyar sin demasiados prejuicios en una segunda vuelta. "Mejor imposible -opinan desde el Peronismo Federal-.

"Un político moderno y brillante", dice Viau sin rodeos ni eufemismos y luego, pone en boca de otros, lo que quiere decir por sí misma: "Es el cuadro más importante desde Raúl Alfonsín" . Amplios sectores del PRO ven en él una opción...".

Pero hay más elogios ahora para la vida personal del senador radical: "Cuentan que la de Sanz es una personalidad austera, no le interesan ni las casas importantes ni los aviones privados, un estilo que adjudican a su pertenencia a un pueblo próspero, San Rafael, donde los ricos no se esfuerzan por lleva una vida distinta a las de las clases medias y del que fue intendente después de una campaña trajinada a bordo de una bicicleta".

Susana Viau nos presentó un hombre casi perfecto y en una forma tan exagerada que resulta una operación demasiado obvia. Sobre todo porque también en La Nación, dos editoriales mencionan al senador radical con tono positivo.

Dice La Nación: "Con la hipotética aparición de Sanz, un dirigente moderado con excelentes relaciones con el empresariado y con un discurso que incluye la palabra "represión" -tan mal vista por el kirchnerismo y por otros sectores supuestamente progresistas, pese a que figura más de 200 veces en el Código Penal-, Macri y también Eduardo Duhalde pasarían a tener un competidor directo.

El primer desafío de Sanz será superar su elevado nivel de desconocimiento, que hasta hace poco provocaba que todas las mañanas saliera a trotar por las calles del elegante barrio de la Recoleta y no lo reconociera nadie".
Carlos Pagni, también menciona a Sanz. En la carrera cotrareloj que elaboran los medios para instalar al senador mendocino, el nombre será impreso innumerable cantidad de veces.
"Ernesto Sanz, el presidente de la UCR, ilustró esa dificultad el miércoles pasado, al confesar en este diario que él imagina un Banco Central "desarrollista", y que mantendría a Aerolíneas en manos del Estado -olvidó que, dicho sea de paso, todavía no fue estatizada-. Conviene aclarar: Sanz es, para el neoalfonsinismo, "el candidato del establishment".
Los medios hegemónicos ya desnudaron su estrategia, su candidato, y así se pueden prever sus próximos movimientos. Cabe esperar que Sanz ocupe varios minutos en la pantalla de TN, que sea invitado a varios programas de la señal y que, día a día, se imprima su nombre en Clarín y La Nación.

Párrafo aparte merece la nota de Susana Viau, quién en su entusiasmo, se pareció más a una jefa de campaña que a una columnista de un diario.