domingo, 12 de diciembre de 2010

Atención con Ritondo, Por Eduardo Anguita

Atención con Ritondo, 
Por 
 Eduardo Anguita

Un legislador de la Coalición Cívica contó, entre sorprendido e indignado, que Christian Ritondo, el pasado martes, entró al salón Eva Perón de la Legislatura porteña y se ufanaba de la represión salvaje que llevaban a cabo la Federal y la Metropolitana contra los ocupantes del Parque Indoamericano. Ritondo, jefe del bloque del PRO y aspirante a candidato a vicejefe de gobierno en elecciones anticipadas, es una pieza clave del conflicto desatado esta semana. Su jefe político no es otro que Eduardo Duhalde y todavía se jacta de acceder a información reservada de la SIDE y la Federal. Ese manejo proviene de su sintonía con el ex jefe de Inteligencia de Duhalde Miguel Ángel Toma y de sus vínculos con algunos personajes oscuros que todavía responden al ex presidente.
Hace no más de un mes, Ritondo presentó un proyecto para urbanizar las villas en la Ciudad de Buenos Aires –que todavía no tuvo tratamiento legislativo- supuestamente para encarar el postergado censo catastral y ordenamiento territorial de las viviendas en barrios precarios porteños. Sin ningún plan serio, otro interlocutor del duhaldismo-macrismo, el jefe de Gabinete de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, salió el sábado pasado a decir que el gobierno entregaría títulos de propiedad en las villas. Es decir, mientras Ritondo dice querer ordenar una vieja deuda de la política porteña como es el de legalizar la propiedad, Rodríguez Larreta ofrece el sueño de todo poseedor de una vivienda: un papel que legitime la propiedad. Es decir, seguridad jurídica.
El macrismo, con una mano, alentó una expectativa, y preparó la emboscada con la otra. Ritondo, además, logró zanjar una interna que venía fuerte dentro del PRO. Una semana atrás, cuando se habló del adelantamiento electoral con la excusa infantil de que la oposición no vota el presupuesto, Gabriela Michetti salía a descarcarse de Macri. Para los que conocen esa fuerza política, Ritondo y Michetti ni se hablan.
Un capítulo importante es que Ritondo es uno de los pocos capaces de jugar con los punteros políticos del sur porteño. Michetti puede seducir a cierta clase media a través de los medios. Lo de Ritondo es la rosca con comisarios, sindicalistas empresariales, los barrabravas de Nueva Chicago y otros clubes y punteros territoriales. El gran problema es que el sur porteño tiene todavía expresiones claras de la vieja política que funcionan con códigos similares a los de ciertos partidos del conurbano bonaerense.
El inicio. Uno de los laderos de Ritondo es Miguel Ángel Rodríguez –el Comandante-, que fue recontratado por el PRO después de haber sido descubierto por una cámara oculta vendiendo licencias truchas de autos y pasar una temporada preso. Lo ubicaron en la Ugis (Unidad de Gestión e Intervención Social), otra de las variantes represivas de Macri. El lunes pasado, el día antes de las dos primeras muertes, Rodríguez fue el responsable de llevar a una treintena de familias al Parque Indoamericano. Diosnel Pérez -presidente interino de la Villa 20- se comunicó con algunos legisladores de la oposición al PRO, para avisarles de esto y que, hasta ese momento, él no sabía nada de eso. El martes a la mañana, Pérez decidió ponerse al frente y también estimular a algunos vecinos a instalarse allí. No sabían que eran parte de un juego mucho más sutil y sangriento que todavía no se sabe cómo va a terminar.